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Los beneficios de llevar en brazos a tu bebé

Los beneficios de llevar en brazos a tu bebé

¡No le cojas tanto en brazos que se acostumbra! Seguro que has tenido que oír mil veces esa frase, con lo bien que te sientes tú con tu pequeño en brazos. Ahora, diferentes estudios demuestran que llevar al niño en brazos no solo no es malo, sino que le aporta numerosos beneficios, con lo que olvídate de esa cantinela y disfruta.

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- Favorece el vínculo afectivo: llevarle en brazos o portear te permite estar más atenta a sus señales y necesidades, fomentando vuestro vínculo desde que nace. Asimismo, fortalece el instinto maternal ya que este se despierta por una serie de hormonas, como la oxitocina y la prolactina, que se liberan más a menudo cuando tienes al pequeño en brazos.

 

- Aporta seguridad al bebé: para los recién nacidos, llegar a este mundo es todo un cambio que puede asustar, por eso, sobre todo en las primeras semanas, necesitan contacto casi constante con sus padres para sentirse a salvo y seguros. Muchas veces lloran sin otro motivo que reclamar tu atención para que le cojas en brazos y le des mimos; no dudes en hacerlo. Así nota tu calor, tu olor, el sonido de tu corazón… no hay nada más reconfortante para él.

 

- Llora menos: hay investigaciones que demuestran que los bebés criados en brazos lloran entre un 40 y un 50% menos durante los primeros meses de vida.

 

- Favorece la lactancia materna: la cercanía al pecho facilita al bebé alimentarse cuando lo necesita, aumentando así la producción de leche.

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- Potencia su desarrollo físico y mental: por una parte, en brazos se respeta la postura natural del bebé, con la espalda arqueada en forma de C, las rodillas por encima del culete y las piernas en posición de ranita, además de evitarse la plagiocefalia al no pasar tanto tiempo tumbado. Por otra, la crianza en brazos te permite interactuar más con tu bebé, sonreírle, que escuche tu voz constantemente… lo que favorece su desarrollo cerebral.

 

- Alivia los cólicos del lactante: si tu hijo padece cólicos, una buena postura que suele aliviar y calmar su llanto es colocarlo boca abajo sobre tu antebrazo, meciéndolo a la vez. Aunque no sea una postura mágica, suele conceder un respiro para su llanto inconsolable.

 

- Reduce el reflujo: tener al bebé en brazos los 30 minutos posteriores a haber comido, manteniéndolo en posición horizontal en vez de tumbado, evita el reflujo que padecen casi todos los bebés en sus primeros meses de vida debido a la inmadurez de su sistema digestivo. 

 

- Potencia el sueño: si a tu bebé le cuesta dormirse, no hay nada mejor que cogerlo en brazos y mecerlo suavemente. Verás cómo en unos minutos cae rendido.

 

- Favorece su independencia y su autoestima: contrario a lo que muchos pueden pensar, estar en brazos mucho tiempo durante sus primeros meses no hace que el niño sea más dependiente de sus padres de mayor, al revés, suelen ser más independientes y tener una autoestima más alta porque sus necesidades se cubrieron al instante.

 

- Minimiza los riesgos de depresión posparto: todas las ventajas anteriores (que el bebé llore menos, que se fortalezca el vínculo afectivo, etc.) hacen que te sientas más segura en tu nueva maternidad, lo que unido a la liberación de las hormonas antes descritas reduce el riesgo de padecer depresión posparto.

 

Y recuerda, coger al bebé en brazos no es malcriarlo ni malacostumbrarlo, por mucho que le cojas en sus primeras semanas de vida no querrá estar siempre en brazos, en cuanto crezca y aprenda a gatear, querrá explorar el mundo por sí mismo y no habrá manera de cogerlo en brazos, así que aprovecha mientras se deje.

 

Foto: Diseñado por Pressfoto - Freepik.com


Fuentes:

Carlos González, "Coger a los niños en brazos"

AEP EnFamilia, Porteo de los bebés https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/porteo-bebes

Fecha de actualización: 20-10-2016

Redacción: Irene García

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