¿Qué es la espera de la beta?

¿Qué es la espera de la beta?
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Cuando hay una pareja que quiere concebir un hijo a través de la reproducción asistida es posible que sepa de qué se habla al mencionar lo que comúnmente se conoce como la betaespera.

Días de espera para la prueba

 

Este tiempo que debe transcurrir puede oscilar entre los 12 y los 15 días desde la punción (dependiendo del tratamiento puesto que en la IA –inseminación artificial- no hay punción). Hay clínicas que dejan pasar algunos días más (máximo tres) porque en ocasiones se debe repetir la prueba.

 

Este tiempo puede llegar a ser muy ansiado por los futuros papás que están deseando ser padres y que el embarazo salga hacia adelante. Normalmente, sobre todo las mujeres que desean quedarse embarazadas, sienten gran ansiedad por la espera en respuesta de los resultados. Y como cualquier mujer que desea quedarse embarazada la ansiedad o el estrés no son adecuados en ningún caso para que una mujer se quede en estado. Es por este motivo que las clínicas intentan reducir el tiempo de espera de los pacientes al máximo manteniendo la fiabilidad.

 

Si existe algún tipo de duda la prueba deberá repetirse pasados dos o tres días más.

 

Qué mide la beta y porqué se llama así

 

La beta HCG es la hormona del embarazo, o también llamada la gonadotrofina coriónica humana, es una glicoproteína (proteína combinada con azúcares) que está formada por dos subunidades, la alfa y la beta (de ahí el nombre).

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La parte alfa de la hormona es común a otras hormonas pero la parte beta es la hormona específica del embarazo, la HCG, y es esta parte con la que se puede detectar un embarazo a través de un test de orina o una prueba de sangre.

 

También se denomina la hormona del embarazo porque su origen es el sincitiotrofoblasto (la parte del extremo del embrión) y la hormona beta HCG empieza a duplicarse cuando el embrión se ha implantado en la mujer.

 

Niveles de la beta

 

Los niveles de la beta van variando durante el embarazo y nada tienen que ver si se trata de un embarazo único, gemelar o múltiple.

 

La hormona beta HCG se detecta durante todo el embarazo pero los niveles y sus valores son variables, por ejemplo durante el primer trimestre va aumentando y se duplica cada dos días y al llegar a las dos semanas del embarazo pueden superar las 200.000 m UI/ml. En el caso de que exista un embarazo múltiple cabe esperar que los niveles sean más altos.

 

Se considerará un embarazo cuando exista más de un 5 m UI/ml, pero por norma general a las dos semanas se considera positivo con una beta de 50 m UI/ml. Estos niveles resultarán bajos por lo que la prueba debería repetirse a los dos días para comprobar que se ha duplicado (por lo menos) el valor de los niveles. Si el nivel es bajo crea mucha ansiedad y son muchas las mujeres que lo pasan mal necesitando una respuesta a estos niveles. ¿Por qué existe embarazo y el nivel es “bajo”? Puede ser que sea porque existe un mal pronóstico, porque la implantación ha sido tardía, porque el cuerpo de la mujer asimila de forma más lenta la hormona, porque se ha implantado pero se ha perdido… Sea cual sea el motivo será el médico quien se encargue de especificar qué ocurre.

 

Si la prueba se realiza antes de las dos semanas del embarazo es muy probable que los niveles de la hormona sean demasiado bajos dando un posible falso negativo. Asimismo en el caso de una reproducción asistida puede haber un resultado positivo de la hormona sin que exista un embarazo, esto puede pasar cuando se administra HCG durante el tratamiento para la inducción de la ovulación ya que perdura en la sangre durante días. Si la mujer se realiza un test antes de lo que el médico le ha indicado es posible que el resultado sea positivo pero por la inyección del HCG, no porque exista un embarazo.

 

Si el resultado de la prueba es positivo y efectivamente hay un embarazo se procederá (pasado como mínimo una semana) a realizar la primera ecografía transvaginal para confirmar el número de sacos embrionarios y que el embarazo va evolucionando correctamente.

