¿Cómo saber si mi hijo padece dislexia?

¿Cómo saber si mi hijo padece dislexia?
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La dislexia es un trastorno que provoca dificultades para leer, y que puede afectar también a la escritura, la ortografía, el lenguaje o las matemáticas. Esto puede causar muchos problemas en el aprendizaje de un niño tanto en casa como en el colegio, por lo que es muy importante detectarla a tiempo para poder ayudarle.

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Como sabemos, la adolescencia es la etapa del desarrollo humano más conflictiva que va de los 13 a los 20 años aproximadamente. En esta etapa el adolescente presenta un desequilibrio tanto físico como emocional.

Un error común es creer que la dislexia es un problema de visión, pero no lo es. La dislexia es una dificultad del lenguaje. A menudo las personas piensan que invertir letras al escribir es una señal de dislexia. Sin embargo, eso no es necesariamente cierto, es normal que un niño invierta algunas letras que son parecidas al escribir hasta aproximadamente los 7 años.

Las causas por las que se produce este trastorno no son claras, se ha investigado mucho sobre la dislexia usando imágenes cerebrales. Esas investigaciones muestran que existen diferencias en las áreas del cerebro involucradas en habilidades importantes para leer entre las personas que tienen dislexia y las que no. El cerebro de niños disléxicos muestra una alteración inusual de la actividad entre su lado izquierdo y el derecho. En concreto, cuando la mayoría de las personas usa únicamente el lado izquierdo del cerebro para trabajar con el lenguaje, los niños disléxicos utilizan también el derecho, lo que causa estos problemas. Esto provoca que su cerebro tenga que trabajar seis veces más que el de un niño que no sea disléxico, por lo que se cansan antes cuando trabajan con el lenguaje y los textos, y les cuesta más.

Sin embargo, una de las razones por las que se produce en la que la mayoría de las especialistas está de acuerdo son los factores hereditarios, problemas tempranos de audición, o una combinación de ambos. Un ejemplo de ello es el gen dcd2, activo en los centros cerebrales implicados en la lectura. Se ha detectado que este gen tiene menor actividad en individuos disléxicos. Este y otros factores genéticos están siendo estudiados en la actualidad, con el fin de hallar las causas y la cura.

Signos de dislexia

- La primera señal de que tu hijo pueda tener dislexia es que, aunque haya tenido un desarrollo normal, muestra una dificultad muy grande para leer y escribir, lo que le genera un malestar a la hora de enfrentarse a ello.

- Cuando el niño empieza a jugar con los sonidos, las sílabas, las palabras a través de rimas, y luego a asociar esos sonidos con las letras que le corresponden, integrando ya la grafía, se encuentra con dificultades que desencadenan diferentes errores como omisiones de letra (no lectura), sustituciones de letra (cambio) adiciones (añadir letras), Inversiones (leer “al” en vez de “la”), rotaciones (leer “b” en vez de “d”). Esto provoca que la lectura no sea fluida, sino vacilante, con repeticiones, a un ritmo más lento, y con dificultades para comprender lo que ha leído.

- A la hora de escribir también puede encontrar mucha dificultad para integrar la norma ortográfica y suele cometer errores de cambios de consonantes que suenan igual (/g/, /j/, /y/, /ll/, etc.), omite los acentos y los signos de puntuación, así como las mayúsculas. Le cuesta expresar sus ideas por escrito.

-Un niño con dislexia suele tener un pensamiento visual mejor que el lingüístico, integrando mucho mejor la información a través de las imágenes que a través de las palabras. Tienen dificultades para hacer resúmenes y sintetizar ideas.

- Además de las dificultades para leer y escribir, un niño con dislexia suele tener dificultades de acceso al léxico, es decir, para encontrar palabras que, por ejemplo, empiecen por una letra determinada o presenta un vocabulario menor de lo que se espera. Es posible también que encuentre dificultades en la secuenciación, por ejemplo, aprender tablas de multiplicar, días de la semana, horas del reloj…

-A menudo tiene problemas para nombrar objetos familiares a simple vista, diciendo en su lugar palabras más generales como eso o aquello en su lugar.

