Problemas de fertilidad. ¿Cómo afrontarlos?

Problemas de fertilidad. ¿Cómo afrontarlos?
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En los últimos 10 años se ha incrementado en España un 25% los problemas de fertilidad, lo que supone entre 600.000 y 800.000 parejas con dificultades para lograr su ansiado sueño: tener un hijo. Una espera que se puede hacer muy dura

Aumento de la infertilidad

 

¿A qué se debe este incremento? Según la Dra. Valèrie Vernaeve, Directora Médica de la Clínica Eugin, el principal causante es “el aumento de la edad de la mujer en el momento de buscar el embarazo. El primer embarazo se planifica cada vez más tarde (actualmente, la edad media de la maternidad en España está alrededor de los 31 años, lo que constituye su máximo histórico). Sin embargo, no se pueden descartar causas ambientales o de estilo de vida que también puedan empeorar la fertilidad, sobre todo en el hombre.

 

A ello se añade el libre y sencillo acceso a las técnicas de reproducción asistida en nuestro país. Las parejas buscan ayuda médica antes y recurren a la medicina en vez de optar en primer lugar por otras alternativas como la adopción.

¡No consigo quedarme embarazada!

¡No consigo quedarme embarazada!

Muchas veces, el embarazo tarda en llegar y la desesperación entra en la vida de la pareja. Incluso sin tener problemas de fertilidad, no siempre es fácil quedarse encinta, y cuanto más tiempo pasa, más difícil se hace seguir intentándolo. A veces, incluso puede afectar a las relaciones personales o al trabajo, ya que tener un hijo acaba convirtiéndose en una obsesión. Por eso conviene tomárselo con calma y descartar posibles problemas de infertilidad puesto que, si la salud acompaña, tarde o temprano lograréis tener vuestro ansiado bebé

 

A su vez, la concienciación de los ginecólogos sobre la prevalencia de la infertilidad ha aumentado mucho. Los médicos abordan los problemas antes, les dan más importancia y esto hace que los tratamientos quirúrgicos por patología ovárica o uterina, algunos por patología tumoral, sean actualmente más conservadores. De este modo, estos tratamientos tendrán no solo la finalidad de curar patologías ginecológicas sino también de preservar la fertilidad en la medida en que les sea posible”.

 

Por lo tanto, en los últimos años ha aumentado considerablemente el número de parejas que se someten a técnicas de reproducción asistida para lograr tener un hijo. Según datos del registro de la SEF (Sociedad Española de Fertilidad), el número total de ciclos de reproducción asistida globales realizados en los centros de reproducción asistida españoles (Fecundación in Vitro más Inseminación intrauterina) ha aumentado de 35.915 a 86.491. (Un dato que se debe tomar con precaución, ya que el número de centros participantes aumentó también de 56 a 141 centros.)

 

Así, se estima que el porcentaje de niños nacidos de embarazos conseguidos con técnicas de reproducción asistida en España oscila entre el 1,5 y el 2%.

 

Principales causas de infertilidad

 

Una de estas pacientes de clínicas de fertilidad es Ana Mosquera, paciente de la Clínica Eugin (Barcelona). Ana siempre había querido ser madre, pero no encontró a su pareja ideal hasta hace un par de años, con lo que tanto ella como su pareja han pasado los 40 años, y la irregularidad de sus ciclos está dificultando la concepción. Por eso, decidió dirigirse a un centro especializado. “Al ver que no me quedaba embarazada –cuenta- acudí a mi ginecóloga, quien me recomendó buscar un centro como la Clínica Eugin. Por el momento hemos hecho una FIV con mis propios óvulos. Me implantaron dos embriones, pero el resultado fue negativo. Este mes repetiremos con los dos que nos quedaron del primer intento”.

 

Ana habla de la irregularidad de sus ciclos y de la edad de ambos como causas para no conseguir el embarazo pero, ¿cuáles son los principales motivos que lleva a una pareja a acudir a este tipo de tratamientos?

 

Como nos explica la Dra. Vernaeve “las tres principales causas por las que las parejas acuden a un centro de reproducción asistida son, en orden de importancia: la patología tubárica o pélvica, la mala calidad seminal o la disovulación”. En contra de lo que mucha gente pensaba hasta hace unos años, la “culpa” no la tienen siempre las mujeres, sino que la infertilidad tiene su origen en un 40% en la mujer, en otro 40% en el hombre y un 20% es compartido o desconocido.

 

“La calidad seminal del varón –añade- ha disminuido en las últimas décadas y el semen del varón posee menor capacidad fecundante que antaño, bien por el impacto ambiental o por causas todavía desconocidas y no bien documentadas”.

 

¿Qué hacer?

