¿A partir de qué edad se puede beber café?

¿A partir de qué edad se puede beber café?
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¿Eres cafetero? ¿Recuerdas cuándo empezaste a beber café? ¿Cuándo se puede empezar a dar café a los niños? ¿Es malo para ellos o depende de la cantidad que se consuma?

Todos los niños se interesan por aquello que beben sus padres, ya sea una cerveza o una taza de café, por eso es normal que tu hijo te pida probar un sorbito de tu café, pero dudarás sobre si es conveniente o no, si puede hacerle mal tomar café y, sobre todo, a qué edad los chicos pueden empezar a beber café de forma habitual.


La mayoría de personas comienza a beber café en la adolescencia, es decir, entre los 14 y los 18 años, aunque hay gente a la que nunca llega a gustarle el sabor intenso del café y pasan toda su vida sin esta bebida.


El problema cuando hablamos del café es que es una bebida que puede ser perjudicial para la salud si se toma en exceso, por eso no se ofrece a los niños pequeños ni se aconseja tomar mucho durante el embarazo.


El inconveniente principal es la cafeína, así como las calorías que puede aportar si lo tomamos con leche y mucho azúcar.


En cuanto a la cafeína, una taza de café normal contiene alrededor de 95 miligramos de cafeína. Esa cantidad puede ser mucho mayor en cafés largos como los que sirven algunas marcas (tipo Starbucks).

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

¿A partir de qué edad se puede dormir al bebé con un peluche?

Las mantitas de sueño, los peluches o los doudou (dúdú), son un recurso que se utiliza frecuentemente en los niños para ayudarles a dormir, por eso también se les puede llamar “mantitas o trapitos de apego”, “mantitas de seguridad” o “juguetes de apego”, entre otras variedades. El bebé siente seguridad cuando tiene esta mantita porque le recuerda a casa, a lo seguro, a sus padres, a su vida feliz y a que le cuidan y le protegen.


Pero según los expertos en salud, los adultos no deben consumir más de 400 mg de cafeína al día, límite que baja a solo 45 mg si hablamos de niños de 4 a 6 años, 62.5 mg para niños de 7 a 9 años y 85 mg para niños 10 a 12. El límite recomendado para adolescentes es de 2.5 mg por kilogramo de peso corporal.


Por lo tanto, incluso una taza pequeña excedería los límites de cafeína para los niños menores de 12 años. En cuanto a los adolescentes, necesitarían pesar al menos 40 kilos para aceptar sin problemas los 95 miligramos de cafeína de una taza normal.


Por supuesto, todo eso suponiendo que los niños no tuvieran ninguna otra fuente de cafeína en un día, pero la cafeína está en todas partes. Por ejemplo, una lata de refresco contiene alrededor de 40 miligramos de cafeína, las bebidas de té pueden llegar a tener hasta 90 mg, el chocolate caliente unos 25 mg y las tabletas de chocolate unos 9 mg.


A principios de este año, saltaba la trágica noticia del fallecimiento de un niño en Estados Unidos de 16 años debido a una sobredosis de cafeína después de tomar un café con leche, un refresco y una bebida energética. Por eso, aunque una taza de café puede no parecer un gran problema, es importante recordar que nuestros hijos pueden estar tomando cafeína de otras fuentes.


Pero la cafeína no es el único problema del café. Por sí solo, una simple taza de café negro tiene alrededor de cinco calorías. Pero cada cucharada de leche entera o crema agregada a la taza suma otras 51 calorías y 5.5 gramos de grasa, mientras que una cucharada de azúcar agrega 48 calorías.


Entonces… ¿a qué edad dar café a un niño?


En muchos países se ofrece café a los niños a edades tempranas, especialmente en países de Escandinavia y Latinoamérica. En Brasil, a los niños a menudo se les ofrece una taza de café con leche desde preescolar para que adquieran el hábito de beber una taza diaria, y no parecen sufrir ningún efecto negativo. Y los niños noruegos, por ejemplo, crecen perfectamente sanos, y con frecuencia bastante altos, con una dieta que incluye una taza diaria.


Por lo tanto, ¿a qué edad se les debería permitir a los niños tomar café? Desde una perspectiva científica, esa respuesta varía según el peso del niño, su personalidad y la cafeína adicional en su dieta diaria.


La conclusión es que sería difícil encontrar datos que demuestren que la cafeína, y en particular el café, es bueno para los niños. Por tanto, a pesar de que la cafeína está disponible y es parte de la dieta de muchos padres, es importante recordar que es una droga que puede proporcionar efectos beneficiosos y nocivos.


Antes de usarlo para que el chico esté más despierto o estudie mejor por las noches, se debe primero evaluar su dieta y hábitos de sueño. Naturalmente, una taza de café no es un sustituto de una dieta equilibrada y saludable y un buen horario para dormir y, dado que sus efectos nocivos son mayores que los beneficiosos, especialmente si el chico llega a convertirse en un adicto al café y toma 4 o 5 tazas al día, mejor introducirle en este hábito lo más tarde posible o incluso evitar que beba café hasta que sea mayor de edad. 


 


Fuente:

Dr. Alfonso Pérez. CAPSE Hospital Clínico de Barcelona e ICE Salud, Fundación Mapfre.

Foto: Creado por Onlyyouqj - Freepik.com

Redacción: Irene García

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