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La infertilidad y sus tratamientos

La infertilidad y sus tratamientos

Los problemas de infertilidad han aumentado en los últimos años debido a muchos motivos, aunque el principal es el retraso en la edad del primer embarazo. Tanto la mujer como el hombre deben hacerse pruebas para saber cuál es la causa y buscar el tratamiento de reproducción asistida más adecuado. 

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Indice

 

Las causas más comunes de la infertilidad

Esterilidad e infertilidad son dos términos que mucha gente percibe por igual, pero cuyo significado es diferente. Hablamos de esterilidad cuando una pareja tras mantener relaciones sexuales sin control anticonceptivo durante uno o dos años, no ha conseguido un embarazo. Mientras que nos referimos a la infertilidad como la incapacidad de dar a luz un bebé sano. En ambos casos se aplican los mismos tratamientos de reproducción asistida.

Entre las principales causas del aumento de la infertilidad destacan, por un lado, las sociales, provocadas fundamentalmente por los cambios en nuestro estilo de vida, y, sobre todo, al retraso de la maternidad, motivado en gran parte por la incorporación de la mujer al mundo laboral. Así, a partir de los 35 años, la fertilidad de la mujer empieza a caer y desde los 40, las probabilidades de sufrir un aborto son de entre el 40 y el 45%.

Por otro lado están las causas de origen médico, entre las que se encuentran las disfunciones de los ovarios y de las trompas de Falopio, los problemas hormonales causados por el estrés, las alteraciones del tiroides, la anorexia nerviosa o el tabaco, que afecta a la fertilidad femenina a partir de los 10 cigarrillos al día.

Para confirmar la causa de los problemas de fertilidad se deben realizar una serie de pruebas de medicina a la mujer:

- Análisis de ovulación: un análisis de sangre que mide los niveles hormonales para determinar cuándo se produce la ovulación.

- Histerosalpingografía: una prueba que evalúa el estado del útero y de las trompas de Falopio por si hubiera obstrucciones u otros problemas.

- Análisis de reserva ovárica: para determinar la cantidad de óvulos disponibles para la ovulación.

- Otros análisis de hormonas, como las hormonas hipofisarias, que controlan el proceso reproductivo.

- Pruebas de diagnóstico por imágenes: una ecografía pélvica, un sonohisterograma, etc.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (la OMS), estadísticamente las causas de infertilidad o de esterilidad corresponden en una proporción similar a hombres y mujeres. O lo que es lo mismo, la OMS afirma que un 40% de las parejas estériles lo son por problemas de la mujer, y otro 40% por problemas del hombre. El 20% restante corresponde a un causante mixto. A pesar de esta paridad en las cifras, parece que en la actualidad el porcentaje de hombres con este tipo de problemas está creciendo, dado que sus espermatozoides están sufriendo un importante descenso en cuanto a su calidad.

 

Infertilidad masculina

Al eyacular, el hombre expulsa de media alrededor de 100 millones de espermatozoides. Pero de esta cantidad, según los últimos estudios, hasta unos 25 millones están defectuosos o son inservibles. Parece que en las últimas décadas los espermatozoides están sufriendo un importante descenso en cuanto a sus niveles de concentración, movilidad y calidad, lo que dificulta su capacidad de fecundación.

Tomar más de 6 unidades de alcohol a la semana o fumar más de 20 cigarrillos al día, la contaminación ambiental, utilizar ropa interior y pantalones muy apretados o los efectos de los pesticidas, son sólo algunos de los factores causantes de esta reducción en cuanto a la calidad y la cantidad de los espermatozoides.

Para determinar la fertilidad de un hombre se deben hacer las pruebas siguientes:

- Análisis del semen: se toma una muestra de semen y se analiza para confirmar la calidad, cantidad y movilidad del esperma.

- Análisis de hormonas: para determinar el nivel de testosterona y otras hormonas masculinas.

- Análisis genéticos: para determinar si hay algún defecto genético que cause la infertilidad.

- Biopsia testicular: para identificar posibles anomalías que contribuyen a la infertilidad.

