¿Cuánta leche debe tomar un niño de 5 años?

¿Cuánta leche debe tomar un niño de 5 años?
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La leche y sus derivados (yogur, queso), son esenciales en una dieta sana ya que aportan una serie de nutrientes esenciales para el desarrollo de los niños. Sin embargo, a diferencia de los primeros meses de vida, cuando la leche era el único alimento del bebé, con 5 años no es bueno excederse en el consumo de lácteos y es suficiente con 2 o 3 raciones en total. 

La leche es un alimento imprescindible en una dieta sana puesto que aporta:


- Proteínas de buena calidad que favorecen la construcción de los huesos, tejidos y los músculos.

- Calcio, mineral imprescindible para el desarrollo y crecimiento de los huesos y los dientes.

- Vitamina D, que ayuda a absorber el calcio.

- Hidratos de carbono, que proporcionan energía.

- Grasas, sobre todo si la leche es entera.

- Otros minerales como fósforo.

- Vitamina A y algunas del grupo B.


Estos nutrientes los aporta no solo la leche, sino también los lácteos derivados de esta como los yogures, los flanes, las natillas, el queso… aunque en mayor o menor medida según la cantidad de leche que contenga.

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Tu hijo ha cumplido 3 años y llega una etapa complicada en la que el niño lucha por instaurar su autonomía e independencia, mientras tú luchas por conseguir que te haga caso. Los gritos y castigos solo sirven a corto plazo, pero no enseñan al niño a comportarse bien y, además, pueden ser perjudiciales para su desarrollo, así que deberás contar con otras estrategias.


Por lo tanto, a la hora de calcular cuánta leche le damos a nuestro hijo de 5 años, hay que tener en cuenta no solo los vasos de leche que bebe, sino todos los lácteos que consume.


¿Cuánta cantidad darle?


Durante los primeros 6 meses de vida la leche es el único alimento del niño, que puede llegar a tomar más de un litro diario. A medida que se van introduciendo otros alimentos las necesidades de leche disminuyen, puesto que esos nutrientes puede obtenerlos de otros alimentos.


Entre 1 y 3 años se recomienda tomar entre 500 o 600 ml al día. Y, a partir de esta edad, es suficiente con 2 o 3 raciones de lácteos, que pueden incluir: un vaso de leche de 250 ml y 2 yogures, dos vasos de leche de 250 ml, o un vaso de leche de 250 ml, un yogur y queso. Es decir, no hace falta que beba, como hacen algunos niños, un litro diario de leche, basta con uno o dos vasos, algún yogur y algo de queso, combinado para asegurar las cantidades diarias necesarias de calcio (unos 1.000 mg).


En principio, la leche debe ser entera, a no ser que tu médico recomiende lo contrario. Además, la grasa de la leche favorece que se absorban mejor las vitaminas A y D. Sin embargo, en caso de niños con sobrepeso u obesidad, es mejor darle leche desnatada. Además, debes controlar los lácteos azucarados que aportan demasiada cantidad de azúcar al niño, algo muy perjudicial. Los mejores yogures son los naturales sin azúcar.


A mediodía es mejor que le des de postre una fruta parta asimilar mejor el hierro que haya consumido.


¿Es malo consumir demasiados lácteos?


Aunque la leche y los lácteos son muy sanos y deben formar parte de la dieta de todos los niños, un exceso de estos alimentos puede hacer que disminuyan las reservas de hierro del niño, llegando incluso a causarle anemia, ya que el calcio interfiere en la absorción de este mineral.


También puede hacer que pierdan apetito y consuman menos de otros alimentos igualmente imprescindibles, como verduras, frutas, legumbres, pescado, etc.


Además, el exceso de leche y lácteos puede causar estreñimiento en el niño, un problema que puede verse agravado si, a causa del exceso de leche, ingiere menos fruta.


Otro problema derivado del consumo excesivo de lácteos es la cantidad de grasas y azúcares que consume el niño, puesto que este tipo de postres son ricos en grasas saturadas y azúcares, nada buenos para nuestra salud.


Por último, muchos padres, cuando parece que el niño ha comido poco, le ofrecen un postre lácteo para completar la comida, pero eso puede llevar al sobrepeso y la obesidad, ya que el niño no necesita más comida y, además, como decíamos, estos postres tienen muchas grasas saturadas y azúcares, que causan obesidad.


No obstante, tampoco hace falta alarmar. Si a tu hijo le gusta mucho la leche y bebe 750 ml cada día, pero no tiene problemas de estreñimiento, ni cansancio ni sobrepeso ni presenta ningún orto síntoma que pueda hacer pensar que tanta leche le puede estar sentando mal, no te preocupes.


¿Y si tiene intolerancia a la leche?


Algunos niños tienen alergia a las proteínas de la leche de vaca. En el caso de lactantes de leche materna no hay problema, puesto que la leche materna no contiene estas proteínas. Como mucho, puede ser necesario que la madre no consuma productos lácteos para evitar que las proteínas pasen a la leche materna y de ahí al bebé.


Para los niños que toman leche de fórmula existen unas especiales sin este tipo de proteínas que no les causan alergia.


En muchos casos, la alergia desaparece por sí sola cuando el niño tiene entre 3 y 5 años, aunque hay algunos niños que no la superan con la edad. Estos niños que siguen teniendo alergia a las proteínas de la leche de vaca deberán tomar toda su vida otras leches que no sean de vaca, como la leche de soja, de almendras. También deberán incluir en su dieta alimentos ricos en calcio y vitamina D y tener cuidado con cualquier alimento precocinado o procesado que pueda contener trazas de leche, ya que también podría causarle una reacción alérgica caracterizada por dolor de tripa, vómitos, urticaria o eccema, abdomen abultado, etc. 


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Fuente:

EnFamilia: https://enfamilia.aeped.es/vida-sana/cuanta-leche-es-recomendable-para-ninos

Fecha de actualización: 14-12-2018

Redacción: Irene García

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