×
  • Buscar
Publicidad

Cansancio y sueño en el embarazo

Cansancio y sueño en el embarazo

Muchas embarazadas confiesan no poder levantarse de la cama por las mañanas a pesar de haber dormido como de costumbre. Un tremendo sueño se apodera de ellas impidiéndolas ponerse en marcha y comenzar el día. Cuando por fin se activan, no consiguen dejar de lado el cansancio, que arrastran durante toda la jornada mientras su mente solo piensa en el momento de tirarse en el sofá.

Publicidad

No te puedes perder ...

Dolor de riñones en el embarazo

Dolor de riñones en el embarazo

Entre las molestias y afecciones que surgen en el embarazo, el dolor de riñones es uno de los más frecuentes. No pocas mujeres embarazadas se quejan de este malestar, que se sufre especialmente por la noche o al final del día, a partir del segundo trimestre.

Y tambien:

Índice

 

En el primer trimestre

El sueño y el cansancio son síntomas frecuentes al inicio del embarazo. Es muy habitual notar una repentina pérdida de vigor a lo largo del primer trimestre. La causa está en la presencia de varias hormonas que intervienen en la gestación. Además la creación de una nueva vida requerirá mucha energía  y esto seguramente se reflejará en tu estado.

A medida que pasan las semanas el sueño irá remitiendo, pero también podrás empezar sentir que te falta el aliento o te cuesta más respirar. Esto se debe a que el corazón y los pulmones están trabajando para suministrar suficiente oxígeno al cuerpo y ayudar en el crecimiento del bebé.

Es necesario descansar, pero también mantenerse activa. Los efectos del ejercicio son vigorizantes y muy recomendables para atenuar los síntomas del embarazo.

Cada persona necesita unas horas de sueño para descansar pero lo normal es que con un mínimo de ocho horas puedas enfrentarte a un nuevo día con toda tu vitalidad. Durante los primeros meses tendrás grandes necesidades de dormir. Si estás en casa no dejes de hacerlo cuando te lo pida el cuerpo, echándote siestas reparadoras a mitad del día o tumbándote con las piernas en alto para reposar.

Si trabajas fuera de casa intenta dormir suficiente por las noches. Si tienes la posibilidad de descansar en algún momento de la tarde, no dudes en descalzarte y mantener elevados los pies apoyándolos sobre un cojín. Tus piernas te lo agradecerán al final del día.

Por la noche, duerme en la postura que te resulte más cómoda. Aprovecha ahora que la barriga aún no es un obstáculo a la hora de acomodarte en la cama.  

En el segundo trimestre

Pasadas las primeras 13 semanas te notarás con más energía, pero a la vez irás ganando peso y la carga de los kilos extra requerirá más esfuerzo. En este momento estar de pie durante mucho tiempo puede resultarte muy cansado.

Limita las horas en las que permaneces de pie. Si tienes que hacerlo, procura colocar un pie más elevado que el otro, sobre un cajón, un escalón, etc.

Presta atención a tu calzado, utilizando zapatos cómodos.

En el tercer trimestre

En el tercer trimestre, el peso del bebé ya no te deja descansar, incluso puede impedir que te quedes dormida en tu postura preferida.

Además, la tensión suele bajar durante la gestación, aumentando tu sensación de falta de energía. Esta causa es común en toda la gestación y no solo del tercer trimestre. Recuerda que las embarazadas se marean con frecuencia debido a estas bajadas de tensión arterial.

Por la noche (y a todas horas), orinas con más frecuencia que antes, por lo que no descansas tan fácilmente. A esto le acompaña que los movimientos del bebé son cada vez más vigorosos y te acaban despertando con ellos o con su hipo. También te puede despertar con los molestos calambres o la sensación de piernas inquietas.

Al final de la gestación, cuando el aumento de peso ya es considerable, cualquier exceso de actividad física puede ser extenuante, producir dolores o sensación de pesadez en el vientre, en la espalda, o la pelvis. Es normal fatigarse con más facilidad por la incomodidad y el volumen de la tripa, aunque sea un mínimo esfuerzo.

Cuando tengas esta sensación túmbate, baja el ritmo y relájate. En este periodo es importante que descanses siempre que puedas.

No hay nada malo, si el médico no dice lo contrario, en trabajar hasta el último día, pero sin duda, especialmente en la recta final, te resultará agotador. Si tienes la oportunidad, reduce tu jornada laboral, cambia tus horarios para que la entrada y salida no coincidan con las horas punta, pide trabajar desde casa, etc.

¡Atención!

Una también puede sentirse excesivamente cansada si padece anemia, bastante habitual durante el embarazo, debido entre otras cosas a que el bebé utiliza las reservas de hierro de la madre. Un simple análisis de sangre puede confirmarlo o descartarlo. Si este da positivo tu ginecólogo te pondrá el tratamiento correspondiente, que generalmente consiste en suplementos de hierro.

Para evitar la anemia come alimentos ricos en hierro como la carne roja, las verduras de hoja verde, los cereales enriquecidos, etc. Consume también alimentos con vitamina C que ayudan a absorber el hierro de origen vegetal. Evita asimismo la cafeína ya que inhibe su absorción.

¿Cómo mejorar el cansancio en el embarazo?

No existen remedios o pastillas que eviten el cansancio, pero sí ciertos hábitos que pueden hacer más agradable tu embarazo. Los pilares básicos para combatir el cansancio durante el embarazo son:

- Descanso: es lo más básico para una embarazada. Escuchar tu cuerpo si estás embarazada es fundamental. Duerme las horas que necesitas (o puedas). Al inicio del embarazo dormir te será más fácil, al final de la gestación puede que aunque quieras dormir muchas horas seguidas no puedas. En cualquier caso, intenta descansar lo más posible, la siesta al medio día puede ser fundamental.

- Llevar una alimentación equilibrada: intenta evitar las comidas copiosas, sobre todo por la noche para facilitar la digestión. Toma alimentos ricos en calcio, potasio, ácido fólico, vitaminas y hierro. Una alimentación variada y con abundantes líquidos.

- Acepta la ayuda de tu pareja, familiares o amigos: deja que te hagan el día a día más agradable.

- Haz ejercicio moderado y continuo: te ayuda a dormir mejor el andar, nadar, etc.

- Utiliza una almohada entre las piernas o abrázala para dormir mejor.

- Ten paciencia contigo misma y con tu embarazo: esta etapa de tu vida es así, si crees que lo necesitas intenta recibir educación maternal. Piensa que el conocimiento mejorará tu ansiedad.


Te puede interesar:

El aumento de kilos en el embarazo es un proceso natural diseñado para satisfacer las necesidades de desarrollo del feto. Seguir una dieta equilibrada y saludable al tiempo que se mantiene alguna actividad física compatible con el embarazo es la mejor fórmula para adquirir sólo los kilos necesarios para el bebé.

Fuente:

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

Fecha de actualización: 20-02-2020

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.