 

Síntomas y posibles sangrados/manchados durante la betaespera

 

Antes o tras la punción o la inseminación se receta progesterona y en algunos casos, y siempre bajo prescripción médica, también HCG. Es habitual que se recete con unas 36 horas de antelación para estimular la ovulación en un tiempo determinado para favorecer la implantación. Si esto ocurre puede aparecer un ligero sangrado a causa de la implantación del embrión.

 

Además también pueden aparecer síntomas asociados a un embarazo como un mayor sueño, vientre hinchado, estreñimiento, e incluso náuseas, pero tenerlos no significa que exista un embarazo sino que puede estar ligado directamente a la progesterona.

 

¿Qué hacer durante la espera?

 

Durante la espera de la beta es posible que se sienta una gran carga emocional en la pareja durante todo el tratamiento y el reposo de los días posteriores, por eso se llama “betaespera” al tiempo que transcurre desde la transferencia embrionaria o inseminación artificial hasta que se sabe el resultado.

 

Las reacciones emocionales más habituales están estrechamente unidas a síntomas de ansiedad. La incertidumbre genera nervios al no saber qué ocurrirá y cuál será el resultado final sin poder controlarlo.

 

Hay que intentar que la betaespera sea lo más llevadera posible. Para ello hay que sentir todas las emociones sin restricciones, es una buena idea hablar con la pareja o con las personas más cercanas sin querer buscar una respuesta, simplemente con el objetivo de liberar las emociones internas. Buscar un momento al día exclusivo para hablar sobre la betaespera es una gran idea, así el resto del día deberán quedar los pensamientos relegados o apuntados en un papel para que no creen malestar.

 

Es importante mantener la mente ocupada, con unas rutinas normales y distraerse con cosas que gusten en el día a día, así como realizar ejercicios de relajación para conseguir un buen equilibrio físico y mental.

 

Es difícil no vigilar los posibles síntomas pero hacerlo más de la cuenta puede generar mucha ansiedad, por ello, por ejemplo, si se tiende a ir al lavabo más de la cuenta y sin necesidad de hacerlo, es mejor distraer la mente en esos momentos.

 

Por último, y no menos importante, resulta imprescindible mantener unos hábitos saludables tanto física como mentalmente. Se debe buscar el equilibrio con unos hábitos de alimentación saludables disminuyendo o eliminando el consumo del alcohol y el tabaco, una dieta adecuada a las necesidades de la mujer y aunque el ejercicio moderado no es aconsejable, sí sería una buena opción caminar de 20 a 40 minutos diarios. Si se requiere ayuda profesional se deberá acudir a un nutricionista para que pueda asesorar de manera especializada y teniendo en cuenta cada caso concreto.  

 

El papel de la pareja

 

Cada pareja es un mundo y es por eso que cada uno puede sentir la betaespera de manera diferente pero ambos son igual de respetables. Lo que resulta fundamental es poder apoyarse y tener una comprensión por parte de la pareja en todo momento.

 

Pero la pareja no sólo está para escuchar ni tampoco es responsable de que la otra parte se sienta mejor o peor, cada uno tiene su propia responsabilidad de estar bien, por eso escuchar, respetar y comprender la difícil espera se vuelve imprescindible.

 

Es aconsejable que la pareja realice actividades compartidas buscando la diversión, la tranquilidad o el placer evitando que la relación esté centrada en la espera.

 

Si la situación desborda a algún miembro  porque la ansiedad es demasiado fuerte es aconsejable pedir ayudar profesional y así poder utilizar los propios recursos para aumentar el bienestar.

 

Redacción: María José Roldán


1 Comentarios

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  1. Anónimo

    "Es el tiempo más duro de toda la vida... No podía esperar tanto tiempo para ver si está positiva la prueba o no. Pero al final vale la pena. Ya que la primera beta nos mostró el hecho del embarazo".

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