¿A partir de qué edad los bebés pueden comer yogur?

¿A partir de qué edad los bebés pueden comer yogur?
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Son muchos los padres que se preocupan día tras día por la alimentación de su bebé. A partir de los dos años todos los bebés (salvo restricción médica) pueden y deben comer tal y como lo hace un adulto. Pero ¿saben los padres cuándo puede su bebé empezar a comer yogur?

A partir de los nueve meses algunos expertos consideran que los bebés ya pueden comenzar a comer yogures naturales sin azúcar al ser mucho más digeribles que la leche de vaca, que no la recomiendan hasta cumplido el año ya que la administración demasiado temprana de esta se asocia con anemia ferropénica y déficit de hierro sin anemia en los bebés cuyo alimento principal es la leche.


Pero ¿por qué los yogures sí? Pues bien, porque los yogures siguen un proceso de elaboración diferente a la leche pasteurizada, pues los cultivos de bacterias que contiene el yogur rompen las cadenas de la lactosa y la hacen más sencilla de digerir. Además, el yogur es un alimento rico en calcio, vitaminas y proteínas. De hecho, es una muy buena opción porque contiene las calorías y la grasa de la leche entera que ellos necesitan.


En algunas ocasiones, los bebés comienzan a despreciar la leche o a hacerse los remolones cuando comienzan a tomar el biberón. Por eso, una buena opción es ofrecer al bebé yogures como una buena alternativa de alimentos que se ofrecen con cuchara. Además, a partir de los diez meses de edad el yogur podría ser uno de los alimentos más adecuados. Este contiene vitaminas del grupo B, A y D, posee una textura agradable, tiene un alto valor biológico, aporta calcio y también una menor cantidad de lactosa, que la que la leche aporta, por ejemplo, gracias a que la fermentación se transforma en ácido láctico, haciendo que sea más tolerante e indicada para los niños.

¿A partir de qué edad los niños pueden comer frutos secos?

¿A partir de qué edad los niños pueden comer frutos secos?

Almendras, piñones, nueces… son  frutos secos grasos y aportan mucha energía, más de la mitad de su peso son grasas insaturadas pero, además, son ricos en proteínas, ácido fólico y otras vitaminas del grupo B muy importantes para el cerebro del niño, así como minerales como el fósforo, el hierro y el potasio. En cuanto a la fruta seca como los dátiles, albaricoques, higos o ciruelas, no solamente aportan azúcar sino proteínas, hidratos de carbono, vitaminas, sales minerales y mucha fibra. Por todo ello, son recomendables en la alimentación de los niños, pero aplicando criterios de precaución.

 


¿Cuándo es mejor tomar yogur?


Lo cierto es que no hay un momento exacto en el que el niño deba tomar el yogur, pero son muchos los padres y las madres que desean incluirlo en la dieta de sus hijos una vez estos cumplen ocho o nueve meses, y no saben en qué momento del día. Para algunos padres el yogur es un alimento muy socorrido para las meriendas y como complementación de los purés. Y al ser un alimento ideal para los más peques, no habrá problema tanto si lo toman en su hora de la merienda como en el desayuno junto con fruta y cereales para preparar, además, a los intestinos a recibir los alimentos del resto del día. Pero es igualmente beneficioso para ellos en un momento u otro del día.


Se ha puesto malito ¿puedo ofrecerle yogur?


Lo mejor de este alimento es que si tu bebé ya está acostumbrado a tomarlo, cuando esté malito será ideal que también se lo ofrezcas, pues el yogur ayuda a combatir la diarrea, el estreñimiento e incluso reduce los efectos negativos de los antibióticos al reparar la flora intestinal.


También puedes sustituir algunas tomas de leche por este alimento. Algunos estudios sí han demostrado que el yogur puede acortar la duración de la diarrea, una alteración intestinal común en los niños, que al igual que en los adultos está puede producirse por un virus o una bacteria que se ha contagiado o que se contrae por una mala conservación de alimentos, algo que sucede en muchos hogares.


