Claves para una merienda saludable para tus hijos

Claves para una merienda saludable para tus hijos
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Aunque parezca una comida sin importancia, la merienda tiene un papel relevante en la alimentación de nuestros hijos ya que permite completar una alimentación sana y variada, así como evitar la obesidad si se siguen unos cuantos consejos para elegir la merienda perfecta.

Los pediatras lo tienen claro: la merienda es una comida muy importante, sobre todo para los niños, y no hay que saltársela. Los niños tienen estómagos pequeños, pero consumen mucha energía, por lo que necesitan comer con mayor frecuencia que los adultos. Asimismo, a la hora de la merienda prácticamente todos los niños tienen hambre, por lo que se debe aprovechar esa tesitura para ofrecerla aquellos alimentos que quizá coma peor en otro momento.


Eso sí, la merienda debe suponer el 15% del aporte energético diario total y, además, se deben seguir una serie de consejos para que resulte sana y equilibrada y contribuya a prevenir la obesidad infantil, mejorar el rendimiento académico y deportivo, favorecer la salud dental o aprender e interiorizar hábitos saludables para toda la vida.


Por lo tanto, la merienda perfecta debe:


- Incluir alimentos ricos en nutrientes.


- Evitar el consumo de alimentos excesivamente calóricos o ricos en grasas saturadas y azúcares refinados (bollería industrial, snacks salados, refrescos, zumos envasados, etc.).


A este respecto, los mejores alimentos para la merienda son:


- Lácteos (vaso de leche, quesitos, yogur, etc.).


- Bocadillo, no muy grande y relleno de embutidos bajos en grasa como el pavo o el jamón cocido.


- Fruta, enteras y crudas, para aprovechar al máximo sus nutrientes. Se puede combinar la leche con zumos naturales, pero es mejor tomar la fruta entera.


- Cereales o frutos secos (un puñado de nueces, almendras o avellanas).


¿Qué meriendan los niños en España?


Según el primer Estudio sobre hábitos de merienda en España, presentado por El Caserío, en colaboración con Aldeas Infantiles SOS, los hábitos alimenticios relacionados con la merienda han cambiado bastante en los últimos años.


Así, mientras el 54% de los adultos españoles de entre 35 y 55 años asegura que merendaban jugando en casa o en la calle, y sólo el 21% lo hacía viendo la televisión o jugando a videojuegos, actualmente, el 39% de los niños lo hace llevando a cabo estas actividades más sedentarias. Con grandes diferencias regionales, no obstante, ya que esta cifra se eleva al 66% en el caso de Andalucía, mientras que los niños del País Vasco, por el contrario, son los que más juegan, tanto en casa como en la calle (59%).


En cuanto a los alimentos consumidos, los resultados ponen de manifiesto que, mientras que la merienda principal de los padres eran bocadillos o similares (80%), los niños han reducido esta cifra a la mitad (40%) en los últimos años, aumentando la ingesta de sándwiches (17%) y galletas (9%). En relación a otro tipo de meriendas, los adultos solían tomar, como merienda principal, en menor medida leche (5%) y fruta (3%), poniendo de relieve un aumento de cuatro puntos porcentuales en la ingesta de estos productos entre las nuevas generaciones (9% y 7%, respectivamente).


En la parte negativa, se ha triplicado el consumo de bollería como principal merienda, pasando de un 2% en el caso de los padres, a un 6% en el de sus hijos. Este dato es especialmente significativo en las regiones del sur de España, sobre todo entre los niños canarios y andaluces, que toman más sándwiches (73% de los canarios) y bollería (40% de los andaluces).


Por último, se ha producido también un cambio en los roles de la familia relacionados con la hora de la merienda. Así, el estudio afirma que, aunque en la mayoría de casos es la madre la que se encarga de la merienda (78%), cada vez es más el padre quien se encarga de este cometido (13%, frente al 2% de la generación anterior), poniendo de relieve que cada vez más hombres tienen la oportunidad de implicarse en la crianza de sus hijos. Aun así, el 75% de los padres y madres encuestados considera que el ritmo de vida actual no les permite disfrutar de esta comida con los pequeños de la casa.


“La merienda es uno de los momentos más especiales en la vida de un niño. Fomentar su nutrición, buenos hábitos y colaborar en la creación de recuerdos positivos, ayuda en su crecimiento y evolución hacia la vida adulta”, explica Pedro Puig, presidente de Aldeas Infantiles SOS.


Además, un estudio sobre la frecuencia y calidad de la merienda en los niños españoles realizado por la Universidad de Zaragoza, revela que las meriendas de los niños españoles son de baja calidad nutricional. El 44% de las meriendas que se realizan sólo contiene un alimento, mientras que el 46,5% contiene dos, siendo prácticamente inexistentes las meriendas que combinan los tres tipos de alimentos recomendados (lácteos, frutas y cereales).


Otra de las conclusiones que se desprende del estudio es que la calidad y la frecuencia de la merienda disminuyen con la edad. Los niños más pequeños (3 a 6 años) meriendan en un 84,4% frente al 78,3% de los niños de 7 a 12 años.  


Fuentes:
"Estudio sobre hábitos de merienda en España", El Caserío y Aldeas Infantiles SOS.
"Estudio sobre la frecuencia y calidad de la merienda en los niños españoles", Universidad Zaragoza.


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