Ovulación y embarazo seguro

Ovulación y embarazo seguro
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Hoy, muchas mujeres desean quedarse embarazadas, pero en ocasiones, con una menstruación irregular es bastante complicado averiguar cuáles son los días más fértiles para lograrlo. La ovulación hace referencia al desprendimiento natural de un óvulo maduro del ovario que, después de atravesar la trompa de Falopio, pasa al útero y puede ser fecundado. Pero ¿es 100% seguro quedarse embarazada durante esta fase?

La respuesta está clara y es no. Nada es 100% seguro ya que de hecho cada día son más las mujeres que intentan quedarse embarazadas y mantienen relaciones sexuales sin protección cuando están ovulando, pero no lo consiguen siempre. El problema es que nunca podrá ser 100% efectivo por diversas circunstancias a las que además habrá que sumarle que la predicción de los días fértiles no coincide siempre con los días que ellas piensan que están ovulando, y mucho menos si su ciclo menstrual no es regular.

 

Los ciclos de la mujer, entre una y otra regla, suelen abarcar entre 28 o 30 días (por norma general) por lo que serán los días centrales del ciclo los más propicios para quedarse embarazada: catorce o quince días después del primer día de menstruación. Cuando el ovario suelta un óvulo maduro que desciende por las trompas de Falopio; y suele suceder unos 13 o 15 días antes de la regla.

 

Esos serían, por tanto, los días fértiles con más probabilidades de quedar embarazada. Pero ¿cómo los identificaremos? Pues bien, lo primero que debe hacer una misma es basarse en su ciclo o calendario menstrual, pero también en otros signos físicos como son la temperatura basal o las características del flujo vaginal. Todos estos factores están relacionados y son los que determinan, por tanto, el ciclo de la mujer.

Paracetamol y embarazo: seguro, pero con matices

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El paracetamol es uno de los medicamentos más vendidos y consumidos. Su uso, aunque declarado como un medicamento seguro durante el embarazo, puede resultar peligroso cuando se hace sin prescripción médica, en mayores dosis de las recomendadas y durante periodos prolongados de tiempo.

 

Durante la ovulación, que puede durar dos o tres días, el óvulo espera ser fertilizado por un espermatozoide, y como el esperma puede durar vivo en el interior del cuerpo de la mujer entre 48 y 72 horas, es posible que la fecundación se produzca incluso antes de ese día 13 o 14, antes de que el huevo maduro haya bajado.

 

Y sí, claro que es posible escuchar eso de que en los días fértiles hay embarazo seguro, pero se debe tener en cuenta que cada mujer es un mundo, y por eso no debe una obsesionarse con que hay que concebir sí o sí, ya que puede llevar mucho más tiempo del que una cree. Y, por supuesto, no se debe descartar mantener relaciones sexuales durante el resto del ciclo, pues lo ideal es hacerlo cuando realmente apetezca, y no solamente cuando estemos ovulando para quedarse embarazadas lo antes posible.

 

¿Cuál es la probabilidad de quedar embarazada en días fértiles?

 

Existe un 20% de posibilidades de quedarse embarazada manteniendo relaciones sexuales en los días fértiles, pues de hecho durante estos días la probabilidad es mucho mayor; y, además, hay un 85% de probabilidades de conseguirlo después de un año intentándolo, pero hay que tener en cuenta siempre que las circunstancias personales, el estrés, los malos hábitos y también la edad, hacen disminuir las probabilidades de concebir un bebé.

 

Aunque cueste creerlo, este último factor es cada vez más decisivo a la hora de concebir un bebé ya que cada vez son más las mujeres que pasados los 30 años intentan concebir un hijo por primera vez. De hecho, el 70% de las mujeres de 35 años que viven en España no tiene hijos, pero eso no significa que no los quieran tener, sino que, por diversos motivos, aún no se han puesto a ser madres, lo que explica también que las tasas de fecundación in vitro y de congelación de óvulos hayan aumentado muchísimo en los últimos años.

 

El hecho de que a los 35 años haya un 70% de mujeres que aún no han sido madres, contando con que la mayoría de ellas sí quiere serlo en algún momento, es muchísimo, pues es partir de esta edad cuando la fertilidad de la mujer va disminuyendo año tras año y los riegos en el embarazo, tanto para la mamá como para el bebé, aumentan. En esos casos, por tanto, cuando ya no tenemos 25 ni 30 años, comenzaremos a darnos cuenta de que concebir empieza a costarnos más de lo que creíamos. Nos estresamos, nos ponemos más nerviosas y provoca que la concepción sea más una obligación que una experiencia maravillosa de la que hay que disfrutar con paciencia, cariño y felicidad. Ser paciente es importante, sí, pero también lo es dejar de lado la obsesión, ya que cada mujer necesita un tiempo distinto.

