Ovulación y aumento de temperatura

Ovulación y aumento de temperatura
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La ovulación es el proceso mediante el cual uno de los ovarios libera un óvulo para que pueda ser fecundado y se produzca un embarazo. Conocer el momento en el que se produce la ovulación es fundamental para conseguir la fecundación ya que el óvulo solo vive unas 24 horas. Una de las formas de saber cuándo se produce esta es apuntando y analizando la temperatura basal.

Todas las mujeres nacen con unos 500.000 óvulos en sus ovarios que, a partir de la menarquia o primera menstruación, se irán liberando en cada ciclo menstrual -a no ser que se produzca un embarazo- hasta que llegue la menopausia.


Este ciclo menstrual suele ser regular en la mayoría de las mujeres, especialmente llegados los 20 años ya que en los años de adolescencia es normal que sean más irregulares y dolorosos. La duración del ciclo depende de cada mujer, pero suele estar en torno a los 28 días, aunque cualquier variación entre 21 y 35 días se considera normal.


Durante este ciclo, dure lo que dure, siempre se producen las mismas fases y en el mismo orden: el ciclo comienza con el primer día de la regla, durante el cual se expulsan los restos de endometrio que se había preparado para un posible embarazo junto con el óvulo. La regla puede durar entre 3 y 7 días. Después, a la mitad del ciclo, uno de los ovarios libera un óvulo madurado que se desprende y recorre su camino a través de las trompas de Falopio para llegar al útero. Si en las trompas es fecundado por un espermatozoide, comienza a reproducirse y desarrollarse. Si no, muere y es expulsado entre 10 y 14 días después en una nueva regla.


Este ciclo es repetitivo y dura desde la primera regla hasta la última, es decir, desde los 11 o 12 años hasta los 50. Solo se ve interrumpido si la mujer se queda embarazada o sufre alguna enfermedad o trastorno metabólico que afecte a las hormonas implicadas en el proceso.


Por lo tanto, al ser un ciclo repetitivo, es posible calcular, aproximadamente, cuándo se produce la ovulación, es decir, cuándo son los días fértiles en los que es posible concebir un bebé. En las mujeres regulares esto es mucho más sencillo ya que la ovulación siempre se produce a mitad de ciclo, así que basta con usar una calculadora de días fértiles para saber en qué días debes mantener relaciones sexuales sin protección para aumentar tus posibilidades de quedarte embarazada.


Pero las mujeres irregulares lo tienen más complicado porque nunca saben cuánto dura exactamente su ciclo menstrual, por lo que deben estar atentas a los síntomas de la ovulación, como dolor abdominal en el lado del ovario que está ovulando, aumento de la libido, secreciones vaginales más abundantes, como clara de huevo, o dolor y tensión en los senos. También se puede observar, en algunas mujeres, un mayor brillo y lozanía en la piel y en un mejor estado de ánimo marcado por el aumento de la hormona luteinizante.


Además, en los días previos a la ovulación, la temperatura basal (la temperatura del cuerpo antes de levantarse de la cama por la mañana) aumenta ligeramente, por lo que si llevas un control regular de tu temperatura basal, podrás saber cuándo vas a ovular. Para ello, es necesario que te tomes la temperatura cada mañana durante al menos tres meses y la apuntes en un cuaderno. Empieza el primer día de la menstruación y tómala siempre de la misma manera (bucal o rectal), todas las mañanas antes de levantarte y de desayunar, durante 5 minutos exactos, después de haber dormido al menos 5 horas. No hables mucho mientras y usa siempre el mismo termómetro (mejor si es un termómetro basal especial, mucho más preciso). Así podrás notar cómo se produce un aumento de 0,5º C en las 24 horas anteriores a la ovulación. Este "pico de temperatura" indica el final de tu ovulación, por lo que los días fértiles son los 3-4 días precedentes.


El aumento puede ir desde los 0,5 hasta 1º C, pero debes tener en cuenta que un resfriado, una infección o el estrés pueden aumentar ligeramente la temperatura, por lo que alteraría el registro.


Si no hay aumento de la temperatura un mes puede ser porque no haya habido ovulación. Si no te viene la regla, puede que se haya producido una anovulación por estrés, nervios o problemas hormonales.


Y si ves un mes que tu temperatura basal se mantiene elevada durante más de 18 días después de haber ovulado, ¡casi seguro que estás embarazada!

Foto: Created by Bearfotos - Freepik.com


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