Juegos para papás e hijos

Juegos para papás e hijos
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El juego es una de las actividades más comunes y necesarias para el desarrollo de los bebés y niños. Pero para ello no es necesario que compres costosos o complicados juguetes. Los pequeños tienen una capacidad muy grande de divertirse e interactuar con otros niños con objetos sencillos o simplemente con su imaginación. ¿Cuántas veces les hemos visto disfrutar más con el envoltorio de un regalo que con el juguete que hay dentro?

Para los niños, el juego no sólo representa una acción divertida y de esparcimiento, también es una forma innata de conocer su entorno, sus habilidades y su personalidad. Es una actividad que fomenta la imaginación, el desarrollo físico y mental, los desestresa y les ayuda a gastar un poco de la inmensa cantidad de energía que tienen.

 

Jugar brinda a los niños la capacidad de movimiento. Actualmente los altos índices de obesidad y sobrepeso en la población infantil son el resultado de que los niños apenas saltan, corren, andan en bicicleta como lo hacían antes. Las generaciones actuales relacionan el juego con aparatos electrónicos, usan los ordenadores casi de manera innata y manejan el mando a distancia o los teléfonos móviles como profesionales. Pero por el contrario no conocen o no están del todo relacionadas con los juegos más activos donde es necesario mover más que un dedo o las manos para apretar botones.

Música y yoga para relajar a los niños

Música y yoga para relajar a los niños

Una combinación acertada de música y yoga puede ser la clave perfecta para relajar a padres y a hijos. Unas piezas de música clásica, con sonidos y melodías suaves, que llamen al descanso y a la tranquilidad, y unos sencillos ejercicios de respiración y estiramiento os servirán tanto a tu hijo como a ti, para aliviar las tensiones y los nervios del día.

 

Vuelve a tu niñez

 

A esto se une que los padres ahora estamos más acostumbrados a compensar a nuestros hijos con satisfactores materiales, y además, cuanto más caros mejor. Sin embargo seguramente los niños agradecerán y disfrutarán mucho más la compañía y la presencia de sus padres a la hora de jugar que de infinitos juguetes. Deja que salga tu niño interior y corre, salta, organiza equipos, construye palacios con cubos de colores, entra en el mundo de tu pequeño, ¡no te quedes al margen!

 

Date la oportunidad de jugar, ya que también aprenderás a conocer más de cerca las reacciones de tu pequeño ante diferentes estímulos, verás sus gustos, sus habilidades y sus principales frustraciones.

 

Elige un día del mes, el que quieras y decláralo tu día del niño. Planea un menú, preferiblemente hecho en casa, desde ahí podrás iniciar la convivencia al incentivar a los niños a preparar la comida; organiza juegos ya sea dentro de casa o en un parque cercano. Puedes elegir juegos que disfrutaste en tu infancia, recurrir a los que actualmente juega tu hijo en el cole o inventar uno propio.

 

Juegos en todo el mundo

 

El juego ha existido desde tiempos ancestrales, en todas las culturas y se llevan a cabo de acuerdo al número de personas y zonas. Hay juegos de inteligencia, azar, de ejercicio, de construcción, de mesa, de simulación y muchos otros. Cada país tiene sus juegos, y muchos se han ido heredando de padres a hijos, con lo que se fomenta el lazo cultural y de aprendizaje.

 

Algunos juegos se parecen unos a otros con diferentes variantes según el país. Aquí te damos una muestra de algunos juegos que se llevan a cabo en otros países.

 

El rey de los mundos

 

Origen: Colombia

 

Número de jugadores: Entre 4 y 12.

 

¿Cómo se juega? Lo que tienes que hacer es elegir a un niño que se pida el papel de rey. Éste se sienta en una silla y todos los demás forman una fila delante de él. El rey le pregunta al primero de la fila: “¿A qué ha venido?” y el jugador, sin  hablar, debe imitar una acción de la vida cotidiana como comer, bañarse, pelar papas, etc. El rey tiene tres intentos para adivinar, si no lo logra, el rey será destronado por el jugador que hacía la imitación. Si adivina, el rey continúa.

 

Monday, Tuesday

 

Origen: Gran Bretaña

 

Número de jugadores: 7.

 

Qué necesitas: Una pelota y un muro amplio.

 

¿Cómo se juega? A cada uno de los jugadores se le da el nombre de un día a la semana. Domingo, toma la pelota y la lanza contra la pared, al mismo tiempo que dice el nombre de otro día de la semana; de inmediato, el jugador nombrado, debe pegarle a la pelota antes de que toque el suelo para que rebote en el muro y menciona el nombre de otro jugador.

