×
  • Buscar
Publicidad

El miedo en los niños

El miedo en los niños

A muchos de nosotros nos preocupa las primeras veces que nuestros hijos sienten miedo. Estas situaciones suelen coincidir con edades muy tempranas, lo que hace que nuestra preocupación aumente, puesto que les vemos débiles e indefensos. Sin embargo, es habitual que los temores surjan en estas primeras etapas

Publicidad

No te puedes perder ...

El juego y los niños

El juego y los niños

El juego es un hecho fundamental para el desarrollo del niño. Además de divertirse y socializarse mediante esta actividad, aprende a expresar libremente sus sentimientos, potencia sus capacidades sensoriales y el entendimiento de su propio cuerpo.

Y tambien:

Índice

 

¿Por qué aparece el miedo?

Muchos miedos aparecen porque se contagian de otras personas, amigos, hermanos y, en numerosas ocasiones, somos nosotros los primeros responsables. Todos los adultos, en mayor o menor medida, tenemos nuestros miedos pero en el momento que somos padres tenemos que ser capaces de superarlos por nosotros mismos y evitar trasladarlos.

Como se dice, el miedo es libre y, por lo tanto, hay que saber respetarlo. Lo que para nosotros, como adultos, puede carecer de importancia hay que comprender que para ellos puede ser todo un mundo.

Por lo tanto, no debemos juzgar el miedo, pero sí saber escucharles y, ante todo, darles confianza. Transmitirles que les podemos entender y que les apoyamos, y ante todo, no decirles frases del tipo: “Por eso no tengas miedo, es una tontería, no pasa nada, no hace nada…” Porque por mucho que les demos explicaciones el miedo es irracional y lo único que podemos lograr, es que, además de que continúen sintiendo el mismo miedo, se sientan desprotegidos y no apoyados por nosotros. Tampoco es conveniente hacer un mundo del miedo ni darle excesiva importancia porque si ellos perciben que para nosotros es importante pueden llegar a preocuparse más.

Lo que mejor funciona es escuchar y, muchas veces, simplemente estar con ellos ante estas situaciones, que sientan cerca el apoyo, incluso estando en silencio, sin necesidad de hablar.

Existen pautas que pueden ayudarles a superar ciertos miedos pero es importante no olvidar que los niños tienen que pasar por algunos de ellos y que esa lucha les va a hacer crecer como personas y les va a fortalecer, puesto que en la vida van a tener que enfrentarse a muchas situaciones de miedo.

Pautas para hacer frente a los miedos en niños



Hay que tener en cuenta en primer lugar que el miedo suele ser algo relativamente normal hasta cierta edad. De hecho, y tal y como afirman numerosos expertos, todos y cada uno de nuestros niños sufren o van a sufrir alguno en mayor o menor medida. Se trata de una reacción fisiológica para eludir situaciones de peligro, pero no es lo mismo que una fobia o que la ansiedad, por ejemplo. Es fundamental seguir algunas pautas para que los niños (y no tan niños) puedan hacer frente a sus miedos. Aquí van algunas recomendaciones.

No regañarles ni obligarles a cambiar de actitud. Hay que tratar de explicarles que el miedo suele ser bastante normal en algunas ocasiones.

No le ridiculices. Puede que en algunas ocasiones el miedo que tiene tu hijo a algo o a alguien te parezca ilógico, extraño o hasta de risa, pero no debes mostrárselo jamás. Es su miedo y no debes ridiculizar a tu hijo por tener ese miedo jamás.

Comunícate con tu hijo. Es importante hablar con tu hijo, que te explique por qué tiene ese miedo, que te dé algunas razones para que tú también así le puedas entender mejor. De esta manera también podréis analizar la situación existente con la suficiente naturalidad.

Ofrécele tu apoyo. Hay que apoyarles siempre por eso es ideal que intentes demostrarle que no tiene por qué tener miedo de una situación cotidiana. Un manera de lograrlo es intentar que tu hijo analice su miedo de manera racional, es decir, haciéndole comprender que verdaderamente está fuera de peligro.

- Y, si nada funciona, pide ayuda profesional. Quizás sea el momento más duro, pero si ningún familiar por muy cercano que sea logre que el niño supere su miedo será entonces cuando haya que recurrir a los profesionales. No pasa nada por pedir ayuda profesional a un psicólogo o a un psiquiatra. Toda ayuda es buena si es necesaria realmente.

Pero ¿cuáles son los miedos más comunes según la edad que tengan los niños?

Existe, no obstante, un desarrollo en función de la etapa vital que suele ser normalmente así:

- entre seis y meses y dos años. Para la mayoría de los expertos los bebés hasta los seis meses no expresan su miedo. Podrían, por ejemplo, temer a los desconocidos e incluso sentir ansiedad ante la ausencia de los padres, aunque en general estos suelen ser positivos y pueden indicar una cierta madurez.

- entre dos y seis años. En esta etapa los miedos pueden hacerse algo más abstractos, aquí aparecen monstruos, fantasmas, etc. También aquí el miedo a los animales suele comenzar a desarrollarse y perdurar como fobia hasta incluso la madurez.

- entre siete y once años. Es aquí cuando los miedos son cada vez menos imaginarios y más basados en la realidad. Puede aparecer, por ejemplo, el miedo al daño físico, a los accidentes o a los tratamientos médicos.

- entre 12 y 14 años. En esta etapa todos los miedos de los que veníamos hablando en la anterior comienzan a verse bastante reducidos. Es aquí ya cuando los que cobran mayor importancia son los relacionados con la escuela: fracaso escolar o no ser aceptado por el resto de compañeros de clase.

- entre 15 y 18 años. Aquí se sigue un poco la línea de la etapa anterior, es decir, el fracaso escolar tiene su importancia, aunque cobrarán mucha más fuerza las preocupaciones por las relaciones personales, y también por los logros académicos y deportivos. Los temores a cosas como el peligro o la muerte que se hayan podido tener en otras etapas cuando se llega a estas edades normalmente se van diluyendo poco a poco.

¿Y tu hijo? ¿Qué años tiene y cuáles son sus miedos? Ayúdale, pero sobre todo apóyale siempre.


Fecha de actualización: 02-04-2020

Redacción: María Campo

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.