 

No obstante, si tras mucho tiempo intentándolo seguimos sin lograrlo, lo más recomendable será ponerse en manos de un profesional que nos recomiende algún tratamiento o que nos confirme que todo funciona correctamente en nuestros organismos.

 

Pero recordemos aun así que existen tests de ovulación que son capaces de detectar el periodo de la ovulación a través del incremento de la Hormona Luteinizante (LH) en la orina de la mujer, aunque también existen otras maneras de conocer los días de mayor fertilidad femenina. Contamos con la presencia de ciertos signos físicos a los que debemos prestar atención ya que anuncian cuáles son los días fértiles para quedarse embarazada basándose en el flujo vaginal y en la temperatura basal.

 

La temperatura basal es la temperatura corporal cuando nos despertamos. Tiene relación con el ciclo menstrual de la mujer, por lo que determinados cambios de temperatura nos indicarán que se va a producir la ovulación. El método sintotérmico de fertilidad se basa en estos cambios de temperatura en la mujer, y para detectarlos hay que tomar la temperatura basal correctamente. Mediante unas sencillas anotaciones y la constancia durante varios meses podremos conocer cuáles son los mejores días para lograr el embarazo en ciclos regulares.

 

Y no, el método no predice la ovulación, pero sí indica que esta fase ya se ha producido por lo que tan solo si establecemos un patrón regular de varios meses seremos capaces de predecir la ovulación con mucha más seguridad.

 

Lo más conveniente es comenzar a tomarse la temperatura basal el primer día de menstruación e ir anotándola cada día. Antes de la ovulación, la temperatura basal suele oscilar entre los 36,5ºC y los 36,7ºC; y como consecuencia de los cambios hormonales que producen un aumento de los niveles de progesterona, la temperatura suele aumentar entre 0,3ºC y 0,5 ºC en los dos o tres días posteriores a la ovulación. Un aumento que se mantiene hasta el final del ciclo cuando comienza el siguiente periodo menstrual.

 

Si las mediciones de nuestra temperatura diaria son similares en esos meses, sabemos que manteniendo relaciones sexuales a partir de los días anteriores al cambio de temperatura tendremos más probabilidades de quedar embarazadas, pues se supone que es ahí cuando hemos ovulado.

 

¿Y el flujo vaginal?

 

Los cambios hormonales que rigen el ciclo producen variación en la textura del flujo vaginal, y es por ello por lo que el flujo vaginal también es considerado un signo físico para descubrir cuándo (aproximadamente) ovularemos.

 

En los días en que la mujer no es fértil, el moco cervical es blanquecino o amarillento, poco abundante y de textura más bien pegajosa; y la vulva no está lubricada naturalmente, pero hacia la mitad de nuestro ciclo se producen cambios en la textura de este a causa de la acción de los estrógenos. En los dos o tres días anteriores a la ovulación, el flujo aumenta en cantidad, se hace transparente y toma textura filamentosa, similar a la de la clara de huevo.

 

El periodo más fértil empieza, por tanto, en el último día en que detectemos ese tipo de moco cervical, abundante y pegajoso (parecido a la clara de huevo). Este cambio se produce para ayudar a los espermatozoides a llegar hasta el óvulo. Poco a poco el flujo se va poniendo más y más pegajoso y seco, que es cuando la ovulación concluye.

 

Pero lo que está claro es que empleemos el método que empleemos, si mantenemos relaciones sexuales frecuentes a partir del día 13 de nuestro ciclo (para ciclos regulares de 28-30 días) durante unos cinco días, sí que favoreceremos que se produzca la fecundación, aunque ésta no solo depende de que el óvulo esté maduro y preparado.

 

Como ya sabemos, existen multitud de factores que pueden influir en un posible embarazo, y no todos los ciclos de las mujeres son tan regulares, como en el caso del síndrome del ovario poliquístico (SOP), y aciertan los días en los que el óvulo está maduro. De hecho, para ciclos más largos la ovulación comenzaría más tarde del día 14, y para ciclos menores tendríamos que avanzar esa fecha.

 

Pero recordemos siempre que lo único que debemos hacer es relajarnos y disfrutar, y ¡nada de obsesionarse!

 

 


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