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¿Por qué los adolescentes dejan de comer?

¿Por qué los adolescentes dejan de comer?

Es normal que los adolescentes pasen por periodos en los que les falta el apetito. De todos modos, es importante que vigiles su alimentación ya que durante la adolescencia es cuando suelen aparecer los trastornos de la conducta alimentaria.

 

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Índice

 

¿Puede que se deba a falta de apetito?

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¿Por qué los adolescentes duermen mucho?

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Cuando uno habla de sueño tiene la costumbre de pensar en el descanso de bebés y niños, pero ¿qué pasa con los adolescentes? ¿Nos olvidamos de que ellos también han de dormir adecuadamente? ¿Nos olvidamos de que deben descansar lo suficiente? Probablemente sea el sueño en la adolescencia el que más deba preocupar a los padres.

Y tambien:


Normalmente los adolescentes pasan por un periodo de falta de apetito, lo que hace que los padres se preocupen cuando esto ocurre pensando que puede deberse a una enfermedad, sin embargo, estos episodios suelen resolverse de forma sencilla.

Hay algunas recomendaciones sobre cómo tratar la inapetencia en los adolescentes:

- Asegúrate de que no se trate de una enfermedad: observa si sufre o no dolor abdominal fiebre o náuseas.

- Incluye nuevos alimentos de manera progresiva en su dieta.

- Respeta la rutina de las comidas: si el adolescente no ha ingerido nada durante una de las comidas, no le obligues a comer, espera a la siguiente comida, de este modo no romperás la rutina alimentaria establecida.

- Elimina de su dieta los alimentos poco nutritivos.

- Incentiva que tu hijo haga ejercicio físico para abrir su apetito.

- Si el adolescente come poco es necesario que aproveches las veces en las que coma para aportar los nutrientes y la densidad calórica que su organismo necesita.

- Dale ejemplo con tu comportamiento.

- Prepara los platos de manera atractiva, esto le animará a comérselo.

Debes tener cuidado y mirar si esto es un periodo normal de falta de apetito o se trata de algo más grave como un trastorno de la alimentación.
 

¿Qué son los trastornos de la alimentación?


Los trastornos alimentarios son afecciones graves de salud mental. Estos implican problemas serios sobre cómo se piensa sobre la comida y la conducta alimenticia. Con estos trastornos se puede comer mucho menos o mucho más de lo necesario.

Hay que tener claro que los trastornos alimenticios son afecciones médicas, no son un estilo de vida. Además, afectan de manera clara a la capacidad del cuerpo para obtener la nutrición adecuada. Esto puede provocar problemas de salud como enfermedades cardíacas o renales, incluso pueden llevar a la muerte. Pero estos trastornos tienen tratamientos que pueden ayudar a superarlos.
 

¿Cuáles son los trastornos alimenticios?


Los tipos comunes de trastornos alimenticios incluyen:

- Trastorno por atracón: en este tipo de trastorno alimenticio se come sin control. Las personas por trastorno por atracón siguen comiendo a pesar de estar llenas. De manera frecuente comen hasta que se sienten incómodos. Normalmente, después tienen sentimientos de culpa, vergüenza y angustia. Darse atracones de comida con demasiada frecuencia puede causar aumento de peso y obesidad. Este es el trastorno alimenticio más común en Estados Unidos.

Bulimia nerviosa: en este tipo de trastorno alimenticio hay periodos de atracones, pero luego se purgan provocándose vómitos o usando laxantes. También puede llevar a la persona a hacer ejercicio o ayunar. Contrario a lo que piensa la gente, en este tipo de trastorno alimenticio puedes tener bajo peso, pero normal o sobrepeso.

Anorexia nerviosa: las personas con este tipo de trastorno evitan los alimentos restringen severamente los alimentos o comen cantidades muy pequeñas de solo algunos alimentos. Las personas que padecen este trastorno pueden verse a sí mismas con sobrepeso, incluso cuando están extremadamente delgadas. Este es el tipo de trastorno alimenticio menos común, pero a menudo es el más grave. Además, tiene la tasa de mortalidad más alta de cualquier trastorno mental.
 

