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Parto con desgarros

Parto con desgarros

Los desgarros durante el parto ocurren muy frecuentemente (entre 1 y 8 mujeres de cada 100). Anteriormente muchos se evitaban con una episiotomía rutinaria, pero hoy en día ya no es tan común hacerla.

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Índice

 

¿Por qué suceden los desgarros durante el parto?

Los desgarros vaginales durante el parto, también conocidos como laceraciones o desgarros perineales, suceden cuando la cabeza del bebé es demasiado grande para que la vagina se estire, o es de un tamaño normal, pero la vagina no se estira con facilidad. Es un tipo de desgarro bastante común.

Los desgarros que implican solamente la piel alrededor de la vagina suelen curarse por sí solos en algunas semanas. En cambio, algunos desgarros son más extensos y requieren de tratamiento. El profesional de atención médica te examinará cuidadosamente después del parto para identificar y tratar cualquier posible herida.

No hay forma de saber si una mujer tendrá o no desgarro en el perineo durante el parto. Lo que sí se puede decir es que las probabilidades aumentan si es el primer parto vaginal o tu bebé es muy grande. El riesgo de un desgarro vaginal también aumenta si el bebé está en una posición que no es la usual. Además, si has tenido un desgarro del perineo en un parto anterior, el riesgo de desgarros también aumenta.

¿Qué tipos de desgarros se pueden dar en el parto?

- Desgarro vaginal de primer grado: estos son los desgarros vaginales menos grave. Solo afectan a la piel perineal, es decir, la piel entre la abertura vaginal y el recto y el tejido que se encuentra directamente bajo la piel. Es posible que se sientan molestias o ardor a la hora de hacer pis. Estos desgarros puede que necesiten sutura o no, y suelen curarse en el plazo de algunas semanas.

- Desgarro vaginal de segundo grado: estos involucran la piel y los músculos del perineo y pueden extenderse dentro de la vagina. Por norma general, los desgarros de segundo grado suelen requerir suturas y se curan en unas semanas.

- Desgarro vaginal de tercer grado: los desgarros vaginales de tercer grado se extienden al músculo que rodea al ano (esfínter). En ocasiones estos desgarros necesitan una reparación con anestesia en quirófano (los anteriores se realizan en la propia sala de parto) y pueden tardar algo más en curarse. Es posible que con estos desgarros haya alguna complicación como el escape de heces (incontinencia fecal) y coito doloroso. Es necesario que, si se presentan estas complicaciones, acudas a tu médico.

- Desgarro vaginal de cuarto grado: estos son los desgarros vaginales más graves. Estos desgarros se extienden por todo el esfínter anal hasta la membrana mucosa que recubre el recto. Estos, como los anteriores, suelen necesitar reparación con anestesia en un quirófano. A veces pueden necesitar una reparación más especializada. La recuperación también suele ser más lenta. Las complicaciones pueden ser las mismas que en los desgarros vaginales de tercer grado.

¿Se pueden prevenir los desgarros perineales?

El perineo se desgarra con frecuencia en el parto, pero hay medidas que se pueden tomar para prevenir esto:

- Cuida la posición durante el trabajo de parto. Hay posiciones que podrían ejercer menos presión en el perineo. Es posible que te sientas más cómoda sentada en posición erguida, tumbada de lado o poniendo las manos sobre las rodillas.

- Habla con tu orientador del parto para saber cuándo y con qué fuerza empujar.

- Asegúrate de que alguien contiene el perineo. Esto significa hacer fuerza contra el perineo para evitar que se desgarre mientras la cabeza del bebé la estira. A veces esto se hace con un paño caliente y húmedo.

- Realízate masajes perineales: esto puede hacer que el tejido de alrededor de la vagina se vuelva más flexible y reduzca las probabilidades de que se desgarre el perineo o que necesites una episiotomía.

¿Cómo recuperarme de un desgarro perineal?

- Siéntate en una almohada o cojín viscoelástico.

 - Enfría la herida con una compresa de hielo o coloca una almohadilla fría con hamamelis entre una compresa higiénica y la herida.

 - Usa una botella de material blando para aplicar agua tibia en el perineo mientras orinas.

 - Siéntate en un baño de agua tibia lo suficientemente adentro para que te cubra los glúteos y la cadera (baño de asiento) durante 5 minutos. Utiliza agua fría si te parece más relajante.

 - Consulta con tu médico para tomarte algún medicamento. No te automediques, sobre todo si estás dando el pecho a tu bebé.

 - Consulta con tu médico sobre la posibilidad de un ablandador de heces o un laxante para evitar el estreñimiento.

¿Episiotomía con el fin de no tener desgarros?

Una episiotomía es un corte que el médico o matrona hacen el el perineo (zona entre la vagina y el ano). Se realiza para ayudar a dar a luz al bebé o para ayudar a prevenir los desgarros de los músculos y de la piel.

No se recomienda una episiotomía por rutina ya que los expertos dicen que no se suele necesitar en la mayoría de los partos.

Casos en los que se recomienda la episiotomía:

- El hombro del bebé está atrapado detrás de tu hueso pélvico (distocia del hombro)

 - Tu bebé tiene un patrón de frecuencia cardíaca anormal durante el parto

 - Necesitas un parto vaginal instrumentado (con fórceps o ventosa)

Comparación entre episiotomía y desgarros

Se pueden señalar distintos aspectos de ambos:

- La episiotomía causa más dolor que un desgarro en el momento del parto.

 - En los días siguientes al parto, la episiotomía es más dolorosa que un desgarro.

 - La episiotomía no es menos dolorosa a lo largo del tiempo.

 - Con los desgarros, el inicio de las relaciones sexuales se suele producir antes que con una episiotomía.

 - La episiotomía lateral está asociada con más problemas de salud a corto y largo plazo que los desgarros.

 - La episiotomía no es más fácil de reparar que un desgarro, además de necesitar más material de sutura.

¿Cuándo debo en ponerme en contacto con mi médico después de un desgarro?


- Si tienes fiebre de 38º C o más

 - El dolor aumenta en lugar de disminuIR

 - Tienes más secreción que ha cambiado de color o tiene mal olor

 - Tienes más inflamación

 - Tienes dudas o inquietudes acerca de tu condición o cuidado


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