×
Publicidad

Terapia psicológica para niños con problemas de conducta

Terapia psicológica para niños con problemas de conducta

Son muchas las causas que pueden hacer que un niño presente problemas de conducta o mal comportamiento en casa, en el colegio y, en general, en todas partes. La educación que le den sus padres, la forma de ser de estos, determinados problemas en el embarazo… pueden hacer que un niño se porte peor de lo normal para su edad y se convierta en un problema constante. En estos casos, suele ser necesario acudir a expertos para poder reconducir la conducta del niño.

Publicidad

Todos los niños pequeños son rebeldes y retan a sus padres, desobedeciéndolos muchas veces, como parte de su desarrollo personal y su autonomía. Los terribles 2 años pueden alargarse hasta los 4 ya que a los niños pequeños les cuesta respetar los límites y acatar las órdenes sin rechistar. Pero con paciencia, respeto, amor y un buen ejemplo, se consigue que gradualmente los niños se vayan portando mejor, respeten las normas y límites y sepan hasta dónde pueden llegar.

 

Sin embargo, en algunos niños esto no sucede y, a medida que crecen, se vuelven más y más violentos y agresivos. No obedecen nunca, desafían todas las normas y causan problemas vayan donde vayan. Si estos problemas de conducta no se saben atajar y solucionar, es posible que empeoren al llegar a la adolescencia y desemboquen incluso en casos de violencia con los padres o con otras personas que pueden acabar metiendo a los chicos en un correccional. Para evitar que esto suceda, hay que atajar el problema cuanto antes.

No te puedes perder ...

Síndrome de Down - Historia de una superación

Síndrome de Down - Historia de una superación

Piluca se llama como su madre, tiene un año y nació con síndrome de Down. Sus padres, Piluca y Pedro, supieron que su segunda hija tenía trisonomía 21 en el mismo momento en el que su pequeña llegó al mundo. Su reacción inicial al recibir la noticia fue la esperada en una situación como ésta. Según Down España el 80% de las familias reconoce haber experimentado sentimientos de protección, rechazo, tristeza, frustración, inseguridad, rabia y vergüenza. Y es lógico. Estos padres ven cómo se desmorona la idea que durante nueve meses se habían hecho de un hijo perfecto.

Y tambien:

 

Consejos para evitar las malas conductas

 

- Sé un buen ejemplo. Los niños aprenden sobre todo mediante el ejemplo y lo que ven. Importa mucho más lo que hagas que lo que digas, así que si quieres que tu hijo se porte bien, debes evitar los gritos, los insultos, los golpes y las humillaciones en todas tus actuaciones, pero sobre todo con ellos.

 

- Pon normas y límites. Las normas y los límites son necesarias para los niños y no los frustran, sino que les aportan seguridad. Debes tener una serie de normas básicas consensuadas con tu pareja que no se pueden traspasar. Y, si lo hacen, los niños deben saber cuáles son las consecuencias.

 

- Los abrazos educan más que los castigos. La educación positiva es mucho más eficaz a la larga que los castigos. Los castigos hacen que los niños hagan algo por miedo, pero los elogios y las recompensas ayudan a que interioricen esos comportamientos y quieran replicarlos.

 

- Nada de educaciones estrictas ni sobreprotectoras. Una educación muy rígida y estricta es perjudicial para el desarrollo del niño y no favorece el buen comportamiento. Del mismo modo tampoco lo hacen la educación sobreprotectora que no permite al niño tomar sus decisiones ni hacer nada lejos del amparo de sus padres. Fomenta la autonomía, la libertad y la responsabilidad en tus hijos para que sepan elegir el camino correcto y no se deje influir por malos consejos.

 

¿Y si nada funciona? Al psicólogo

 

Si no has sabido poner unos buenos cimientos a tiempo y no eres capaz de controlar ni reeducar a tu hijo de 10 años, probablemente ha llegado el momento de pedir ayuda a un experto. Un psicólogo especializado en conducta infantil será capaz de averiguar por qué tu hijo se porta así (puede tener problemas en casa o el colegio o trastornos del aprendizaje que le hagan portarse de esa forma) y buscar la mejor solución.

 

Probablemente debáis acudir a terapia algunos días con el niño para que podáis solucionar vuestros conflictos y mejorar la comunicación y los vínculos familiares, pero también será necesario que el niño acuda solo para que el psicólogo trabaje con él el control de las emociones y lo ayude a resolver sus problemas sin recurrir a los golpes y los insultos. De igual modo, puede ser necesario que vayáis solos a terapia para que también os enseñe a vosotros cómo tratar al niño, cómo imponer normas y límites y cómo conseguir que los cumpla.

 

No debes tener miedo de buscar ayuda, eso no significa que seas un mal padre, al contrario, dice mucho de ti y de lo que te importa tu hijo si ves que no eres capaz de educarle solo y buscas ayuda para que la situación no se descontrole. Como decíamos, cuanto antes se detecte el problema y se trate más sencillo será ya que con los adolescentes siempre es más complicado, pero ni llegada a esta edad debes tirar la toalla porque siempre hay algo que puede hacerse para mejorar las cosas y lograr un clima familiar de armonía y felicidad.

 

 


Fuentes:

- Álava, Silvia (2015), Queremos que crezcan felices, Madrid, Actitud de Comunicación.

- Carrobles, José Antonio; Pérez-Pareja, Javier (2008), Escuela de Padres. Guía práctica para evitar problemas de conducta y mejorar el desarrollo infantil, Ed. Pirámide

Fecha de actualización: 05-11-2018

Redacción: Irene García

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.