Causas de aborto

Causas de aborto
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El aborto, la pérdida súbita de un embarazo durante las primeras 24 semanas, es un hecho habitual que afecta alrededor del 15 o 20% de las gestantes.

La mayor parte de los abortos se produce en las primeras 12 semanas. En estos casos los óvulos fertilizados, por diferentes motivos, son incapaces de progresar hacia un embarazo viable.

 

¿Por qué sucede un aborto?

 

Los abortos espontáneos tempranos suelen ser causados por anomalías cromosómicas (gametopatía) o estructurales del feto, pero también existen otros motivos que ponen en riesgo un embarazo.

 

Factores genéticos: Como comentábamos, la causa más frecuente de aborto, especialmente  los abortos aislados, no recurrentes, es una anormalidad cromosómica del óvulo o del espermatozoide, que impide que el óvulo fecundado se desarrolle. Este factor está también relacionado con la edad de la mujer, pues los óvulos, a medida que pasa el tiempo, tienen más probabilidades de contar con anomalías cromosómicas.

 

Factores hormonales: En ocasiones los desequilibrios hormonales o los niveles bajos de ciertas hormonas entorpecen el proceso de gestación, pues no cumplen sus funciones. Por ejemplo, una cantidad insuficiente de progesterona dificultará la implantación del embrión en el endometrio, también niveles altos de algunas hormonas pueden poner en riesgo la ovulación.

La infertilidad masculina, detrás de cuatro factores

La infertilidad masculina, detrás de cuatro factores

Es un hecho constatable que cada vez hay más varones que acuden con su pareja a los centros de reproducción asistida a sabiendas de que el problema para tener hijos estriba en él, del mismo modo que van en aumento las causas de infertilidad masculina, relacionadas todas ellas con la calidad de su semen. Como admite el doctor Nicolás Garrido, especialista en andrología del Grupo IVI, si bien es cierto que la edad no es un factor influyente para el hombre a la hora de tener hijo, “sí existen otros factores que pueden mermar su capacidad reproductiva y dificultar la posibilidad de ser padre de modo natural”.

 

Anomalías anatómicas: Malformaciones uterinas, incompetencia cervical, cicatrices en el útero debidas a infecciones o intervenciones quirúrgicas anteriores, pueden ser causa de pérdida espontánea de embarazo.

 

Infecciones: Algunas infecciones que sobrevienen durante el embarazo, especialmente las de transmisión sexual o las infecciones víricas, así como la listeroris, pueden arriesgar la gestación.

 

Desarreglos inmunológicos: La reacción normal del organismo es rechazar cualquier cuerpo extraño, pero cuando se produce un embarazo, unos ajustes en el sistema inmunológico impiden que el embrión sea rechazado. Si bien, en ocasiones, debido a fallos inmunológicos, esto no se produce y el cuerpo de una mujer puede reaccionar atacando y destruyendo el embrión.

 

Malos hábitos: Fumar, beber o consumir drogas multiplica las posibilidades de sufrir un aborto.

 

Fármacos: Algunos medicamentos están contraindicados durante la gestación, pues pueden poner en riesgo el transcurso de la misma o amenazar la vida del feto.

 

Enfermedades o patologías crónicas: Las mujeres que padecen algunas enfermedades de carácter crónico, como una diabetes, son más propensas a padecer abortos espontáneos.

 

A pesar de que la edad en la mujer, el tabaco o los embarazos múltiples aumentan la posibilidad de que sobrevenga un aborto espontáneo, hay que saber que este casi nunca está asociado a algo que se haya hecho (ejercicio, viajar, sexo, etc.).

 

Tampoco está comprobado que el descanso reduzca el riesgo cuando la pérdida del feto es inevitable.

 

Ahora bien, si se tienen tres o más abortos espontáneos o seguidos (abortos recurrentes) resulta necesaria la realización de un examen médico para tratar de encontrar las posibles causas.


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