×
  • Buscar
Publicidad

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

¿Cómo ayudar a mi hijo disléxico?

La dislexia es un trastorno que provoca problemas a la hora de leer y escribir, principalmente, lo cual puede causar muchos problemas de aprendizaje al niño si no se detecta a tiempo y se ponen los medios necesarios, tanto en casa como en el colegio, para ayudar al pequeño a superar esta dificultad. 

Publicidad

La dislexia se caracteriza por causar problemas a la hora de identificar, comprender y reproducir los símbolos escritos. Es un tipo de deficiencia del aprendizaje que se manifiesta por la dificultad que el niño presenta para leer y comprender el lenguaje escrito. Para las personas con dislexia, es complicado distinguir el sonido y las formas de las letras, lo que se traduce en dificultades con la ortografía, la escritura, la capacidad para deletrear y el habla. Algunos de estos sonidos no son retenidos por ellos, como si fueran ciegos o sordos a esas formas y sonidos, lo que dificulta enormemente su aprendizaje.

 

Las causas de la dislexia aún no están claras, a pesar de la gran cantidad de estudios e investigaciones que se han realizado sobre el tema. Sin embargo, algunas de las razones empiezan a estar claras y se piensa que puede ser causada por factores hereditarios, problemas tempranos de audición, o una combinación de ambos.

 

El cerebro de los niños disléxicos muestra una alteración inusual de la actividad entre su lado izquierdo y derecho. En concreto, cuando la mayoría de las personas usa solo el lado izquierdo del cerebro para trabajar con el lenguaje, los niños disléxicos utilizan además el lado derecho, lo que causa estos problemas haciendo que su cerebro tenga que trabajar seis veces más.

No te puedes perder ...

Y tambien:

 

El problema es que no siempre es fácil detectar este problema de manera temprana ya que todos los niños comenten errores al aprender a leer y escribir. Sin embargo, hay que prestar atención ya que los niños disléxicos persisten en los mismos errores cuando los demás alumnos los han superado. Y, aunque cada niño disléxico presenta unos síntomas, hay ciertos rasgos comunes que debemos conocer:

 

1- Tienen una gran capacidad intelectual, pero les cuesta acceder al lenguaje escrito.

 

2- Son calificados de vagos, inmaduros, hiperactivos o con déficit de atención, pero realmente no son vagos, solo tienen dificultades no diagnosticadas que frustran su proceso de aprendizaje.  

 

3- Suelen presentar baja autoestima e inseguridad.

 

4- Sueñan despiertos y pierden la noción del tiempo con facilidad.

 

5- Pueden quejarse a menudo de mareo, dolor de cabeza o estómago cuando leen o escriben a causa de la ansiedad que les causan estas tareas.

 

Los niños con dislexia pueden sentirse frustrados al ver que no son como el resto de sus compañeros y pueden ser objeto de burla por parte de estos, lo que les genera inseguridad al ir al colegio. Por eso, es importante diagnosticar la dislexia cuanto antes para establecer las pautas y métodos de ayuda más favorables en cada caso cuanto antes y así evitar el fracaso escolar y las malas notas durante años.

 

Tratamiento de la dislexia

 

Con el tratamiento adecuado los niños pueden aprender a leer y desarrollar estrategias que les ayuden a desarrollar un aprendizaje normal. Para ello, es necesario acudir a un logopeda o educador especializado que le enseñará diversas técnicas como vincular las letras con los sonidos para hacer palabras, leer en voz alto, aprender a escuchar y repetir. Es necesario enseñarle de nuevo a leer y escribir pero con otras técnicas que favorezcan su aprendizaje. El niño puede apoyarse en su memoria visual y táctil escribiendo las letras en el aire, en el suelo, utilizando cartulinas, o moldeándolas con plastilina y luego unirlas formando palabras.

 

¿Qué podemos hacer los padres?

 

Primero, estar alerta para detectar el problema cuanto antes. Fíjate si a tu hijo le cuesta concentrarse en algunos aspectos, no tienen problemas de vista pero se acerca mucho a las cosas para mirarlas de cerca, se cae al suelo más de lo normal, es muy desorganizados o percibe de manera diferente la forma de los objetos.

 

Los padres deben, sobre todo, apoyar al niño emocional y socialmente. Debe sentirse comprendido y respetado por sus padres y nunca juzgado por sus problemas. Hay que valorar su esfuerzo y no solo sus notas. Hay que darle el tiempo necesario para que pueda realizar sus deberes y transmitirle que no es estúpido, sino que tiene un problema que puede tratarse y resolverse. Los padres deben evitar la ansiedad y la frustración que el niño puede sufrir por sus problemas en el colegio. Enséñale a que aprenda de sus errores. Debes ayudarle a encontrar su error y explicárselo para que no ocurra otras veces.

 

Debes darle mensajes claros para que comprenda lo que le pasa y evitar las comparaciones. Explícale qué es la dislexia y cómo se trata y déjale claro que no tiene que avergonzarse por sufrirla.

 

Busca otras alternativas en casa para que aprenda, como películas, canciones, aprendizaje cooperativo, etc.

 

Aunque le cueste y no quiera leer, debe dedicar mucho tiempo a la lectura para comprender mejor los mensajes y avanzar en su aprendizaje. Puede empezar por frases sueltas para posteriormente leer párrafos y textos más grandes. Igual con la escritura.

 

Cuando aprenda una palabra nueva, acompáñala con la escritura para que lo relacione con el sonido de la palabra, especialmente con las que sean más complicadas.


Fuentes:

Jone Barrutieta, directora de “La llave del don”, diplomada en pedagogía sistémica y Master en educación familiar. Amparo Pastor, psicóloga y diplomada en pedagogía sistémica, ambas del centro de corrección de dislexia y problemas de aprendizaje “La llave del don”. Nuria García, licenciada en Pedagogía, diplomada en Logopedia y directora del Gabinete de Logopedia Fonema (Col. 1647). María Luisa Massa, directora del Gabinete de Pedagogía y Logopedia Palabras. Doctora en Educación y Master en Logopedia (Col. 33.723). Federación Española de Dislexia, www.fedis.org.

Fecha de actualización: 29-08-2018

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.