¿Qué cambios provoca la adolescencia?

¿Qué cambios provoca la adolescencia?
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No cabe duda de que esta etapa es muy difícil tanto para nosotros como para nuestros hijos. No solamente se producen cambios físicos sino también emocionales, por lo que resulta algo complicado saber reaccionar de la manera más adecuada posible.

La adolescencia es una época de cambios que marca el final de la infancia y el inicio de la edad adulta. Una etapa de la vida y un proceso de transformación que trae consigo el descubrimiento de la propia identidad, tanto psicológica como sexual, y la propia autonomía.


Algunos expertos conciben la idea de que existen tres fases o etapas en la adolescencia dependiendo de la edad de cada individuo. Por un lado, la adolescencia temprana, que oscila entre los 12 y 13 años; por otro lado, la adolescencia media, entre los 14 y los 16; y, por último, la adolescencia tardía, entre los 17 y los 21.


La adolescencia propiamente dicha, aunque abarca gran parte del periodo de la pubertad, se centra más en los cambios culturales y psicosociales, es decir, que la adolescencia es un periodo en el que se definen muchos aspectos de la personalidad del adolescente.


La primera fase de la adolescencia (adolescencia temprana) es lo que conocemos como la pubertad. Este periodo vital en la vida del adolescente se caracteriza por el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, y es donde se alcanza la capacidad de reproducción. Por tanto, en la pubertad se lleva a cabo el proceso de cambios físicos producidos en el cuerpo del niño y de la niña que van a convertirse en adolescentes. La pubertad se refiere más a los cambios corporales en la maduración sexual que a los psicosociales y culturales.


Por norma general, los cambios se producen antes en las chicas que en los chicos, aproximadamente a partir de los 10 años, y aunque el cambio físico sea bastante notable, no todo el cuerpo se desarrolla al mismo tiempo. Antes que los brazos o las piernas crecerán las manos y los pies. Más tarde el tronco y otras zonas del cuerpo. A medida que se van estilizando y alargando las piernas y el tronco crece, la estatura aumenta. Es complicado muchas veces para nuestros hijos porque estos cambios se producen rápidamente, por lo que hemos de ser pacientes, ya que poco a poco serán ellos los que se vayan adaptando.


En la adolescencia media, a partir de los 13 años aproximadamente, es cuando los cambios aumentan de forma notoria. El tono de voz se afina y comienza a aparecer el acné. Por un lado, los chicos desarrollan sus músculos y les nace el vello corporal, y por otro, los pechos comienzan a desarrollarse en las chicas. Estos adquieren unas formas más redondeadas o semiesféricas debido a los cambios hormonales que se van produciendo.


En esta etapa no solamente importan los cambios físicos, sino que es aquí donde los cambios emocionales adquieren una gran importancia. La vergüenza o la sensación de ridículo aparece, y hay un exceso de preocupación por la imagen corporal. Los adolescentes se vuelven más críticos y duros con nosotros y sienten la necesidad de romper con las normas establecidas demostrando algún tipo de rebeldía que hasta entonces nos era desconocida.


En la adolescencia tardía es donde más libres se sienten. Entre los 15 y los 18 años la identidad se va definiendo dentro del grupo de amigos que forman. Cuando superan la fase anterior, caracterizada más bien por un aislamiento, lo que necesitan realmente es no estar solos y rodearse de muchos amigos con los que puedan compartirlo todo, vestir de la misma manera, ir a las mismas fiestas, escuchar la misma música, etc.


Aquí lo único que quieren es salir con ellos dejando a un lado a su familia, y aunque sea una etapa dura para nosotros, pues no estamos acostumbrados a que nuestros hijos se alejen de nuestro lado, debemos ser tolerantes. Una vez pasada esta etapa las cosas vuelven a cambiar. Pero mientras estén en ella, lo único que querrán es conocer “mundo”. Ir de discoteca en discoteca, de bar en bar o de concierto en concierto se convierte en sus principales objetivos cuando llega el fin de semana. Y siempre con ellos, sus amigos, con los que se sienten completamente identificados.


En la actualidad esta etapa se caracteriza por el desarrollo de una especie de “tiranía del cuerpo”. La gran influencia de los medios de comunicación y la publicidad provoca en los adolescentes que la imagen corporal adquiera para ellos demasiada importancia, incluso cuando el aspecto físico es adecuado y correcto para su edad, por lo que cualquier adolescente puede llegar a sentirse muy inseguro.


A pesar de que en la mayoría de las ocasiones esta tiranía la sufren más las chicas, ellos también pueden verse afectados. En los casos más extremos, como la bulimia o la anorexia, los adolescentes hombres también corren riesgos.


Post-adolescencia, ¿y ahora qué?


Lo que viene después de la adolescencia es más bien un periodo de preferencia o predilección. La post-adolescencia suele comenzar aproximadamente a partir de los 18 años. Cuando alcanzan la mayoría de edad, casi de manera inconsciente nuestros hijos obtienen más autonomía.


Al cumplir dieciocho años son libres para votar, pueden conducir, salir a discotecas, ver películas de “mayores”, etc. Por motivos como estos, muchas dudas van desapareciendo en ellos. En esta etapa es importante que respetemos su libertad, ya que lo único que buscan es autosuficiencia.


A medida que se van acercando a la juventud plena, entre los 20 y 24 años, se van acostumbrando más a su cuerpo, algo que les da muchísima más seguridad en lo relacionado con las relaciones sociales y de pareja.


Quizás lo más importante, y a su vez más complicado para los padres, es tener paciencia. Es una etapa difícil pero pasa rápido. Brindemos cierta autonomía e independencia a nuestros hijos para que se sientan más liberados, aunque sea algo difícil de aceptar cuando queremos conciliar el sueño el fin de semana. 


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