¿Es normal orinar mucho estando embarazada?

¿Es normal orinar mucho estando embarazada?
comparte

El embarazo es una época llena de cambios y de dudas. Puede que hayas notado que, con la llegada de este, tienes muchas más ganas de orinar y pasas en el baño más tiempo de lo normal, pero no te preocupes, esto es algo completamente normal que experimentan la mayoría de las embarazadas en algún momento del embarazo, principalmente durante el primer (a partir de la semana 6) y el tercer trimestre.

El aumento de las ganas de orinar es tan frecuente en el embarazo que se considera un síntoma de este. Las razones por las que se produce son variadas:

- El volumen de tu sangre aumenta gradualmente en el transcurso del embarazo, hasta llegar a un 50 por ciento más de la que tenías antes de quedar embarazada. Esto hace que los riñones deban procesar mucho líquido adicional, el cual va a parar a la vejiga.

- Los cambios hormonales también hacen que la sangre fluya más rápido, por lo que los riñones tienen que procesarla con más rapidez, lo que hace que la vejiga se llene antes y con más frecuencia.

- El útero crece durante el embarazo y, al estar en la pelvis, presiona cada vez más la vejiga. A partir del cuarto mes más o menos, cuando el útero sube hacia la pared abdominal, muchas mujeres pueden notar alivio en este sentido. Pero no por mucho tiempo, en la recta final del embarazo el útero y el feto, que es cada vez mayor, descienden y vuelven a presionar la vejiga, por lo que se vuelve al baño con más frecuencia. Es por esto que, en los últimos meses, el problema se agrava.

- Con el aumento de la producción de progesterona durante el embarazo, se relaja el esfínter y la vejiga, lo que puede hacer que al realizar algún esfuerzo o al toser, correr o reír, se pueda, sin querer, perder algo de orina.

La disposición de los órganos pélvicos internos varía ligeramente de una mujer a otra y por ello la frecuencia de las ganas de orinar también es diferente. Algunas mujeres embarazadas apenas notan ningún cambio y otras lo sufren durante todo el embarazo. La causa del aumento de la frecuencia de las micciones también cambia según avanza el embarazo.

Tener que orinar tan a menudo puede ser algo muy molesto para las mujeres embarazadas, pero para que lo lleves lo mejor posible te damos algunos consejos que pueden ayudar a reducir el número de visitas al baño:

- Vacía del todo la vejiga. Para esto, cuando orines, inclínate hacia delante y ejerce una leve presión con tu mano sobre en el vientre y la vejiga.

- Realizar con regularidad los ejercicios de Kegel también puede ayudar a fortalecer los músculos pélvicos y, con esto, ayudar a mantener la uretra cerrada. Para hacer estos ejercicios contrae los músculos que rodean la uretra, la vagina y el recto y aguanta así durante 10 segundos. Si no eres capaz, no te desanimes, comienza poco a poco y ve aumentando progresivamente la duración.

- Evita ciertas bebidas como el café, el té y las bebidas gaseosas, ya que estas tienen un efecto diurético, lo que significa que tendrás que orinar con más frecuencia. El alcohol también es diurético, pero si estás embarazada no deberías tomarlo en general por sus posibles efectos dañinos en el feto.

En ocasiones la presión en la vejiga puede producir nicturia, que son ganas de orinar frecuentemente durante la noche. Para intentar evitar esto, toma mucho líquido durante el día, y reduce la cantidad las horas antes de irte a dormir.

Es importante que no retengas la orina, ni aguantes las ganas de orinar, debes ir al baño siempre que tengas ganas, si lo intentas evitar, o lo retienes durante demasiado tiempo, los músculos del suelo pélvico acaban debilitándose.

Por otro lado, no debes dejar de beber líquidos para evitar ir al baño. La hidratación es algo necesario para todo el mundo, pero en el caso de una mujer embarazada es algo vital para el desarrollo del feto y que además ayuda a prevenir infecciones del tracto urinario.

Orinar frecuentemente y poco puede ser normal en una mujer embarazada, pero también muy molesto e incluso doloroso. Es por esto que lo que se recomienda es beber líquidos con mucha frecuencia para asegurarse de que cuando se tiene la necesidad de ir al baño, la cantidad de orina sea suficiente como para evitar que duela.

Si notas dolor o ardor al orinar, sangre en la orina, fiebre, o si inmediatamente después de orinar sientes que necesitas volver a hacerlo, debes consultarlo con el médico. Estos pueden ser los síntomas de una infección del tracto urinario, la más común durante el embarazo y, si no se trata, puede causar otras infecciones más graves, como una infección renal, una amenaza de parto prematuro o ambas cosas.

 

 


Fuente:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Redacción: Cristina Rodríguez

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×