¿Por qué los adolescentes padecen trastornos de la alimentación?


Los adolescentes son los más vulnerables a la hora de sufrir trastornos alimenticios debido a su deseo de ser aceptados por los demás y de encajar en la sociedad en la que viven. La edad en la que se suelen desarrollar estros trastornos oscila entre los 12 y los 25 años, aunque parece que cada vez afecta a niños y niñas más jóvenes.

Se desconoce la causa exacta de los trastornos de la alimentación, pero sí se sabe de ciertos factores que pueden hacer que los adolescentes corran riesgo de padecer trastornos de la alimentación. Entre estos factores se incluyen:

La presión social: la cultura popular suele poner énfasis en la importancia de estar delgado. Incluso los adolescentes con peso corporal normal pueden tener la percepción de que están gordos. Esto puede desencadenar una obsesión por bajar de peso y hacer dieta.

Las actividades favoritas: la participación en actividades que valoran la delgadez como el atletismo, el ballet, el modelaje, etc. Estas actividades pueden aumentar el riesgo de padecer trastornos de la alimentación en los adolescentes.

Los factores personales: la genética o los factores biológicos pueden hacer que algunos adolescentes sean propensos a presentar trastornos de la alimentación. Los rasgos de personalidad como perfeccionismo, el estrés, la ansiedad o la rigidez, también influyen.

A veces un trastorno de la comida tiene mucho más que ver con la baja autoestima, la ansiedad, la presión social, problemas familiares, algún trauma que no ha sido tratado emocionalmente, etc. Es decir, puede ser un problema emocional grave que no se está teniendo en cuenta, pero es el problema de fondo.
 

¿Cuáles son los síntomas de un trastorno de la alimentación?


No es raro que los adolescentes cambien sus hábitos alimenticios de vez en cuando. Algunos adolescentes empiezan a querer cambiar de estilo de alimentación y prueban la dieta vegetariana o vegana, o empiezan a seguir una dieta para perder peso. Ocasionalmente pueden saltarse alguna comida.

Debes observar cuidadosamente el comportamiento y los patrones de alimentación de tu hijo. Esto puede ayudarte a detectar la diferencia entre una dieta ocasional y un trastorno alimentario.

Existen muchos signos y síntomas de los trastornos de alimentación. Algunos de ellos son obvios, aunque esto no pasa siempre ya que, a menudo, los adolescentes trabajan duro para ocultar los trastornos de alimentación.

Algunos de los síntomas de que tu hijo puede estar sufriendo un trastorno alimenticio son:

- Esconder la comida

- Sentirse disgustado, deprimido o culpable después de comer

- Esconder envoltorios de comida vacíos

- Saltarse comidas o comer solo porciones pequeñas

- Evitar comer cuando esté rodeado de otros

- Vomitar después de comer

- Usar diuréticos o laxantes

- Ayunar (no comer durante un periodo de tiempo)

- Hacer en ejercicio en exceso

- Estar muy delgado

- Sentir que tiene sobrepeso a pesar de que está muy delgado

- Tener miedo a aumentar de peso

- Estar obsesionado con la comida

- Contar constantemente calorías, carbohidratos y gramos de grasa

- Tener “rituales de comida”, como por ejemplo, masticar cada bocado un determinado número de veces

- Autolesionarse

- Si es mujer, falta de periodo menstrual o periodos irregulares

- Tener frío constantemente

- Usar ropa holgada para ocultar la pérdida de peso
 

¿Cómo puedo hablar con mi hijo adolescente sobre mis preocupaciones sobre sus hábitos alimentarios?


Seguramente te parezca difícil abordar este tema con tu hijo. Debes estar preparado, seguramente tu hijo negará que tiene un problema.

Debes hacerle saber a tu hijo que esta discusión no es algo opcional. Dedica un tiempo para hablar con tu hijo adolescente y abre la conversación de la manera más amable posible, se cariñoso. Evita las acusaciones o los juicios, pero se persistente a la hora de expresar tus preocupaciones. Hable desde el “yo” y “evita el tú”, es decir, aborda el tema desde el “yo estoy preocupado por esta situación” y evita los “tú estás escondiendo comida”.

