Precauciones después de dar a luz

Precauciones después de dar a luz
comparte

Tras el parto comienza un periodo llamado cuarentena o puerperio. Durante este tiempo la madre se recuperará poco a poco de todos los cambios sufridos por los esfuerzos al dar a luz y, también, del empeño emocional que supone. En estos días se produce una adaptación del organismo a la nueva situación que experimenta y el útero se recupera de los 9 meses de gestación.

 

Esta etapa no tiene la misma duración para cada mujer, pero lo normal es que dure alrededor de 20-40 días. Al principio se manchará como cuando se tiene la regla y, a medida que pasen los días, esa secreción irá pasando por varias fases, de rojo a marrón y a amarillo mientras disminuye. Hay que tener en cuenta que en función de si el parto fue vaginal o por cesárea los cuidados serán algo diferentes. Los cuidados generales, en ambos casos, son:

 

1. Descansar y guardar reposo moderado durante los 10 primeros días tras el alumbramiento y no realizar ninguna actividad pesada, sobre todo si el parto ha sido mediante cesárea.

2. La alimentación debe ser sana y variada, rica en proteínas (carnes, leches, pescados…), siempre se debe incluir en la alimentación verduras y frutas y evitar vinagres, especies, grasas animales (embutidos, tocino…) y comidas picantes.

3. Controlar la temperatura corporal, esta debe ser siempre inferior a 37,5º C.

4. En algunas ocasiones se debe complementar la dieta con algún complemento vitamínico como el ácido fólico o el hierro, lo cual es beneficioso sobre todo si se está dando el pecho.

5. La faja abdominal se puede utilizar con una compresión moderada y, progresivamente, comenzar a hacer ejercicios suaves para que los tejidos vayan recuperando su estado natural.

 

Por otro lado, el periné es una zona a la que se le debe prestar especial atención tras el parto vaginal durante este periodo. Si se ha realizado una episiotomía, es decir, una incisión en el perineo, la zona entre la abertura de la vagina y el ano, es normal notar molestias durante los primeros días tras el nacimiento. Se pueden utilizar bolsas de hielo o agua fría para aliviar las molestias, aunque en ocasiones es necesario el uso de analgésicos. En estos casos hay ciertas precauciones y recomendaciones que se deben tomar en cuenta:

 

1. Te puedes duchar todos los días, pero hay que secar cuidadosamente las gasas tras cada lavado.

2. La zona debe lavarse dos veces al día con un jabón específico y agua templada.

3. Hay que mantener la zona lo más seca posible y evitar la humedad.

4. Se debe aplicar un antiséptico en la parte afectada y colocar una compresa normal. El uso de tampones no está permitido en ningún caso.

 

Cuando el parto se ha producido a través de una cesárea no es necesario seguir estos consejos, pero sí hay que mantener la herida seca y limpia siempre para que no se infecte y cicatrice correctamente.

Tras el alumbramiento y en el periodo de cuarentena también hay que prestar especial atención a los pechos de la madre. Limpiarlos con una gasa o algodón empapada en manzanilla después de cada toma, lavar los pezones dos veces al día con jabón y agua tibia, mantener los pezones secos  y cubrirlos con algo apropiado, los sujetadores de algodón son recomendables en estos casos. También, se puede dar un masaje con aceite de oliva rebajado con agua en la aréola y el pezón y utilizar cremas que prevengan las grietas. Si se sienten muchas molestias con la subida de la leche antes de cada toma se puede colocar paños calientes y, luego, paños fríos. Además, se puede hacer uso de un sacaleches para vaciar bien los pechos. También se puede consultar con el ginecólogo el uso de algún medicamento para aliviar el dolor.

Se aconseja pasar por la consulta del ginecólogo a las 3-4 semanas tras el parto para hacer una revisión de rutina, controlar las incisiones y hacerse un control analítico. En el caso de padecer alguna de estas complicaciones se debe asistir antes al especialista.

 

1. Si el sangrado es más abundante del habitual y el fluido tiene mal olor.

2. Si la temperatura corporal es superior a los 37,5º C durante dos días o más.

3. Si existe fiebre junto con un dolor intenso e inflamación en los pechos.

4. Si existe dolor intenso en las extremidades inferiores.

5. Si se sufre una decaída del ánimo muy excesiva o rechazo hacía el bebé. Es normal estar algo triste y sufrir depresión o ansiedad durante los primeros días tras el alumbramiento, pero más allá de esos días es mejor consultarlo con un profesional.

 

A partir de la cuarta semana ya se puede comenzar a asistir a las clases de recuperación posparto para mejorar la musculatura del abdomen y del perineo, así como prevenir la incontinencia urinaria.

 

 


Fuente:

Smulders, Beatrijs (2010), Posparto seguro y los primeros meses tras el parto, Ed. Medici.

Redacción: Andrea Rivero

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×