×
Publicidad

Estoy amamantando y me dan punzadas en el pecho

Estoy amamantando y me dan punzadas en el pecho

Los pechos suelen ponerse algo sensibles durante la lactancia, lo que puede provocar dolor a la hora de amamantar, por ello es bueno saber cómo aliviar esta incomodidad.

Publicidad

Indice

 

Los senos en el embarazo

Muchas mujeres se preocupan por experimentar dolor durante la lactancia, lo que puede ser algo confuso ya que se ha terminado el embarazo y esa era la etapa delicada para su cuerpo, por ello es importante también conocer las razones por las que ocurren estas molestias.

Los senos se ponen sensibles desde el embarazo debido a que se están preparando para eventualmente amamantar al bebé y poderle brindar los nutrientes que necesita para tener un desarrollo adecuado.

No te puedes perder ...

¿Cómo tratar un machucón en el dedo?

¿Cómo tratar un machucón en el dedo?

Un dedo machucado es un tipo de esguince en el dedo a causa de un golpe fuerte en la punta del mismo. Es una lesión deportiva muy común, sobre todo en ciertos tipos de deporte. También es un accidente doméstico muy común al pillarse los dedos con una puerta. En algunos casos puede ser necesario tratamiento médico para que el dedo recupere su función y movilidad normales.

Y tambien:

Los primeros síntomas del embarazo involucran cambios en los senos de la mujer, ya que durante el primer trimestre comienzan a crecer y tornarse algo sensibles por el incremento de las hormonas.

El dolor de pecho se puede experimentar desde esa etapa, aunque con el paso del embarazo se pueden volver más sensibles por el aumento de su tamaño, así que hay que tener mucho cuidado.

 

Dolor de pecho durante la lactancia

A veces durante unas semanas antes de que culmine el embarazo comienza a salir el precalostro por el pecho, aunque también puede ocurrir en los últimos momentos antes de que la mujer muestre señales de que el parto comienza.

Después del parto el pecho comienza a producir calostro primero, y leche madura en torno a 48 horas después.

Vas a notar que durante los primeros días después del parto tus pechos se ven todavía más grandes que antes, incluso vas a sentir que pesan más y están algo sensibles, pero todo esto se debe a que tu cuerpo está produciendo la leche materna para tu hijo.

A veces los pechos se sienten algo duros pero esto no es algo grave, ya que puede deberse a una combinación de la producción de la leche y de la sangre que se encuentra en tus senos.

En caso de que tus pechos también presenten inflamación, dolor con el tacto, se vean llenos y granulosos es probable que también puedas experimentar fiebre.

La inflamación anterior puede presentar un problema a la hora de amamantar al bebé, ya que puede dificultar que la pueda succionar adecuadamente por la inmadurez que todavía tiene, pues no cuenta con la habilidad necesaria para succionar fuerte.

Los primeros días de la lactancia son los más difíciles para tus pechos, por lo que debes estar atenta a cualquier señal que pueda indicar un problema como mastitis, ingurgitación u obstrucción para tratarlo cuanto antes.

Una de las causas por las que pueden doler los senos en la lactancia es que no estás dándole las tomas necesarias al bebé, o las tomas son las correctas pero no come lo suficiente y no vacía el pecho.

Otra de las causas se debe a la obstrucción de los conductos mamarios, lo cual puede ocurrir por una técnica incorrecta de lactancia, tener implantes o utilizar un brasier ajustado.

 

¿A que otras causas puede deberse el dolor en el pecho?

Lo más probable es que el dolor en el pecho sea por una causa benigna y no un cáncer, pero hay que conocer las posibles causas para atenderlas.

- Cambios hormonales: estos están asociados a los los dolores de mamas cíclicos (asociados a la regla). A veces se extiende hasta debajo de las axilas y baja por los brazos.

- Quistes mamarios: estos no son dolores que tienen que ver con la regla. Son frecuentes en mujeres entre 35 o 50 años de edad. Pueden parecer nódulos sólidos como bultos duros pero en realidad son bolsas de líquido completamente inocuas. A pesar de que se cree de que estos quistes se sospecha que se crean por desajustes hormonales, no está comprobado. No producen dolor hasta que ejercen demasiada presión sobre los tejidos colindantes. Estos quistes si no causan otros síntomas no requieren tratamiento.

- Abscesos: estos son unas bolsas de pus dolorosas que se forman bajo la piel como consecuencia de una infección bacteriana. Son frecuentes en mujeres fumadoras, diabéticas o en mujeres con enfermedades del sistema inmunológico. Normalmente viene acompañado con fiebre, supuración del pezón, etc. No hay que preocuparse por esto, con antibiótico se puede solucionar.

- Mastitis: es una inflamación de la mama que se da con mayor frecuencia durante la lactancia. Esto puede deberse por la acumulación de leche en la mama o por una infección bacteriana. Puede que se necesite antibiótico, dependerá de las causas o del nivel de mastitis.

- Fibroadenoma y tumor filoides:  los fibroadenomas son nódulos muy frecuentes de carácter benigno. Los tumores filoides no son comunes pero normalmente también son benignos (si son malignos son un tipo de tumor distintos al cáncer de mama). Suelen ser muy grandes, entre 4 y 10 centímetros y pueden estar recubiertos por una piel de color azulada. Si detectas esto debes acudir al médico ya que si se trata de un tumor filoide, la extracción será necesaria.

 

¿Cómo prevenir el dolor de pechos?

Es necesario que le des alimento al bebé en las primeras horas tras el parto, ya que es un proceso natural que no puedes retrasar o puede crear una obstrucción.

Recuerda que tu bebé debe comer a su ritmo, pero también debes conocer las tomas que necesita en su día a día, por lo que entre 8 y 12 tomas van a ser suficientes para la alimentación adecuada de tu hijo.

Te recomendamos que primero le ofrezcas un pecho a tu hijo, una vez que haya vaciado este puede continuar la succión con el otro.

Debes extraer la leche para prevenir el dolor o una obstrucción, ya que si el bebé se saltó una toma o quedó satisfecho con menos cantidad, es probable que no se hayan vaciado tus senos.

En caso de que a tu bebé le cueste trabajo succionar por la dureza de tus pechos puedes colocarte una compresa caliente por varios minutos, esto ayuda a que la leche fluya mejor.

También puedes comenzar a utilizar un brasier de lactancia, incluso de noche para estar cómoda y lista para alimentar a tu hijo.

 

 


Fuentes:

Guía de lactancia materna, Asociación Española de Pediatría. http://www.aeped.es/sites/default/files/7-guia_baleares_esp.pdf

Biopsia Asistida por Vacío (BAV), https://www.crbard.com/vab-guide/Saber-mas/dolor-de-mamas

Fecha de actualización: 14-05-2020

Redacción: Genaro Aguilar

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.