- Pruebas de diagnóstico por imágenes: una resonancia magnética cerebral, una ecografía transrectal o del escroto, o un análisis del conducto deferente (vasografía).

 

Tratamientos de reproducción asistida

La primera técnica de reproducción asistida que llegó a España fue la inseminación artificial, en 1978, año del que data el primer banco de semen. En este mismo año se dio a conocer a nivel mundial la sofisticada, para aquel momento, técnica de Fecundación in Vitro con el nacimiento del primer bebé probeta el 25 de agosto de 1978: la inglesa Louise Brown. Hace dos años, Louise volvió a las cadenas de televisión de toda Europa con motivo de la celebración de su 25 cumpleaños.

En España tuvimos que esperar hasta el 12 de junio de 1984 para ver nacer a Victoria Ana, la primera niña española concebida mediante Fecundación in Vitro. Actualmente hay más de 80.000 niños españoles nacidos por este procedimiento.

El tratamiento de reproducción asistida más utilizado a día de hoy, sigue siendo la Fecundación in Vitro, seguido de otros como la inseminación artificial, la estimulación ovárica y la donación de óvulos. Entre estos tratamientos se determina cuál es el más indicado para cada caso concreto en función de la edad de la mujer y de las características de la pareja; con la Fecundación in Vitro se consiguen un 40% de embarazos en el primer intento y un 75% a los tres intentos.

 

¿En qué consiste la fecundación in vitro?

Esta técnica de reproducción asistida empieza por una estimulación de los ovarios con hormonas femeninas para que éstos produzcan entre 8 y 10 óvulos en lugar de uno.

El siguiente paso consiste en extraer esos óvulos, mediante una punción a través de la vagina.

Después se mezclan con espermatozoides en una probeta. De aquí se obtienen los embriones en un plazo de 24 horas.

El embrión más apto o los que mejor se hayan desarrollado vuelven a implantarse en el útero materno. (Un máximo de 3 embriones)

Se espera 15 días para comprobar si algún embrión se ha implantado y adherido a la pared uterina, lo que producirá un embarazo.

Dos semanas después, si hay latido cardiaco en una ecografía, se diagnostica el denominado “embarazo clínico”. 

Otros tratamientos de reproducción asistida

1- Inseminación artificial: se recoge esperma sano y se inserta directamente en el útero durante la ovulación.

2- Criopreservación (congelación de óvulos, esperma o embriones): consiste en congelar los gametos femeninos o masculinos para un posterior intento de embarazo.

3- Donación de ovocitos o embriones: consiste en acudir a bancos de donantes para obtener óvulos o embriones de buena calidad.

 

 


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Algunas parejas se preguntan "¿cuáles son los días de fertilidad para tener una niña?". El sexo del bebé viene definido por el padre, habiendo un 50% de probabilidades que sea hombre o mujer. Sin embargo, existe una teoría que relaciona el momento de la concepción con el estado de la ovulación. La evidencia científica de esta relación es poca, pero dado que su práctica es totalmente inocua es una opción que siempre se puede probar.

Glosario

Anorexia

Definición:

Pérdida del apetito o del deseo de ingerir alimentos. Es un síntoma frecuente en multitud de enfermedades, aunque también puede deberse a un problema psicológico. En este último caso, es un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición, que puede acarrear graves consecuencias.

Síntomas:

Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo adecuado para la edad y talla del enfermo. Miedo al aumento de peso o a la obesidad incluso cuando el peso se encuentra por debajo de lo recomendable. Percepción distorsionada del cuerpo, su peso y proporciones. Ausencia de tres ciclos menstruales consecutivos en las mujeres (amenorrea). Los anoréxicos pueden experimentar una serie de síntomas muy variados: estreñimiento, amenorrea, dolor abdominal, vómitos, etc. Preocupación excesiva por la imagen. Constante sensación de frío. Hiperactividad.

Tratamiento:

Si el problema es psicológico, es necesario seguir una terapia, incluso llegando a veces al internamiento en un centro especializado.

Fuente:

Victoria Verdú, coordinadora de Ginefiv. 

Fecha de actualización: 20-10-2021

Redacción: Lola García-Amado

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