Mitos sobre bebés

Mitos sobre bebés
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Existen muchos mitos que circulan en torno al cuidado y la alimentación del recién nacido y los bebés. La gente, a fuerza de oír ciertas afirmaciones, sobre todo si provienen de alguien cercano, acaba por creérselas a pesar de que son totalmente falsos. Veamos algunos de ellos.

1- Los bebés se resfrían en el hospital por el aire acondicionado


En muchos hospitales y centros maternales, la temperatura de la habitación no se puede regular, y puede parecernos que hace mucho frío (o mucho calor) para nuestro pequeño. Y, cuando salimos del hospital tras darnos el alta y comprobamos que el pequeño no para de estornudar, nos alarmamos pensando que se ha resfriado. Pero lo cierto es que es muy raro que el pequeño se ponga malo estos primeros días de vida, incluso en pleno enero, ya que la leche materna le proporciona un gran número de defensas. Lo que ocurre es que los bebés estornudan mucho, sobre todo al salir de la oscuridad de un sitio cerrado a la luz de la calle. Estos estornudos no están causados por virus, sino que los bebés estornudan de manera automática para protegerse de cualquier pequeña impureza que les haya entrado, además de para limpiar las vías respiratorias y practicar nuevas actividades.


2- No se deben cortar las uñas hasta pasados varios meses


Otro mito, ya que lo que recomiendan los pediatras, si el bebé nace con las uñas cortas o no muy largas, es cortarlas pasados unos 20 días del parto. Sin embargo, si tu bebé nace con las uñas larguísimas y se araña mucho, no hay ningún inconveniente en que se las cortes antes.

Doctora Eulalia Baselga

Doctora Eulalia Baselga

Especialista en dermatología infantil
USP Instituto Universitario Dexeus

 

En los últimos 10 años, las enfermedades cutáneas han aumentado considerablemente a causa de la continua disminución de la capa de ozono, la popularidad de los bronceados, el mayor tiempo pasado al aire libre…Por eso, protegernos a nosotros y a nuestras familias adecuadamente es imprescindible para evitar estos daños. La Doctora Eulalia Baselga nos aconseja al respecto y acaba con todos los mitos sobre el sol que nos impiden un cuidado correcto.


3- No se puede sacar al bebé a la calle las dos primeras semanas de vida


Muchos padres, sobre todo primerizos, piensan que no se debe sacar al bebé a la calle hasta que no tenga 15 días de vida, para evitar que se ponga malo o coja frío, pero no hay ningún inconveniente en sacar al bebé a pasear desde que os dan el alta. De hecho, es bueno para él y para su adaptación al medio. Solo si hace muchísimo frío, nieva o llueve a cántaros debes quedarte en casa. Si no, puedes sacarle incluso en invierno, solo debes abrigarlo bien y taparlo con un saco de paseo. 


4- Si le rapas el pelo, este crecerá más fuerte


La mayoría de los bebés nace con una pelusilla suave que se cae en los meses siguientes al parto, aunque algunos bebés nacen casi sin pelo, y otros con mucho pelo. Sea como sea, ese primer pelo se va cayendo, sobre todo en la zona de la nuca, y aparecen calvas por toda la cabeza, lo que lleva a muchos padres a rapar el pelo a sus hijos pensando que así les crecerá nuevo pelo más fuerte. Pero eso no es cierto, la cantidad y la calidad del pelo de una persona dependen de su genética y su alimentación. Además, es normal que los niños pequeños tengan poco pelo y muy fino, este irá aumentando y ganando en consistencia a medida que crezcan. Por lo tanto, cortarle o raparle el pelo no va a hacer que tenga más pelo ni más fuerte, aunque puedes cortarlo un poco para igualarlo si tiene muchas calvas.


