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Cómo ayudar a un niño que le cuesta leer

Cómo ayudar a un niño que le cuesta leer

Los niños empiezan con el aprendizaje de la lectura en torno a los 4 años, cuando les empiezan a enseñar las primeras letras y sus sonidos. Y, hacia los 6 años, lo normal es que sepan leer textos cortos y sencillos, aunque se equivoquen en alguna palabra o lo hagan con lentitud. Si tu hijo tiene 7 años y todavía le cuesta leer, es momento de que le ayudes y averigües si tiene algún problema de aprendizaje o, simplemente, le cuesta un poco más y necesita practicar un poquito más. 

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Posibles problemas de aprendizaje de la lectura


Existen diversos problemas que pueden dificultar el aprendizaje de la lectura. El principal, y más habitual, es la dislexia. Algunas señales que nos pueden alertar de que nuestro hijo padece dislexia son problemas al pronunciar, vocabulario escaso para su edad y muy simple, comprensión deficiente, problemas de lateralidad, torpeza en movimientos motrices gruesos y finos, escritura en espejo (confundir la “p” y la “q”). Si tu hijo presenta 3 o más de estas señales, debes hablar con su profesor y buscar un profesional que puede diagnosticar si tiene dislexia o no y ayudarle.


No obstante, aunque la dislexia es lo más común, existen otros problemas que pueden afectar a su aprendizaje de la lectura, como sufrir dislalias, haber empezado tarde a hablar y pronunciar mal algunos sonidos, tener TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad), sufrir una deficiencia auditiva o visual (miopía, hipoacusia, astigmatismo…), vivir en un ambiente desfavorable o problemático, etc.

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Además, en muchos casos el niño simplemente tarda un poco más que sus compañeros en aprender a leer por un retraso madurativo que se soluciona solo en unos meses, por lo que no siempre hay que preocuparse y, ante la más mínima duda, lo mejor es hablar con el profesor del niño y buscar ayuda de un experto para valorar si el niño tiene un trastorno del aprendizaje o no.


¿Cómo ayudar al niño a leer?


Si tu hijo tiene menos de 6 años, lo mejor es que le estimules en casa, pero no te agobies ni le metas presión, ya que aún es pronto y, a no ser que se vean síntomas claros de dislexia u otro problema, lo normal es que no sea nada. Es importante que apoyes a tu hijo y alabes todos sus progresos, sin llegar a forzarle. Intenta despertar su amor por la lectura y leerle tú en casa libros, mostrándole las palabras que lees y las letras para que las vaya asociando con su sonido y su significado.


Para facilitar su aprendizaje, debes hablar con su profesor para saber qué método de aprendizaje siguen en clase y así imitarlo en casa. Hay diversos métodos de enseñanza de la lectura: el método global, que se basa en relacionar las imágenes con palabras; el método sintético, que consiste en enseñar el abecedario al niño y, una vez que se sepa las letras (grafema), identificar cada una de ellas con un sonido (fonema); y el método Glenn Doman, cuya base es escribir en letras grandes y de color las diferentes palabras organizadas por "categorías".


En los primeros de años de infantil se suelen usar los dos primeros, tanto el método global como el sintético. En España, por ejemplo, el método Doman no se usa muy a menudo. Por eso, si quieres practicar con él en casa, puedes hacer diversos ejercicios y juegos que favorezcan en aprendizaje de las letras y los sonidos:


1- Recorta cartulinas en tamaño A5 y pinta en cada una de ellas una de las letras del abecedario en grande y a color y debajo nombres que empiecen por esa letra. Por ejemplo: A, ardilla. Y escribe la palabra elegida. Muéstrale a tu hijo cada cartulina y pídele que te diga qué letra es y qué pone debajo. Practica con él cada cartulina.


2- En una pizarra, escribe letras en mayúsculas sencillas y pídele que te lea lo que pone. Ayúdale si no le sale y deja que escriba también él alguna palabra para que la leas tú.


3- Además de leerle tú libros, tanto cuentos como poemarios, pídele que te lea en voz alta. No le metas presión y déjale su tiempo. Si duda con alguna letra, indícale cuál es, pero permite siempre que intente él descifrar cada palabra para practicar.


4- Es importante que practiques con él en casa, pero siempre de manera divertida y sin forzarle. Puedes recurrir a juegos, canciones o al uso de dispositivos electrónicos, pero no abuses de estos últimos.


5- Tan importante como reconocer las letras y sus sonidos y saber formar palabras con ellas es entender su significado. Al leer, asegúrate de que comprende lo que habéis leído haciéndole preguntas al respecto o pidiéndole que te cuente luego la historia con sus propias palabras. Si no comprende lo que lee, no servirá de nada.


6- Aprovecha los trayectos en coche, autobús o las esperas para hacer juegos de letras y palabras, como buscar una letra en un cartel, decir palabras que empiezan por una determinada letra, buscar palabras iguales, etc.


¿Cuándo preocuparse?

Como decíamos, si tu hijo tiene menos de 6 años no debes preocuparte, puesto que es posible que le cueste un poco más que a otros niños porque sea menso maduro neurológicamente. Pero, si notas en él algunos de estos síntomas, es preferible que consultes cuanto antes a un experto:


- Le sigue costando leer pasados los 7 años y no mejora

- Le cuesta leer, pero es muy inteligente

- Lee muy despacio y no respeta los puntos de puntuación

- Cambia el orden de algunas palabras, como “él” por “le”

- Al leer en voz alta, arrastra el sonido de una sílaba mientras trata de identificar la siguiente

- Lee bien, pero no comprende lo que ha leído

- No le gusta leer y evita los deberes relacionados con la lengua

- Se pone nervioso cuando tiene que leer en voz alta

- Le cuesta escribir

- Tiene problemas de lateralidad

 

 


Fuentes:

http://www.orientapadres.com/escuela-y-aprendizaje/a-mi-hijo-le-cuesta-leer/index.php

Foto: Freepik.com

Fecha de actualización: 05-04-2019

Redacción: Irene García

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