La vitrificación de óvulos

La vitrificación de óvulos
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¿En qué consiste esta técnica? ¿Cómo se lleva a cabo? ¿Para qué sirve? Si aún no sabías nada de la vitrificación y quieres enterarte de todo, el Dr. Vicente Badajoz, responsable de laboratorio en la clínica Ginefiv, resuelve todas tus dudas

¿En qué consiste la vitrificación?

Hasta que entró en vigor la nueva Ley de Reproducción Asistida, en mayo de 2006, la congelación de óvulos no estaba permitida en España, ya que la técnica empleada no presentaba unas tasas suficientes de supervivencia de éstos.

A diferencia de los resultados con embriones o espermatozoides, las técnicas tradicionales que se utilizaban para conservar un óvulo resultaban bastante infructuosas, ya que se necesitaban hasta cien óvulos congelados para lograr un recién nacido. Durante el proceso de criopreservación, los cristales que se formaban dañaban irremediablemente la célula.

Sin embargo, hace unos años se descubrió un nuevo proceso que sí permitía llevar a cabo esta conservación: la vitrificación. Esta técnica consiste en reducir la temperatura a la que se expone el ovocito, de 22º C iniciales a -196º C de una manera súbita, tan rápida que la velocidad de enfriado es de 23.000 grados por minuto, a diferencia de las técnicas tradicionales donde la velocidad oscilaba entre los -0.3 y los -2º C. Es necesario incubar los ovocitos en una solución con alta concentración de crioprotector que evite los daños producidos durante la vitrificación, e inmediatamente después los ovocitos se introducen en nitrógeno líquido. De esta forma se transforma un cuerpo líquido en vítreo.

El proceso completo consistiría en una estimulación hormonal, y la extracción de varios óvulos mediante una sencilla intervención llamada punción ovárica. Una vez hemos recuperado esos ovocitos, se vitrificarían en el laboratorio y se mantendrían almacenados en nitrógeno líquido durante un tiempo indefinido. Ésa es otra de las ventajas de este proceso, se pueden conservar indefinidamente, aunque se plantean los 50 años como límite ético, tiempo que la Sociedad Española de Fertilidad recomienda para cualquier tratamiento.

Si más adelante la mujer decidiera utilizar los óvulos congelados, se deberá preparar el endometrio para la implantación de los embriones y se descongelarán los ovocitos que luego serán inyectados, ya fecundados, mediante la técnica de Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides (ICSI).

La vitrificación sólo se puede llevar a cabo en clínicas u hospitales que ya hayan conseguido el permiso para ello.


¿Quiénes se pueden beneficiar de ella?

Esta nueva técnica favorece principalmente a las mujeres en los siguientes supuestos:

- Enfermas de cáncer. Antes de someterse a los tratamientos de quimioterapia o radioterapia para tratar un tumor, o incluso a una extirpación de ovarios, se pueden someter al proceso de extracción y vitrificación de óvulos. Obviamente, es necesario el permiso del oncólogo que lleve a la paciente para asegurar que la demora en el tratamiento no será perjudicial para su salud ni afectará a su tratamiento hormonal. Recuperar la fertilidad después de estos tratamientos contra el cáncer a veces cuesta mucho tiempo, y los óvulos pueden quedar dañados. Por eso es recomendable que los conserven antes, para asegurar un futuro embarazo.

- Solteras. Algunas mujeres sin pareja deciden vitrificar sus óvulos cuando están en su época más fértil, a la espera de encontrar más adelante a esa persona especial.

- Parejas con problemas laborales, económicos, personales… También es beneficioso para aquellas parejas que por diferentes motivos (falta de dinero, una carrera en pleno auge, etc.) deciden postergar el momento de tener hijos. Pero antes de arriesgarse a las posibles dificultades que puedan surgir cuando sean mayores (sobre todo mujeres de más de 40 años cuyos óvulos han perdido fertilidad), prefieren crioconservarlos.

Otra posibilidad sería la de crear un banco de donación de óvulos vitrificados, al igual que lo hay de esperma. La ventaja es que no habría que sincronizar a la donante con la receptora, lo cual ahora dificulta el proceso porque el endometrio de la receptora tiene que estar listo en el momento en que se extraen los óvulos donados. Con la vitrificación no, se aceleraría y facilitaría esta técnica.

“Con todas estas ventajas –explica el Dr. Badajoz-, es evidente el gran interés que demuestra esta técnica, como queda manifestado en el gran número de mujeres que se acercan a nuestro centro para informarse sobre la técnica”.


¿Qué tasas de fecundación tiene esta técnica?

A diferencia de la congelación de óvulos, en la que las tasas de nacimientos vivos era sólo del 2% por óvulo, la vitrificación tiene unas cifras de tasa de fecundación muy alta (80%), tasa de desarrollo embrionario también muy alto y tasa de gestación entre el 40 y el  60%.

El embarazo se desarrolla sin ningún problema añadido, aunque sí se hacen más controles, al igual que en cualquier otra Fecundación in Vitro.

Son magníficos resultados los que se han obtenido, se trata de un gran avance en la lucha contra la infertilidad y la pérdida de material genético.


Los primeros casos

Hasta el momento, contando el poco tiempo que esta técnica lleva implantada en España, son bastantes las mujeres que ya se han atrevido a vitrificar y conservar sus óvulos. El perfil de la mujer que decide llevar a cabo este proceso es de una trabajadora de unos 35-40 años, aunque es cierto que cuanto más joven se sea, mejor calidad de óvulos, más resistencia y más capacidad de fecundación.

Según el Instituto Valenciano de Fertilidad (IVI), se prevé que en pocos años esa edad se rebajará a la franja de los 23 a los 25 años como consecuencia del tipo de vida de las mujeres, quienes tras finalizar sus estudios deciden desarrollar una carrera profesional y esperan para tener hijos. Y es que los 23 años es el momento de mayor fertilidad de una mujer.

Tan sólo en los dos primeros meses desde que se aprobó la ley, 78 mujeres se acercaron al IVI para vitrificar sus óvulos, lo que confirma el interés por esta nueva técnica.


Los primeros niños españoles gestados de óvulos vitrificados cumplen 1 año

El primer niño que nació a partir de un óvulo vitrificado fue en Japón en el año 2002. El segundo en Estados Unidos un año después y los primeros de Europa unos mellizos nacidos en Valencia en mayo de 2007. Francisco y Lucía pesaron al nacer 2,5 y 2,3 kilos respectivamente y evolucionan igual que cualquier otro niño.

Después de ellos han venido al mundo unos cuantos bebés más. Estos primeros casos procedían de óvulos donados de otros países europeos.

Todas estas mujeres que dieron a luz bebés procedentes de óvulos vitrificados eran mayores de 40 años, con lo que se confirma el principal fin de la vitrificación: poder quedarse embarazada pasada la época de mayor fertilidad.

En el caso de Ramona, la madre de Francisco y Lucía, se recurrió a esta técnica tras intentar un embarazo con ovocitos propios a través de estimulación ovárica. Al comprobarse que la respuesta era muy baja, se recurrió a una donante, pero no fue posible coordinar la estimulación de la donante con su preparación endometrial, por lo que se utilizaron óvulos vitrificados procedentes del banco.
 
 

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Fuentes:

Dr. Vicente Badajoz, responsable de laboratorio en la clínica Ginefiv. Instituto Valenciano de Fertilidad (IVI).

Ley de Reproducción Asistida (BOE) https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-9292

Fecha de actualización: 12-05-2008

Redacción: Irene García

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