5- Si le das cereales para dormir, aguanta más horas


Uno de los mitos más extendidos y que lleva a muchos padres, desesperados porque su bebé duerme poco y mal, a darle cereales antes de tiempo. Lo cierto es que, aunque se puede ofrecer cereales sin gluten al bebé desde los 4 meses, no se recomienda hacerlo hasta los 6 meses, ya que el mejor alimento durante estos primeros meses de vida es la leche materna, única y exclusivamente. Asimismo, es totalmente falso que el bebé vaya a dormir más horas por cenar un biberón de leche con cereales. La gente cree esto porque, en torno a los 5-6 meses, la mayoría de los bebés suele dormir más y se asocia con la introducción de los cereales para cenar a esta edad, pero no están realmente relacionados. Puedes “inflarle” a cereales y que siga despertándose cada dos por tres. A esta edad, no siempre se despiertan ya por hambre, por lo que la alimentación no va a hacer que duerma más.


6- Si lo coges mucho en brazos, se acostumbra


Los bebés necesitan el contacto directo y el cariño constante de sus padres y, cuando son bebés, la mejor manera de notar ambos es cogiéndolos en brazos. Muchos padres cogen a sus bebés en brazos a menudo para darles amor, dormirlos o, simplemente, por que es maravilloso, pero enseguida tienen que oír a padres y suegros diciendo que eso es malo ya que malacostumbra a los niños. Pero ¿a qué se les malacostumbra? ¿Al amor de sus padres? Si el problema es que ya solo querrá brazos, eso es falso, los niños quieren brazos porque no tienen autonomía para moverse, pero en cuanto aprenden a gatear y a andar, ya no quieren volver a estar en brazos.


7- La salida de los dientes produce fiebre


Existen muchos mitos en torno a la salida de los dientes de leche, y uno de los más comunes es que provoca en el bebé fiebre, pero realmente esta no es una de las molestias asociadas a la erupción dental. La salida de los dientes de leche puede causar molestias, dolor, babeo, enrojecimiento de las encías, pero no fiebre. Si el bebé tiene fiebre, ve al médico porque es posible que tenga algún virus o enfermedad.


8- La salida temprana de los dientes implica una mayor inteligencia


Totalmente falso, la inteligencia de un niño viene determinada por su genética y la estimulación de los padres, no por si sus dientes nacen antes o después.


9- Cuando tiene fiebre, crece


Este mito tiene una parte de verdad, ya que los procesos que causan la fiebre estimulan la hormona del crecimiento en fases de desarrollo y, por eso, tras un periodo de enfermedad, los pequeños pueden haber crecido un poco. Cuando un niño se pone malo, automáticamente se detiene su crecimiento para usar todas sus energías en curarse, pero tan pronto se recupera, su organismo se pone de nuevo en marcha de forma muy acelerada para recuperar el tiempo perdido, por lo que los días siguientes puede crecer más rápido que en el mes o meses anteriores. Esto puede pasar tras una enfermedad puntual como un resfriado, pero no siempre pasa y, en caso de enfermedades graves o crónicas, ocurre justamente lo contrario y el crecimiento se estanca.


10 – Los recién nacidos saben nadar por instinto


Es cierto que los recién nacidos tienen el reflejo de respirar al sumergirlos en el agua, pero, si se los deja mucho tiempo, se pueden ahogar, por lo que no hagas la prueba ya que es muy peligroso.


11- Llorar ensancha los pulmones


No se ha demostrado que exista ninguna relación entre el llanto y la maduración o mayor capacidad de los pulmones, por lo que nunca hay que dejar llorar a los bebés para que sus pulmones funcionen mejor. Si un bebé llora es porque le pasa algo, si lo dejamos llorar y no le atendemos, se sentirá solo y abandonado. Hay que atenderlos enseguida en cuanto lloran, sobre todo de bebés, ya que es uno de sus pocos medios de comunicación.


12- Al nacer los bebés no ven nada


¡Claro que ven! Lo que ocurre es que solo ven aquellos objetos que estén a una distancia de entre 15 y 30 cm y no distinguen los colores de la misma forma que lo hacemos nosotros, pero sí son capaces de ver. 

 

 


Fuente:

Asociación Española de Pediatría

Redacción: Irene García

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