 

Si la pelota bota en el suelo, el jugador debe recuperar la pelota, en este espacio de tiempo los demás jugadores deben correr lo más lejos que puedan. Con la pelota en las manos, el jugador dice Stop, y todos se detienen. Entonces lanza la pelota contra uno de los participantes. El jugador que es golpeado por la pelota debe salir del juego, si la pelota no golpea a nadie, el jugador que la ha tirado debe salir del juego. Gana el juego el último que se queda.

 

También puedes jugar enumerando a los jugadores con números, meses, colores, animales, etc.  ¡Así podrán jugar tantos como quieran!

 

Hana, hana, hana, kuchi

 

Origen: Japón

 

Número de jugadores: Más de 3. Para niños de preescolar o que están aprendiendo las partes del cuerpo.

 

¿Cómo se juega? Todos los participantes se sientan en el suelo, formando un círculo. Se elige a un líder que comienza el juego tocándose la nariz con ligeros golpes y da un cuarto toque en la boca, al mismo tiempo dice: “Hana, hana, hana, kuchi (nariz, nariz, nariz y boca). El resto de los jugadores deben imitar la acción. El líder continúa, y dice “Hana, hana, hana…” y menciona otra parte del cuerpo y la toca. El líder puede seguir y nombrar otra parte del cuerpo, pero mientras la menciona él toca otra muy diferente, para tratar de engañar a los otros jugadores. Puede decir: “Hana, hana, hana, mii” (nariz, nariz, nariz…ojo) y tocarse la boca, si alguno de los jugadores se equivoca  y se toca la boca y no el ojo, debe  sustituir al líder y el juego vuelve a empezar.

 

Seguramente recuerdas muchos de los juegos que practicabas de niño, como el escondite, el avión, saltar la cuerda, stop, el corro de la patata, etc. Puedes compartirlos con tus hijos y crear algunas variantes para hacerlos más divertidos y actuales.

 

Juegos para diferentes edades

 

Existen juegos para diferentes edades, ya que funcionan para mejorar ciertas características y habilidades que los niños van adquiriendo de acuerdo a su capacidad física e intelectual.

 

Durante los primeros meses del bebé,básicamente los juegos funcionan más como estimulación temprana que un juego en sí. En esta etapa les gustan los sonajeros y objetos brillantes. La función del juego con los bebés es obtener reacciones por parte de ellos antes diversos estímulos, por eso uno de los juegos más recurrentes es cuando juegas a esconderte detrás de tus manos y de pronto aparecer (cu-cú-tras). Aprovecha los soniditos que tu bebé hace para imitarlos y así divertirte con tu pequeño.

 

En la edad preescolar,los juegos tienden a mejorar su coordinación motriz fina y gruesa. Para ello se usan canciones que les incitan a mover  partes del cuerpo, juegos para hacer manualidades como la construcción o creación de objetos con arcilla o plastilina o formar rompecabezas. Las representaciones teatrales son otra forma de interactuar y divertirse.

 

Los niños en edad escolar, preferirán los juegos en grupo. Ya pueden organizar partidos de fútbol, carreras en bicicleta, algunos juegos de mesa más elaborados…

 

Para la adolescencia,opta por juegos en familia, ya sea creados por vosotros mismos, o los juegos de mesa.

 

El juego resulta también muy funcional para introducir a los niños conocimientos morales y educativos, ya que enseñan a respetar los límites, a cumplir reglas, a convivir y aceptar a sus compañeros de juego.

 

 

Trucos para organizar juegos

 

- Integra a todos los jugadores, recuerda que jugar es una actividad que deja a un lado las desigualdades.

 

- Establece reglas, por muy pequeños que sean, deben acatar esas normas. Esta acción es uno de los beneficios del  juego.

 

- No impongas tu autoridad en el juego, sólo si las circunstancias lo requieren, como una pelea o algo similar que desate el desorden. En este momento tu participación implica que estás un momento de igualdad.

 

- Trata de terminar el juego en la parte más divertida, así tus hijos se quedarán con ganas de volverlo a jugar, ya que la idea que les quedará será que se divirtieron. Si prolongas el juego hasta que se agote la diversión, los niños no querrán jugarlo de nuevo.

 

- Establece juegos de acuerdo a la edad de los niños.

 

- Ten a la mano colores, hojas, listones, pelotas o bloques que seguramente te servirán para improvisar alguna actividad.


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