Cuándo hacer una prueba de embarazo después de FIV

Cuándo hacer una prueba de embarazo después de FIV
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En términos generales se puede decir que el proceso de fecundación in vitro consta de cinco fases, entre las cuales, la mujer que se somete a esta técnica deberá esperar. Estas fases son:

1.       Estimulación ovárica

2.       Punción ovárica (extracción de los óvulos)

3.       Fertilización in vitro de óvulos y espermatozoides

4.       Cultivo del embrión o los embriones

5.       Transferencia del embrión o los embriones

 

Si tenemos en cuenta que una pareja que está realizando un tratamiento de reproducción asistida ya lleva bastante tiempo de espera para lograr un embarazo, es normal que en algún momento del proceso su paciencia se vea perjudicada. Si bien este proceso requiere de todas y cada una de estas fases y como todo en Medicina, los atajos no solo no servirán para nada sino que pueden poner el peligro el éxito del tratamiento.

 

Normalmente, si todo va bien, la transferencia de embrión al endometrio de la mujer se realiza 2 o 3 días después de la punción ovárica. Suele hacerse durante un mismo ciclo, siempre que el ginecólogo considere que el endometrio no está aún preparado, que haya hiperestimulación ovárica, o cualquier otra anomalía que necesite del paso del tiempo. En estos casos se congelarán los embriones y se aplazará la transferencia.

 

Una vez se ha producido la transferencia, esto es, se ha implantado el embrión o embriones en el útero, se recomendará esperar unos 12 o 13 días para someterse a un test de embarazo. Durante este periodo se administrará progesterona, que ayuda a que el embrión se asiente en el endometrio, engrosando además las paredes de éste.

 

Este espacio de tiempo, el que pasa desde el día de la transferencia al día del resultado de la prueba de embarazo, es quizás uno de los periodos de mayor nerviosismo en una pareja. La ansiedad puede apoderarse de una pero, ahora más que nunca, debes ser paciente y tratar de no realizar esfuerzos ni estresarte.

 

Existen dos tipos de pruebas que confirman un embarazo. Dependiendo de la clínica te recomendarán uno u otro:

 

- Prueba de embarazo casera: Se compran en cualquier farmacia. Consiste en el análisis de una muestra de orina. El test detecta la hormona gonadotropina coriónica humana (beta-hCG), sintetizada únicamente por las mujeres a partir de que el embrión empieza a evolucionar. Para que la cantidad de esta hormona sea apreciable por un test casero deben pasar al menos 12 días desde la implantación, antes cualquier test podría dar resultados erróneos, por no ser capaz de detectarla.  

 

- Prueba de sangre: Mediante un análisis sanguíneo se valoran los niveles de hormona beta-hCG en sangre que produce el embrión y que pasa a la sangre de la madre a través de la placenta. Si la hormona es detectable significa que existe embrión, y por lo tanto hay gestación.

 

Normalmente se realiza entre los 10 o 14 días después de la implantación, lo que se conoce como beta espera. Los resultados, al depender de un laboratorio, pueden tardar horas o varios días. Mientras, como decíamos, debes estar tranquila y prepararte para lo malo por si no funciona. 

 

 


Fuente:

Clínica IVI. 

Redacción: Lola García-Amado

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