Talla definitiva del niño. La prueba de la mano

Talla definitiva del niño. La prueba de la mano
comparte

La altura que alcanzará un niño depende de una serie de variables, entre ellas está la talla de sus padres, su alimentación, su salud, etc.

Cuando un niño no crece lo que se espera según estas circunstancias, puede ser necesario llevar a cabo pruebas para diagnosticar si existe alguna patología que esté retrasando o acelerando su crecimiento óseo.

 

La talla definitiva de un niño se puede pronosticar gracias a los distintos métodos usados por los especialistas, que precisan de un estudio de la edad ósea. La manera aceptada por todos de conocer la edad ósea de un niño es la llamada “prueba de la mano”.

 

¿Qué es la edad o maduración ósea?

La edad ósea muestra la maduración del esqueleto en un momento dado, que no necesariamente tiene por qué coincidir con la edad real o cronológica del niño, si bien, una diferencia considerable entre una y otra puede indicar la existencia de un problema en el crecimiento.

 

La maduración biológica u ósea es el tiempo durante el cual el espesor del cartílago de crecimiento va disminuyendo, al mismo tiempo que se modifica el aspecto de los huesos y aparecen otros. A medida que el niño va creciendo, sus huesos se van calcificando y el cartílago desapareciendo. Mientras este no se haya calcificado del todo el niño puede seguir creciendo.

Alergia a la proteína de leche de vaca en bebés

Alergia a la proteína de leche de vaca en bebés

La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) es la alergia más común en lactantes y niños. Se produce cuando el sistema inmunológico de un niño identifica las proteínas contenidas en la leche de vaca como peligrosas, lo que desencadena una reacción alérgica. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre con otros tipos de alergia, los niños afectados por la PLV pueden adquirir la tolerancia en los primeros años de vida.

 

Esto es visible con una radiografía de la mano.

 

¿En qué consiste la Prueba de la Mano?

Por convención, para determinar la maduración biológica u ósea, se utiliza una radiografía de la mano y muñeca izquierdas, hecha en unas condiciones estándar, en la que se observan los huesos del niño.

 

Existe un modelo diferente de radiografía para cada año de edad, al cual se enfrenta la radiografía problema. De este modo, la edad ósea asignada por comparación, puede coincidir, ser mayor (adelantada), o menor (retrasada) que la cronológica.

 

Conocemos el porcentaje de crecimiento alcanzado para cada edad ósea, por lo que, sabiendo la edad ósea y la talla del niño, podemos pronosticar la talla definitiva.

 

Se consideran normales las variaciones de 1 año de la edad ósea respecto a la edad cronológica.

 

Talla definitiva

Es importante referir el pronóstico de talla definitiva a la población y a la talla familiar.

 

La edad ósea retrasada de un niño quiere decir que, de seguir al mismo ritmo, alcanzará la talla adulta más tarde que la mayoría. Por el contrario, un niño con edad ósea adelantada, alcanzará la talla definitiva antes que los demás.

 

Por lo tanto, deberíamos referir la talla, más a la edad ósea que a la edad cronológica.

 

Un niño o niña que tenga la edad ósea retrasada no tiene por qué ser más bajo, incluso puede ser más alto que la media, si los padres lo son. El factor genético en este caso tiene un peso importante en la talla definitiva.

 

Dr. Manuel Ruiz-Echarri.
Hospital de Día Quirón. Zaragoza.
Tf 976579000
www.ruiz-echarripediatria.es
@EcharriRuiz
www.portalpediatrico24h.com


1 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
  1. Lissette Valenzuela

    "Y que tan confiable es esta prueba? Mi hija cumplirá 12 el otro mes, iba creciendo muy rápido, de hecho es una de las más altas de su clase, pero con esa prueba dice que tiene edad ósea de 17 años.. Eso implica que ya no crecerá más ?".

    Responder
    ×


    ×
    ×
    ×