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¿Por qué los recién nacidos no quieren comer?

¿Por qué los recién nacidos no quieren comer?

La mayoría de los recién nacidos, nada más salir, se agarran al pecho de su madre y comienzan a succionar buscando alimento. No obstante, algunos nacen con menos apetito y lo único que quieren hacer es dormir. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Puede afectar a la salud del bebé?

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Índice

 

¿Realmente no quiere comer?

El parto no es igual para todas las mujeres ni para todos los bebés. Para algunos resulta más cansado y agotador y, encima, llegan a mundo desconocido que les resulta abrumador. Por eso, es normal que algunos bebés se pasen la mayor parte de sus primeras horas de vida durmiendo, lo que no significa necesariamente que vayan a ser muy dormilones. Simplemente, están agotados y solo quieren descansar.

El problema es que están tan cansados que no quieren ni comer, lo cual puede resultar muy preocupante para sus padres, que por más que lo ponen al pecho no consiguen que se agarre ni coma ni un poco de calostro. El riesgo en estos casos es una hipoglicemia o nivel bajo de glucosa en sangre que, en niveles por debajo de 30 durante mucho tiempo, puede causar daños graves al bebé. Pero no hay que preocuparse sin motivo ya que los bebés nacen con reservas calóricas suficientes para pasar horas sin comer, así que no hay que angustiarse.

Eso sí, tienes que intentar que coma cada 3 o 4 horas algo para evitar una hipoglicemia, para que su sistema digestivo empiece a funcionar y pueda expulsar el meconio, para evitar la acumulación de bilirrubina y para que no pierda mucho peso tras el parto.

Consejos para que coma



Por lo tanto, es importante que, si tu recién nacido se niega a comer, sigas las siguientes recomendaciones:

- Aunque hay que poner a los bebés al pecho a demanda, si pasan más de 4 horas despiértalo y ponlo al pecho. Una buena manera de hacerlo es quitándole algo de ropa o los calcetines para que note un poco de frío y se despeje. No te preocupes que no va a resfriarse.

- Otra opción es hacerle cosquillas en los pies o tocándole de tal manera que le “molestemos” y así no pueda conciliar el sueño de nuevo.

- El problema puede ser que no sabe agarrarse bien al pecho o que le cuesta. Comprueba tu postura y la del bebé. Recuerda que su boca debe cubrir el pezón y la aréola y que las mejillas no deben estar hundidas. Además, puedes acercar tu oído a su boquita ya que se le escucha tragar. Solo con que ingiera unas cuantas gotas de calostro es suficiente, recuerda que su estómago es muy pequeño y apenas si caben unos 7 ml en él.

- Si no hay manera de que agarre el pecho, antes de probar con biberón hazlo con otros métodos que no vayan a interferir en el establecimiento de la lactancia, como usar una cuchara o una aguja para introducir directamente en su boca unas gotitas de calostro que previamente te tienes que haber sacado del pecho.

- No te obsesiones con que tiene que comer cada 3 horas o con que come poco. Si el bebé duerme bien, está a gusto, no llora, va cogiendo peso, hace pis y caca con frecuencia y no presenta ningún problema de salud, es posible que su apetito sea menor o que le baste con comer más espaciadamente. Recuerda que el lema es darle de comer a demanda, por lo que si tu bebé pide cada 4 horas, debes respetarlo. Solo hay que despertarle para evitar una hipoglucemia en las primeras 2 o 3 semanas de vida, pasado este tiempo, si todo va bien, déjale dormir que también le alimenta. La naturaleza es muy sabia y cada bebé sabe, mejor que nadie, lo que necesita. 

¿Por qué a los recién nacidos se les alimenta a demanda?

A los recién nacidos se les alimenta a demanda porque se ha demostrado que es la mejor forma para que los bebés crezcan sanos y engorden sin problema. Esto es porque, a menudo, cuando los padres intervienen, lo hacen para alimentarlos “de menos”. Es decir, que los padres muchas veces intentan espaciar las tomar para que el bebé aguante más tiempo sin comer y de este modo coma más en cada toma y así se haga un bebé menos dependiente.

Muchas veces también se acaban realizando estas acciones porque alguien te aconseja que no puedes alimentar siempre que el bebé lo pida para no “consentirlo” y te recomienden hacerlo cada 3 horas.  Obviamente el método donde se obliga al bebé a comer siempre cada 3 horas no funciona siempre ya que muchos bebés lloran porque tienen hambre. Muchas mujeres han fracasado con la lactancia materna por esperar las 3 horas que recomiendan.

¿Cómo puedo saber si mi bebé está comiendo poco?

Si no estás respetando la demanda o si hay algún problema en la succión o agarre o a nivel de producción, el bebé podría estar comiendo poco.

Para saber si el bebé está comiendo poco o mucho la manera más efectiva es mirar la báscula. Al principio el bebé debe estar ganando unos 120-150 gramos por semana. Pero, si no tienes báscula y quieres saber si es necesario pesarlo, hay una serie de signos que pueden ayudarte. Según la Academia Americana de Pediatría (AAP) los signos por los que tienes que empezar a preocuparte serían los siguientes:

- Si el bebé toma el pecho y a los 10 minutos o antes se queda ya dormido

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Y tambien:

- Si está mojando menos de cuatro pañales al día

- Su piel sigue arrugada después de la primera semana

- Al cabo de tres semanas aún no se le ha puesto la cara redondita

- Después de hacer una toma y quedarse dormido, vuelve a pedir enseguida como si tuviese aún mucha hambre

- Parece que se está poniendo más amarillo, en vez de menos, en la primera semana de vida

Estos son signos de alarma que tendrían que llevarte a la consulta con el pediatra para ver si hay algún problema o si por el contrario todo sigue con normalidad. Su pediatra lo pesará y comparará el peso con el anterior para ver su hay algún problema o no y qué hacer al respecto. 


Fuente:

Guía de lactancia materna, Asociación Española de Pediatría. http://www.aeped.es/sites/default/files/7-guia_baleares_esp.pdf

Fecha de actualización: 05-02-2020

Redacción: Irene García

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