×
  • Buscar
Publicidad

Aumento de temperatura en los primeros días del embarazo

Aumento de temperatura en los primeros días del embarazo

Durante la ovulación la temperatura basal, es decir, la temperatura corporal en reposo nada más levantarse por la mañana, aumenta entre 0,4 y 1º C. Si pasados 15 días esta temperatura sigue igual de alta, es muy probable que estés embarazada, ya que el aumento de la temperatura corporal es uno de los primeros síntomas de embarazo.

Publicidad

No te puedes perder ...

Y tambien:

Índice

 

¿Qué es la temperatura basal?

La temperatura basal (TBC) es la temperatura que tiene el cuerpo de una persona estando en reposo, es decir, nada más despertarse por la mañana tras haber dormido al menos 6 horas. Conocer esta temperatura es muy importante cuando estamos buscando el embarazo, sobre todo si somos irregulares, ya que la temperatura basal aumenta en los días posteriores a la ovulación, es decir, cuando el óvulo es liberado y puede ser fecundado, por lo que son los días más fértiles de una mujer y el mejor momento para mantener relaciones sexuales sin protección y lograr un embarazo.

En estos días, la temperatura aumenta entre 0,4 y 1º C debido al aumento de los niveles de progesterona en el cuerpo, la encargada de formar el cuerpo lúteo necesario para el desarrollo del embarazo en los primeros meses. Si el óvulo no es fecundado, esta temperatura desciende unos 10 días después, cuando finaliza el periodo de fertilidad de la mujer y el cuerpo lúteo muere y es expulsado días después a través de la regla.

Pero si la temperatura corporal sigue elevada – en torno a 37º C- unos 15 días después de la ovulación, es muy probable que la fecundación sí se haya producido, es decir, que la mujer esté embarazada. Este método tiene una probabilidad del 97% siempre que la mujer haya controlado perfectamente su temperatura basal en los meses previos para poder confirmar que sigue elevada y no haya interferencias en esta debido a alguna enfermedad que eleve la temperatura corporal por otros motivos. Si se cumplen estas condiciones, podrás tener bastante seguridad de que te has quedado embarazada, aunque lo mejor es que lo confirmes mediante un test de embarazo una vez pase la fecha estimada de la regla.

Para tomarse correctamente la temperatura basal hay que hacerlo todos los días a la misma hora, antes de levantarse de la cama, siempre con el mismo termómetro y habiendo dormido al menos 6 horas. No se debe hablar, comer ni hacer ningún esfuerzo antes de ponerse el termómetro, que también debe colocarse siempre en el mismo lugar. Se anota esa temperatura cada día en un gráfico desde el primer día de la menstruación, cuando la temperatura debe ser más baja. Así, se podrá comprobar en qué momento del ciclo sube para saber cuándo se ha producido la ovulación y saber si se mantiene elevada o baja al no haber fecundación. También es conveniente tener en cuenta otros síntomas de la ovulación como dolor abdominal del lado que ovula, sensibilidad en los pechos, etc. y posibles alteraciones de esa temperatura por otros motivos: enfermedad, estrés, cansancio...

Además de hacernos un test de embarazo de farmacia o un análisis de sangre para confirmar el embarazo, puedes estar atenta a otros síntomas de embarazo que aparecen desde los primeros días, como el sangrado de implantación (un leve sangrado que se produce entre 7 y 10 días después de la fecundación, aunque no todas las mujeres lo experimentan), náuseas, cansancio y sueño, más ganas de orinar, mayor sensibilidad olfativa, dolor abdominal similar al de la regla, etc.

Temperatura basal durante el embarazo

Una vez estés embarazada, tu temperatura basal tampoco se mantendrá estable. Desde que se produce la fecundación y hasta la semana 10, aproximadamente, la temperatura será más alta de lo normal, en torno a 37º C.

Una vez ahí vuelve a descender hasta tus niveles normales, que suelen rondar los 36,5º C, aunque depende de cada mujer. Estas alteraciones están causadas por la hormona progesterona, ya que esta hormona es más elevada en las primeras semanas y alcanza su pico máximo en la semana 12, para luego estabilizarse.

Por eso, es normal que, en estas primeras semanas, notes mucho calor y sofocos que puedes aliviar dándote un baño de agua tibia, colocando paños húmedos sobre tu frente o tu nuca, llevando varias capas de ropa para ponerte o quitarte según el calor que sientas y bebiendo muchos líquidos.

Además, el cansancio, el estrés y las molestias propias de estas primeras semanas, como los mareos o las náuseas, pueden agravar esta sensación de calor, por lo que debes cuidarte y estar tranquila hasta que llegues al segundo trimestre de embarazo, que siempre es el mejor.

Señales de alerta sobre la temperatura en el embarazo

Aunque es normal que tu temperatura ronde los 37º C en las primeras semanas de embarazo y sea más alta de lo habitual, es importante que la controles ya que un aumento por encima de 38º C puede deberse a alguna infección o enfermedad relacionada con el embarazo o no que sería necesario tratar para evitar complicaciones. La fiebre en sí no es peligrosa durante el embarazo ni causa abortos o partos prematuros, pero la causa que la provoca sí puede ser peligrosa, por eso es recomendable acudir al médico si tienes fiebre para que diagnostique la causa y decida el tratamiento más eficaz.

¿Qué otros síntomas se pueden notar en los primeros días de embarazo?

- Falta de menstruación: es algo evidente. Si estás en edad fértil y ha pasado una semana o más sin que se inicie el ciclo menstrual esperado, es posible que estés embarazada.

- Fatiga: es uno de los primeros síntomas del embarazo. Durante las primeras semanas del embarazo los niveles de la hormona progesterona se disparan y esto puede causar que te sientas somnolienta. Además, tu cuerpo ya no está trabajando solo para ti, ahora tiene que funcionar para dos.

- Senos sensibles e hinchados: esto se debe a los cambios hormonales que se están produciendo en tu cuerpo.

- Náuseas con o sin vómito: estas pueden tardar en aparecer un poco más. Normalmente la gente piensa que solo pueden ocurrir por la mañana, pero pueden producirse a cualquier hora del día.

- Aumento de cantidad de micciones: durante el embarazo la santidad de sangre en tu cuerpo aumenta. Esto hace que los riñones procesen líquido extra que termina en la vejiga.


Te puede interesar:

Los días más fértiles, en mujeres con el ciclo menstrual regular, están situados a la mitad del ciclo y tienen lugar cuando se produce la ovulación. Es en este período cuando la mujer puede intentar quedar embarazada.

Fuente:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

 

Mayo Clinic, https://www.mayoclinic.org/es-es/healthy-lifestyle/getting-pregnant/in-depth/symptoms-of-pregnancy/art-20043853

Fecha de actualización: 02-04-2020

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.