-Tiene problemas para aprender canciones de cuna o la letra de canciones que riman, y tiene dificultad para reconocer y producir rimas.

Cómo reaccionar si tu hijo tiene dislexia

Un niño con dislexia puede tener afectación emocional debido al estrés que le supone enfrentarse de una forma continuada a tareas donde se evidencia su problema de aprendizaje. Al no saber lo que les ocurre lo relacionan con su inteligencia, y piensan que son inferiores que los demás, lo que afecta a su autoestima y genera problemas emocionales como ansiedad, depresión, trastornos de conducta, problemas alimenticios o del sueño.

Para intentar evitar la frustración que les supone intentan evitar hacer las tareas, incluso ocultan alguna información como las notas para que los demás no piensen que es inferior.

Muchas veces los centros educativos no tienen los medios suficientes, o no los conocen, para poder enseñar a los niños con dislexia, por lo que puede que les tachen de vagos inmaduros o con falta de atención, por eso es importante que, si se detecta algún signo de dislexia, se acuda a un especialista para que le haga un diagnóstico completo, o algún centro especializado donde puedan dar consejos sobre cómo tratarlo.

El papel de los padres es muy importante en esta situación, deben apoyar al niño de manera emocional y social, hacerle sentir comprendido y respetado, y no juzgarle. Valorar sus esfuerzos y no solo las notas o el resultado final, darle el tiempo necesario para que pueda realizar sus deberes. Transmitirle que no es estúpido, sino que tiene un problema que puede tratarse y resolverse.

El niño debe saber qué es la dislexia y cómo se trata, dejándole claro que no debe avergonzarse por sufrirla.

Aunque le cueste leer, y al principio lo rechace, es importante que le dedique mucho tiempo a la lectura para que pueda comprender mejor los símbolos y mensajes, y avanzar en el aprendizaje.

Tratamientos para la dislexia

Los niños que tienen dislexia necesitan una enseñanza diferente a los demás, especializada en la lectura. Esta enseñanza la pueden recibir por parte de la escuela, o mediante una educación especial o intervención educativa. También pueden recibirla trabajando con un especialista de manera privada.

El tipo de enseñanza que requieren es multisensorial y estructurada del lenguaje. Los expertos consideran que esta enseñanza es la mejor forma de enseñar a leer a los niños con dislexia.

Con este método, los maestros incluyen diferentes sentidos para ayudar a los niños a aprender. Por ejemplo, los estudiantes podrían usar letras hechas con un papel áspero para aprender fonética y ortografía. O podrían aprender las sílabas marcando un ritmo de golpecitos con los dedos.

Estos programas tienen nombres diferentes y usan diferentes materiales. Pero todos tienen un enfoque estructurado que es explícito, sistemático y acumulativo. Los programas son intensivos y la instrucción se imparte de manera individual o en grupos pequeños. Su objetivo es mejorar las habilidades del lenguaje escrito y hablado.


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Detectar a un niño con altas capacidades de manera precoz permitirá a su entorno hacer los ajustes precisos para que pueda alcanzar todo su potencial y minimizar cualquier problema que pudiera surgir.


Fuentes:
-Tratamiento para la dislexia. Por Understood. https://www.understood.org/es-mx/learning-attention-issues/treatments-approaches/treatment-options/treatment-for-kids-with-dyslexia

- ¿Cómo detectar la dislexia? Por Carmen Silva Logopeda. 9-10-11. http://www.ladislexia.net/detectar-entre-6-9-anos/

-Preguntas Frecuentes. Por DISFAM. https://www.disfam.org/faq/

Fecha de actualización: 16-11-2018

Redacción: Cristina Rodríguez

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