 

Una vez se detecta que existe un problema de fertilidad, se debe acudir a un centro especializado en el tema, ya sea de la sanidad pública o de la privada. En el primero el tratamiento es gratuito, sin embargo, la lista de espera existente puede hacer que el proceso no comience hasta unos años después, con lo que la edad de la pareja será determinante para decantarse por uno u otro. Como nos explica la Dra. Vernaeve, los precios varían de un centro a otro y de unos tratamientos a otros, pero, por ejemplo, en la clínica Eugin oscilan entre 1.100 y 5.200 euros.

 

“Ante todo –añade la Directora Médica de la Clínica Eugin- es necesario señalar que la calidad asistencial y científica de nuestra sanidad pública en materia de reproducción asistida es muy elevada y bien reputada. Sin embargo, el acceso a algunos tipos de tratamientos o bien los tratamientos a partir de determinada edad de la mujer se encuentran restringidos en las carteras de servicios de las Consejeras de Sanidad de las comunidades autónomas por un problema de coste eficacia. El gran beneficio en una clínica privada como la Clínica Eugin es la ausencia de lista de espera, así como el seguimiento de un equipo totalmente dedicado a la Reproducción Asistida. Otro beneficio es que estas clínicas cuentan con tecnología avanzada y punta en este terreno y con grupos de investigación sólidos”.

 

En cuanto a los principales tratamientos, encontramos las estimulaciones ováricas (con o sin inseminación artificial) y la fecundación in vitro (eventualmente asociada a una micro-inyección espermática o ICSI).

 

A pesar de lo costoso que resulta el proceso (no solo económicamente, sino sobre todo física y mentalmente), la buena noticia es que en aquellas parejas que completan los tratamientos, el 80-90% termina teniendo un hijo.

 

¿Cómo afrontar este problema?

 

Desde que una pareja empieza a buscar el embarazo, hasta que se da cuenta de que existe un problema y consigue ayuda, pueden pasar varios años. Un proceso que a veces se alarga incluso más en el tiempo, lo que puede afectar a la vida de la pareja, a su trabajo, a sus relaciones personales, etc.

 

“Cada pareja es un mundo –nos cuenta Ana-. Para nosotros lo peor han sido los dos años de constantes decepciones. Poco a poco todo se va desmoronando y vas perdiendo la esperanza. Ha habido momentos muy duros. Ahora tenemos muchas esperanzas puestas en el tratamiento”. 

 

“En nuestra sociedad del siglo XXI –explica Mª Dolors Cirera, psicóloga clínica de la Clinica Eugin- estamos acostumbrados a obtener resultados con mucha inmediatez, así que cualquier espera la llevamos mal. Si además esta espera es tan importante como la de conseguir un proyecto de vida (en este caso, la formación de una familia), podemos imaginar que se generan elevados niveles de ansiedad. Un interesante estudio realizado en España y presentado en el último congreso de la SEF concluía que el 22% de las parejas que van a iniciar un tratamiento, presenta síntomas de ansiedad”.

 

Este proceso puede llegar a ser duro, aunque depende la escala de valores de cada persona, su entorno, su recorrido personal dentro de las TRA (Técnicas de Reproducción Asistida), el tiempo y número de intentos que lleven, el apoyo que tenga de su entorno....

 

Algunas parejas se verán afectadas, mientras que otras pueden salir reforzadas ya que se deben tomar muchas decisiones difíciles y pasar por varios trámites bastante duros.

 

La psicóloga Mª Dolors Cirera nos da algunos consejos para superar con éxito este proceso: “sobre todo no olvidarse de que el origen de este proyecto es una pareja a la que la llegada del hijo debería complementar pero no ser imprescindible para su bienestar. Por ello, es importante cuidar la relación, mimarla y protegerla al máximo. Y, sobre todo, tener una buena comunicación. No dar por supuestos los sentimientos y deseos del otro, no hacer nada por el otro que no hiciéramos si estuviéramos solos. Porque aunque sabemos que se hace por amor, la llegada de un hijo es una decisión que debe tomarse con mucha serenidad y responsabilidad individual”.

 

Ana Mosquera, desde su experiencia personal, nos aconseja entrar en foros de parejas que están pasando por lo mismo. “Yo sólo me arrepiento –explica- de no haber empezado antes el tratamiento. Lo veía como algo lejano, y ahora sólo pienso en que tendríamos que haber empezado mucho antes: cada día que pasa la bola se hace más grande y hay un momento que te supera”.
 

Fuente: Dra. Valèrie Vernaeve, Directora Médica de la Clínica Eugin. Mª Dolors Cirera, psicóloga clínica de la Clinica Eugin. Ana Mosquera, paciente de la Clínica Eugin.

Redacción: Irene García

Imagen: FreeDigitalPhoto.net


1 Comentarios

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  1. Anónimo

    " Para mi el tema es importante porque hace 6 años busco un bebe  si lograrlo , por lo que se la hondura del del sufrimiento y lo impotente que nos podemos llegar a sentir, ciertamente hablarlo con alguien que esta pasando o ha pasado por lo mismo nos hace sentir mejor.

    ".

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