Haz saber a tu hijo que estás ahí para ayudarlo y apoyarlo en la medida de lo posible. Ten en cuenta que en la adolescencia tu hijo se enfrenta a muchos cambios y a presiones sociales. Tu función principal puede ser la de escuchar.

Aquí hay algunos consejos para ayudar a tu hijo adolescente a desarrollar una actitud saludable hacia la comida y el ejercicio:

1. Intenta darle el mejor ejemplo posible en cuanto a tus propios hábitos de alimentación y ejercicio.

2. Muéstrale a tu hijo que aceptas tu propio cuerpo. No te quejes de tu peso y no te refieras a ti mismo como gordo.

3. Muéstrale la aceptación hacia las diferentes formas y tamaños corporales. Recuerda no criticar el peso o la apariencia física de otras personas.

4. Enséñale a tu hijo que no es la vida real lo que se ve en la televisión, revistas, etc. Los medios solo muestran modelos delgados y personas que la sociedad considera “perfectas” cuando las personas reales son de todas las formas y tamaños.

5. Evita comentar el peso o la apariencia física de tu hijo adolescente.

6. Proporciónale opciones de alimentos saludables en casa.

7. Habla sobre los beneficios del deporte para mantenerse saludable y fuerte, no para perder peso.

8. Desarrolla su autoestima y el respeto propio del adolescente. Felicita a tu hijo por el esfuerzo. Pide la opinión de tu hijo y anímalo a explotar sus talentos e intereses.
 

¿Cómo se diagnostica y tratan los trastornos alimenticios?


Como hemos dicho, los trastornos alimenticios pueden ser muy graves, es importante que busques ayuda si piensas que tu hijo puede tener este problema. Para que el profesional de la salud puede hacer un diagnóstico puede:

- Analizar la historia clínica de tu hijo y preguntar sobre sus síntomas. Es importante que tú y tu hijo seáis lo más sincero posible sobre los comportamientos alimenticios y de actividad física.

- Hacer un examen físico.

- Solicitar un análisis de sangre o de orina para descartar tras posibles causas de sus síntomas.

- Pedir otras pruebas para ver si tiene algún otro problema de la salud que haya sido causado por el trastorno alimentario. Estas pruebas pueden incluir pruebas de función renal o un electrocardiograma.

Después del diagnóstico, toca hablar del tratamiento. Estos se suelen adaptar a las necesidades de cada persona. Los tratamientos suelen incluir un equipo de proveedores que lo ayuden entre los que se pueden encontrar médicos, nutricionistas, enfermeros o terapeutas. Los tratamientos pueden incluir:

- Psicoterapia individual grupal y/o familiar: la terapia individual puede incluir enfoques cognitivos conductales que le ayuden a identificar los pensamientos negativos e inútiles. También le ayudarán a desarrollar habilidades de afrontamiento y cambiar patrones de comportamiento.

Atención médica y monitoreo: incluyendo la atención de las complicaciones que pueden causar los trastornos alimenticios.

- Asesoramiento nutricional: le enseñarán a comer de manera saludable para alcanzar y mantener un peso sano.

- Medicamentos: en algunos casos se recomiendan los antidepresivos, antipsicóticos o estabilizadores de estado de ánimo. También pueden ayudarle con los síntomas de depresión y ansiedad que muchas veces acompañan a los trastornos alimentarios.

Independientemente del plan de tratamiento, recuerda que intervenir lo antes posible puede acelerar la recuperación.

Algunas personas con trastornos alimenticios graves pueden necesitar ingresar en un hospital o en un programa de tratamiento residencial. Los programas de tratamiento residencial combinan servicios de vivienda y tratamiento.


Fuentes:

Mayo Clinic, https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/tween-and-teen-health/in-depth/teen-eating-disorders/art-20044635

Family Doctor, https://es.familydoctor.org/para-los-padres-trastornos-alimenticios-en-adolescentes/

MedlinePlus, https://medlineplus.gov/spanish/eatingdisorders.html

Teens Health, https://kidshealth.org/es/teens/eat-disorder-esp.html

Fecha de actualización: 10-06-2020

Redacción: Sara Tizón

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