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Parto con almorranas

Parto con almorranas

Las almorranas, o hemorroides, son varices que surgen en la zona rectal y se inflaman, causando dolor y sangrado. Son muy frecuentes durante el embarazo a causa del estreñimiento que muchas gestantes sufren y del peso que el útero ejerce sobre la zona. Por lo tanto, son muchas las mujeres que llegan al parto con almorranas y se preguntan si eso puede dificultar el parto o hacerlo más doloroso. Resolvemos sus dudas.

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¿Qué son las hemorroides y por qué surgen?

Las hemorroides son bultos o protrusiones en la pared del ano que aparecen cuando las venas de la zona se inflaman. Pueden ser más o menos grandes y localizarse en la parte externa o interna del ano.

Son muy frecuentes en el embarazo a causa de varios motivos:

1- El aumento del volumen de sangre en un 50% durante estos meses.

2- El aumento del tamaño del bebé y del peso del útero que dificulta la circulación de la sangre en la zona inferior del cuerpo y el retorno venoso, congestionando las venas del recto.

3- El estreñimiento, un problema muy habitual en las embarazadas.

4- La relajación de los tejidos de la pelvis a causa del aumento de la relaxina y la progesterona.

Por eso, las hemorroides afectan a un 40% de las mujeres embarazadas, aunque algunas podían sufrir este problema con anterioridad.

Los síntomas principales de las almorranas son picor, sangrado, dolor al ir al baño y prolapso.

¿Pueden complicar el parto?

Las hemorroides, por lo general, no complican el parto y tampoco suelen hacer que este sea más doloroso, ni en la dilatación, ni durante los pujos, ya que el dolor de las contracciones y pujos es tan grande que no notarás tener una o dos hemorroides, por muy grandes que sean. Y, si optas por la epidural, menos aún, ya que toda la zona estará adormecida.

Sin embargo, sí pueden hacer que el posparto sea mucho más doloroso ya que, después del esfuerzo de pujar en el parto, las hemorroides pueden estar más inflamadas.

Por eso, si tienes hemorroides, se recomienda que, durante el parto, adoptes posturas que dañen menos la zona del periné y el ano, como en cuclillas o semisentada. Así, además, hay menos riesgo de desgarro y de presión en la zona, lo que disminuye el riesgo de prolapsos e inflamación de hemorroides, a la vez que se evita que salgan nuevas almorranas.

¿Y el posparto?

Efectivamente, las hemorroides pueden complicar el posparto y hacer que este resulte más doloroso a causa de la presión del bebé sobre la zona durante la dilatación y de la fuerza que se hace en los pujos para conseguir que el bebé salga del canal de parto.

Por eso, son muchas las mujeres que sienten mucho dolor y picor en la zona a causa de las almorranas, molestias que se unen a las que pueda tener de la episiotomía, posibles desgarros e inflamaciones de la zona vaginal por los excesos sufridos en el parto. Y, aunque son más frecuentes tras un parto vaginal, también pueden sufrirlas las mujeres que han tenido una cesárea.

Por lo tanto, tendrás que tener paciencia durante los primeros días, ya que lo normal es que las almorranas se desinflamen y vuelvan a su estado anterior al parto en 2 o 3 días. Mientras, procura descansar y tomar analgésicos o antiinflamatorios para el dolor.

¿Se pueden prevenir las hemorroides?

Las hemorroides se pueden prevenir, solo debes seguir una serie de consejos para reducir los factores de riesgo que aumentan las posibilidades de desarrollar hemorroides:

1. Sigue una dieta rica en fibra y bebe mucha agua para evitar el estreñimiento. Fruta, verdura y cereales integrales deben formar parte de tu alimentación diaria.

2. Evita coger más kilos de los recomendados para no cargar tanto la zona del periné.

3. Haz ejercicio de manera regular para evitar el sobrepeso, el estreñimiento y mejorar la circulación sanguínea.

4. Evita el estrés, tanto durante el embarazo, como en el parto, ya que el estrés puede aumentar la presión arterial, lo que hace que las venas de la cavidad anal se agranden y puedan surgir las hemorroides.

5. No permanezcas mucho tiempo sentada. Si trabajas en una oficina, levántate cada hora para dar un pequeño paseo.

¿Cómo curar las hemorroides en el posparto?

Si te han salido hemorroides en el parto, o ya las tenías de antes y han empeorado con los esfuerzos del nacimiento del bebé, debes seguir estos consejos para aliviar las molestias y conseguir que la inflamación se reduzca lo antes posible:

- Pregunta a tu médico qué crema calmante es la mejor para aplicar en las hemorroides tras el parto, ya que puede que también tengas molestias por la cicatriz de la episiotomía o un desgarro. Pueden ser también útiles los corticoides locales.

- Date baños de asiento con agua fría o aplícate compresas de agua fría empapadas en hammamelis. Esto conseguirá reducir la inflamación y el dolor de toda la zona, incluido el periné o la vagina.

- Límpiate con cuidado después del ir al baño, dando suaves golpecitos y sin frotar.

- La manzanilla también es antiinflamatoria. Puedes hacer una infusión y aplicártela, fría, sobre la zona.

- Usa ropa interior de algodón u otras fibras naturales y evita las prendas ajustadas.

- No tengas miedo de ir al baño, ya que es peor el estreñimiento o aguantarse las ganas de ir a defecar que hacerlo.

- Realiza ejercicios del suelo pélvico, como los ejercicios de Kegel, para mejorar la recuperación.

- Procura no pasar mucho tiempo sentada, ya que esta postura congestiona la zona.


Fuentes:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus.

Fecha de actualización: 22-01-2020

Redacción: Irene García

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