La ultima hojita de otoño
Cuento › Amor
Qué sucede? Los días comienzan a acortarse, raudas bandadas azabache se alejan hacia el norte. Los rayos del sol que iluminan mi dermis, los siento cada día más débiles. ¿Qué...
Cuento › Amor
Qué sucede? Los días comienzan a acortarse, raudas bandadas azabache se alejan hacia el norte. Los rayos del sol que iluminan mi dermis, los siento cada día más débiles. ¿Qué...
Cuento › Amor
Había una vez un leñador muy, muy pobre que vivía junto a un enorme bosque con su esposa y sus dos hijos: un niño y una niña. El niño se llamaba Hansel, y la niña, Grettel. Siempre...
Artículos Editoriales › Bebé - Meses del Bebé
Tu bebé casi tiene 1 año y son muchos los avances y logros que ha conseguido en estos 11 meses de vida. Ya puede ponerse de pie y dar pasitos cogido de tu mano, conoce su nombre y...
Artículos Editoriales › Niños - Desarrollo Infantil
La altura que alcanzará un niño depende de una serie de variables, entre ellas está la talla de sus padres, su alimentación, su salud, etc.
Artículos Editoriales › Niños - Psicología Infantil
Cuando hablamos de lateralidad cruzada nos referimos a un tipo de trastorno que promueve la capacidad de un individuo para, por ejemplo, escribir con la mano izquierda, y comer o practicar...
Artículos Editoriales › Bebé - Cuidados Bebé
Los bebés parecen muy frágiles al nacer, y para un padre primerizo, cualquier acción resulta complicada, sobre todo bañarlo. Pero siguiendo un par de trucos, con el material...
Artículos Editoriales › Bebé - Cuidados Bebé
Con 10 meses la mayoría de los bebés ya puede gatear, ponerse de pie solos y dar algunos pasitos cogido de la mano de sus papás. Su motricidad mejora día a día, lo que le permite...
Canciones › Amistad
Angelito mexicano (María Elena Walsh - Mario González “Jairo”) En México hay un tesoro, un angelito de oro posado en un solo pie. Cuando uno mira hacia arriba es como...
Canciones › Juegos
CORRO CHIRIMBOLO AL CORRO CHIRIMBOLO QUE BIEN BONITO ES UN PIE, OTRO PIE UNA MANO, OTRA MANO UN CODO, OTRO CODO LA NARIZ Y EL GORRO.
Canciones › Aseo personal
Pimpón es un muñeco muy guapo y de cartón saluda con la mano parece un gran señor. Se desenreda el pelo con peines de marfil aunque le den tirones no llora ni hace así. Aunque...
Canciones › Tradicionales y folclóricas
San califato las barbas te ato si no lo encuentro no te las desato maqiuna zurzi maquina zurrá came la sortija que en tu mano está aqui la perdi aqui la...
Cuento › Piratas
Había una vez, hace mucho tiempo, un barco que navegaba por los mares de sur. Era un galeón pirata y al mando estaba el Capitán Alpargata. El Pirata Alpargata era un jefe pirata...
Cuento › Miedo
Hace mucho tiempo vivía un joven llamado Juan que no conocía lo que era el miedo. -Cuando oigo las historias de monstruos y fantasmas que alguna gente cuenta, no les entiendo...
Cuento › Clásicos
Erase una vez una guja de zurzir fina y puntiaguda, que se creía ser una aguja de coser. -Fíjemse en lo que hacen y manéjenme con cuidado, decía a los dedos que la manejaban,...
Cuento › Amor
Había una vez un niño de siete años de edad, que vivía con su padre en una remota población rodeada por grandes montañas. Todas las mañanas después de tomar el desayuno acompañaba...
Cuento › Animales
Una zorra estaba siendo perseguida por unos cazadores cuando llegó al sitio de un leñador y le suplicó que la escondiera. El hombre le aconsejó que ingresara a su cabaña. Casi...
Cuento › Clásicos
Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo...
Cuento › Clásicos
El hijo de Rana, Rinrín Renacuajo, salió esta mañana, muy tieso y muy majo. Con pantalón corto, corbata a la moda, sombrero encintado y chupa de boda. "¡Muchacho, no salgas!" Le...
Cuento › Clásicos
Ella me prometió que bailaría conmigo si le llevaba rosas rojas -murmuró el Estudiante-; pero en todo el jardín no queda ni una sola rosa roja. El Ruiseñor le estaba escuchando...
Cuento › Clásicos
La figura del gato subiendo y bajando las escaleras se hizo repetitiva hasta el hartazgo. Durante tres o cuatro oportunidades observé, en la confusión propia de una noche como esa,...