Pero ¿cómo debemos conservar nosotros los yogures?


Respecto a su conservación lo ideal es que los mantengamos en la nevera siempre entre 0 y 4º de temperatura, ya que los fermentos lácticos como los lactobacilos y las bifidobacterias mueren cuando el yogur se mantiene a temperatura ambiente. Además, es fundamental fijarse en la fecha de caducidad porque cuanto más se acerque a la fecha de vencimiento, menor cantidad de bacterias vivas contendrá en su interior.


Las meriendas para niños. ¿Yogur sí o no?


- Niños menores de dos años. Es aproximadamente hasta los seis meses de edad cuando los bebés se alimentan de forma exclusiva de leche materna. Y no, la merienda como tal no es posible ya que ellos comen a demanda. Pero una vez comienzan con la alimentación complementaria ya pueden empezar a merendar papillas de fruta. La mejor merienda para el niño menor de dos años y a la que, por supuesto, se pueden añadir galletas e incluso leche.


- Niños entre dos y diez años. Una vez cumplidos los dos primeros años y hasta los diez, los niños ya pueden comenzar a tomar otro tipo de alimentos. En la merienda, por ejemplo, pueden comer la fruta en trozos, el pan de molde con jamón cocido, los zumos sin azúcar y, por supuesto, el yogur.


Y para que la merienda siga siendo sana lo más recomendable es dejar pasar unas tres horas entre la comida y la merienda, y otras tres entre la merienda y la cena. Esta comida que ha de ser diaria (la merienda), debe aportar al organismo del niño el 15% del total aporte energético diario y contribuir, además, a completar las cantidades diarias de lácteos, frutas y cereales. Es importante también evitar la bollería industrial.


Peligros de la bollería industrial en la alimentación de los niños


En nuestro país el consumo de la bollería industrial es cada vez mayor en los adultos, pero también en los niños, algo que podría llegar a ser bastante perjudicial para su salud. La bollería industrial contiene una cantidad muy elevada de grasas saturadas y grasas trans. Y a pesar de que todas son algo perjudiciales, estas últimas han sido ya señaladas como las causantes del colesterol LDL y las enfermedades cardiovasculares.


El colesterol LDL es el conocido como “colesterol malo” porque contiene un elevado nivel de lipoproteínas de baja intensidad que acaba produciendo una acumulación de colesterol en las arterias. También el contenido en azúcares simples, en forma de azúcares refinados, es desproporcionado, cargando de trabajo al hígado y provocando la descalificación de huesos. Asimismo, tanto en los niños como en los adultos un consumo prolongado puede acabar derivando en diabetes. Además, el consumo habitual de estos bollos y de la comida industrial en general provoca obesidad y sobrepeso, unas enfermedades que provocan muchos problemas, sobre todo en la etapa adulta. Es importante, por tanto, promover un estilo de vida saludable desde que son pequeños.


Pero ¿cómo pueden los padres promoverlo? Pueden motivar a sus hijos para que ir al cole no sea una rutina demasiado aburrida e ir andando hasta allí, salir del parque y llevarlos a clase para que se mantengan activos, practicar alguna actividad deportiva extraescolar, etc. También es importante ayudarles a reducir la actividad sedentaria, es decir, que pasen menos horas delante de la tele o del portátil.


Pero, sobre todo, no te olvides de ofrecerle yogur en el desayuno o en la merienda. Este es un buen alimento para ofrecer a tu hijo durante toda su vida, pero no antes de los nueve meses.

 

 


Fuente:

AEP EnFamilia “Alimentación saludable” https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/alimentacion-saludable

AEP EnFamilia “Leche a partir de los 6-12 meses. ¿Cuánta? https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/leche-partir-6-12-meses-cuanta

 

Redacción: Ana Ruiz

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