¿Es normal ir al baño a cada rato durante el embarazo?

¿Es normal ir al baño a cada rato durante el embarazo?
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El incremento de las ganas de orinar en el embarazo es casi un síntoma de este y muchas embarazadas se preguntan si es normal que tengan ganas de orinar cada poco tiempo. Es sobre todo habitual que durante el primer y el tercer trimestre se tenga que acudir frecuentemente al lavabo. Se trata de un fenómeno normal, aunque haya algunas mujeres que no sientan estas molestias.

No hay un número establecido de visitas al baño que determine la frecuencia como alta, simplemente, no es algo matemático, cada cuerpo es diferente y también según la fase del embarazo puede cambiar.

Aunque puede ser muy molesto tener que ir al baño tan a menudo, no es un síntoma que deba preocuparte. Este aumento se produce por varios motivos:


Los cambios hormonales provocan que la sangre fluya más rápido por los riñones. Esto a su vez hace que la vejiga se llene con más frecuencia y se tengan ganas de orinar más a menudo. Este aumento de sangre que ocurre gradualmente en el transcurso del embarazo hasta llegar a un 50 por ciento más de la que se tenía antes del embarazo, hace que los riñones deban procesar mucho líquido adicional, el cual va a parar a la vejiga.


El útero crece y al estar en la pelvis, presiona cada vez más la vejiga. A partir del cuarto mes más o menos, cuando el útero sube hacia la pared abdominal, muchas mujeres pueden notar alivio en este sentido. Pero no por mucho tiempo, en la recta final del embarazo el útero y el feto, que es cada vez mayor, descienden y vuelven a presionar la vejiga, por lo que se vuelve al baño con más frecuencia. Es por esto que, en los últimos meses, el problema se agrava.

Enseñar al bebé a ir al baño

Enseñar al bebé a ir al baño

A partir de los dos años los niños comienzan con sus primeros intentos para ir al baño solitos. No obstante, hay que tener paciencia porque hay niños que aprenden en pocos días y otros a los que les cuesta un poquito más. Para que aprendan de una forma fácil y divertida es necesario seguir una serie de pautas que explicaremos a continuación. 


La mayor producción de progesterona relaja el esfínter y la vejiga, de forma que, sin querer, al toser, reír, correr o hacer algún esfuerzo se puede perder algo de orina. Tanto la presión provocada por tu útero sobre la vejiga como la debilidad en los músculos del suelo pélvico podrían provocar que se pierda algo de orina al toser, reír, estornudar, levantar objetos pesados o hacer cierto tipo de ejercicios.

Tener que orinar muchas veces es algo inevitable para la mayoría de las embarazadas, pero los siguientes consejos podrían ayudar a reducir el número de visitas al baño:

- Evitar ciertas bebidas: como el té, el café o bebidas gaseosas ya que son bebidas diuréticas, lo que significa que provocarán más ganas de ir al baño.

- Vaciar bien la vejiga: para esto lo mejor es inclinarse hacia delante en el momento de orinar y ejercer una leve presión en el vientre y la vejiga.

- No retener la orina: es importante que se procure ir al baño siempre que se tengan ganas de orinar. Si se intenta evitar, o se retiene demasiado tiempo, los músculos del suelo pélvico se podrían debilitar.

- Se pueden lograr menos visitas al baño durante la noche si se toma mucho líquido durante el día y se reduce la cantidad durante las horas previas a ir a la cama.

- Realizar los ejercicios de Kegel puede también ayudar, ya que fortalecen los músculos pélvicos y ayudan a mantener la uretra cerrada.

No se debe limitar la ingesta de líquidos durante el embarazo para intentar ir menos al baño. Es muy importante tener en cuenta que no se puede dejar de beber para orinar menos, la hidratación es necesaria para todo el mundo, pero es algo vital para el desarrollo del feto y ayuda a prevenir infecciones del tracto urinario. Orinar frecuente y poco en el embarazo puede ser normal, aunque también muy molesto e incluso doloroso. Es por este motivo que los especialistas recomiendan beber líquidos con mucha frecuencia para asegurar que cuando se tiene la necesidad de ir al baño seguro que sale suficiente orina como para evitar que duela.

Si bien la micción es muy común, hay ocasiones en que puede representar una señal de alerta, por eso hay que poner especial atención cuando se sienta dolor o ardor y necesidad de orinar con mucha frecuencia, pero solo salen unas pocas gotas cada vez. Esto puede ser señal de una infección urinaria, el tipo más común de infección bacteriana en mujeres embarazadas y, si no se tratan, pueden producir una infección renal, un parto prematuro o ambas cosas. En cambio, en algunas ocasiones puede tratarse de un problema urinario debido, por ejemplo, a una infección o a piedras en el riñón, entre otras afecciones. Es importante no confundir el aumento de la necesidad de orinar con las molestias al orinar propias de la infección de orina o cistitis. Por esto es necesario acudir al ginecólogo tanto para revisiones como si se siente que pueda haber algún problema.



Fuentes:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

Huggins-Cooper, Lynn (2005), Maravillosamente embarazada, Madrid, Ed, Nowtilus. 

Redacción: Cristina Rodríguez

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