Fisioterapia del suelo pélvico

Fisioterapia del suelo pélvico
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Evitar o disminuir la incontinencia, facilitar el parto, tonificar los músculos vaginales, prevenir el prolapso del útero o la vejiga, reducir o evitar el dolor lumbar…Son algunos de los beneficios de un suelo pélvico ejercitado.

El suelo pélvico es un entramado de músculos y ligamentos situados en la pelvis que nos sirven de sostén a los diferentes órganos y vísceras de la zona: vejiga, vagina, útero, recto…Una de sus funciones más importantes es el control de esfínteres (son esos músculos que apretamos cuando necesitamos hacer pis).

 

Este sostén pélvico cobra un gran protagonismo en la mujer durante el embarazo, el posparto o la menopausia, y en los hombres tras una cirugía de próstata. Unos músculos pélvicos débiles, demasiado tensos o con alguna lesión -como puede ser una episiotomía o un desgarro- son muchas veces la causa de pérdidas de orina, prolapsos o problemas en las relaciones sexuales.

 

Ante estos casos, la Fisioterapia Pelviperineal o los ejercicios del suelo pélvico son una terapia que puede librarnos de potenciales lesiones u operaciones, además de ayudarnos a fortalecer unos músculos con mucha más importancia que la que les damos. Aquí van algunas técnicas para conseguir un suelo pélvico fuerte:

 

- Ejercicios de Kegel. Este es probablemente el método más popular para ejercitar la zona pélvica. Consiste en contraer de forma intermitente los músculos del suelo pélvico -mejor con la vejiga vacía-. Si no los sabes identificar, prueba a cortar el flujo mientras orinas. Esos músculos que has utilizado son tu suelo pélvico. Las contracciones pueden ir de 5 a 10 segundos, con unas 30 repeticiones al día. En este vídeo os enseñamos dos sencillos ejercicios de Kegel.

Suelo pélvico, ejercicios para el embarazo

Suelo pélvico, ejercicios para el embarazo

España supera en más de un 60% el máximo de episiotomías establecido por la Organización Mundial de la Salud. En muchos casos, las secuelas de esta intervención son infecciones, cicatrices, movimientos dolorosos, pérdidas de orina o problemas en las relaciones sexuales. Por este motivo, los expertos señalan la necesidad de ejercitar los músculos del suelo pélvico para reducir el riesgo de daño perineal y de sufrir una episiotomía.

 

- Usar una pelota de fitness. Estas pelotas son muy utilizadas en deportes como el yoga o el pilates, pero también pueden ser utilizadas en las tareas más cotidianas: viendo la tele o frente al ordenador, por ejemplo. Mientras te sientas en una de ellas y te mantienes sobre ella estarás trabajando tu suelo pélvico, así como los músculos abdominales bajos, unos de los más complicados de ejercitar.  

 

- Practicar pilates. El pilates es un deporte seguro y beneficioso durante el embarazo y uno de los que más se centra en la zona pélvica y lumbar. Este deporte consta de una serie de ejercicios anaeróbicos que trabajan resistencia y fuerza. Dentro del pilates, existe una amplia variedad de ejercicios con los que podemos trabajar poco a poco nuestro suelo pélvico.

 

- El puente de hombros o Setubandhasana. Este ejercicio se basa en tumbarnos boca arriba sobre una esterilla con las piernas flexionadas al ancho de la cadera y las plantas de los pies totalmente pegadas al suelo. Ejerciendo fuerza con los pies y los glúteos, alzamos estos hacia el techo. Con los glúteos contraídos, debemos intentar quedarnos en una línea recta que vaya de nuestro pecho a nuestras rodillas y hacer 3 o 4 respiraciones. Debemos ser conscientes de no cargar el peso en el cuello, que debe estar relajado. Después de bajar lentamente, podemos repetir hasta hacer 10 puentes.

 


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