Cómo establecer horarios de lactancia

Cómo establecer horarios de lactancia
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Aunque la lactancia, sea materna o con biberón, debe ser a demanda siempre, a medida que tu recién nacido crezca podrás ir estableciendo una serie de rutinas y horarios en su día a día que te permitirán saber más o menos cuándo le toca comer para que puedas organizarte mejor.

Durante las primeras semanas de vida de tu bebé lo único que te debe preocupar es acostumbrarte a tu pequeño y a tu nueva vida. No debes ponerte horarios ni intentar hacer muchas tareas en un solo día ya que los recién nacidos son caóticos y todo cuesta mucho más tiempo al principio. Te parecerá que te pasas todo el día dándole el pecho ya que los bebés tan pequeños suelen comer cada 1,5 o 2 horas y, además, cada toma te lleva unos 30 minutos o más, por lo que acabarás con una y casi tendrás que volver a empezar.


Este ritmo puede parecerte una locura y muy cansado, pero no debes preocuparte ni intentar organizar un horario en un bebé tan pequeño ya que no solo es imposible, sino que gastarás energía y tiempo en intentar hacerlo, lo que te cansará aún más.


En estas primeras semanas es normal que un día el bebé duerma 4 horas seguidas y pida comer cada 3 horas, y al día siguiente no duerma ni 2 horas seguidas y pida pecho cada hora y media. Por lo tanto, intentar tener un horario fijo con él es imposible y, además, perjudicial ya que la alimentación debe ser a demanda, es decir, cuando el niño lo pida y lo necesite.

Crisis de lactancia o de crecimiento

Crisis de lactancia o de crecimiento

El tema de la lactancia es algo complicado. Si bien es cierto que la lactancia materna es el mejor alimento posible para los bebés en sus primeros meses de vida, algunas madres abandonan pronto el pecho por problemas o dificultades que se encuentran, como las crisis de lactancia, y ante las que nadie les sabe ayudar correctamente


No quedes con la gente a una hora concreta ni intentes llegar a tiempo a tus citas ya que puede que lo consigas, o puede que no, según se haya levantado el pequeño y según el día que tenga. Estas primeras semanas debes ser totalmente flexible e ir adaptando tus horarios y tus actividades al bebé.


Sin embargo, no te preocupes ni pienses que tu vida va a ser así los próximos meses, a medida que pasan los días los bebés van adoptando una serie de rutinas que tú puedes potenciar con una serie de consejos:


- Apunta en un cuaderno sus horarios. A partir de los 2 meses notarás que la vida del bebé se vuelve más predecible y rutinaria y que muchos días se despierta y pide comer más o menos a la misma hora, con variaciones pequeñas. Obviamente puede haber días que cambie si se altera su rutina, quedáis con alguien que lo alborote o está malo, pero más o menos podrás ver que respeta unos horarios. Apúntalos para que esa sea la base de los horarios de sueño y lactancia que establezcas ya que debes respetar su ritmo y no imponerle el tuyo.


- Establece otros horarios. Con la alimentación o el sueño es más complicado adoptar unos horarios hasta que tienen unos 6 meses, pero sí puedes establecer un horario para el baño o el paseo, por ejemplo. No significa que lo tengas que bañar a las 8 en punto de la tarde aunque esté dormido, sino que más o menos lo bañes todos los días en torno a la hora que os vaya bien.


- No lo sobrealimentes ni le dejes dormirse si apenas ha comido. Tan malo es pasarse como quedarse corto, por lo que tienes que cuidar las cantidades de leche que le das. Si ves que tu bebé está lleno y no quiere más, no sigas insistiendo. Pero si apenas ha comido y le está entrando sueño, puedes aprovechar para cambiarle el pañal, cantarle o hablarle para ver si quiere un poco de más de pecho o ya no hay nada que hacer. Es mejor asegurarse antes para que no se despierte a los 20 minutos con hambre, lo cual puede resultar un poco problemático si has aprovechado para montarlo en el coche y llevarlo a comprar. Si tienes que hacer algo luego, intenta que coma lo mejor posible; siempre sin forzar, claro.


- Asegúrate de que vacía el pecho. La leche del final de la toma es la que más grasa contiene y, por tanto, la que más llena y alimenta. Es importante que el bebé vacíe un pecho antes de pasar al siguiente no solo para que su alimentación sea más completa, sino también para que aguante más tiempo hasta la toma siguiente. Así podrás organizarte mejor.


Y, sobre todo, disfruta de estos meses y ten paciencia ya que todos los bebés acaban adoptando solos unos horarios de sueño y alimentación, aunque es cierto que tú puedes influir para que esos horarios sean más convenientes para todos.
 


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