¿Cómo se produce la leche materna?

¿Cómo se produce la leche materna?
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La fabricación de leche materna casi parece magia; de repente, una vez se da a luz, los pechos empiezan a producir leche para poder alimentar al bebé, y saben cuánta leche producir y cuándo hacerlo para que el pequeño siempre esté bien alimentado. ¿Sabes cómo funciona este proceso?

Lo primero para saber cómo se produce la leche materna es conocer la anatomía del seno. Es una glándula compuesta por tejidos conjuntivos y adiposis que protegen las áreas productoras de leche. La leche se produce en los alvéolos y viaja a través de los conductos galactóforos hacia los senos galactóforos, que actúan como depósito. Estos senos están justo detrás de los pezones. Cada pezón tiene entre 15 y 20 aberturas a través de las cuales fluye la leche hacia la boca del bebé cuanto éste succiona.

 

Tras el parto, lo primero que produce el seno es el calostro, un alimento rico en grasa perfecto para los primeros días de vida del bebé. A la madre puede parecerle que es poco alimento, pero realmente la cantidad de calostro que sale es la necesaria para su pequeño estómago y para empezar a hacer funcionar el sistema digestivo.

 

Unas 48 horas después del parto se produce lo que se conoce como “subida de la leche” una expresión que hace referencia al hecho de que los senos empiecen a producir leche.

 

El mecanismo funciona de la siguiente manera: la succión del bebé estimula las terminaciones nerviosas del pezón que envían una señal a la hipófisis para que libere dos hormonas: prolactina y oxitocina.

 

La primera hace que los alvéolos tomen nutrientes de la sangre y los transformen en leche materna. La oxitocina hace que las células que están en los alvéolos se contraigan y expulsen la leche creada a través de los conductos galactóforos para que llegue al bebé.

 

Hay que tener en cuenta que el cerebro juega un papel fundamental en la producción de leche, tanto, que si piensas en el bebé o le oyes llorar es posible que empieces a crear leche, aunque el pequeño no esté succionando. Por eso, si estás cansada, nerviosa, estresada o sufres cualquier interferencia, sobre todo en los primeros días cuando la lactancia se está estableciendo, es posible que te sea difícil dar el pecho.

 

Es importante que busques un lugar tranquilo y cómodo, en el que adoptes la postura correcta y nadie te moleste. Puedes estar sola o con alguien que realmente te ayude; así, facilitarás la producción de leche.


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