¿En qué semana empieza el tercer trimestre de embarazo?

¿En qué semana empieza el tercer trimestre de embarazo?
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El tercer trimestre de embarazo empieza en la semana 27 y dura hasta el final del mismo. El bebé, totalmente formado a estas alturas, engorda y crece día a día hasta alcanzar los 3 kilos y pico al final de la gestación, lo que se traduce en el rápido crecimiento en estas semanas de la barriga de la mamá, quien debe empezar a prepararse para el parto.

El tercer y último trimestre de embarazo está marcado, sin lugar a dudas, por el crecimiento de la barriga de la mamá y la inminencia del parto.


Durante las primeras semanas del mismo, hasta que se llega a la semana 36, es normal tener miedo de que ocurra un parto prematuro, pero una vez se llega a esta semana, la mamá espera con anhelo que comience el parto, algo que puede retrasarse incluso hasta la semana 42, por lo que la duración de este trimestre varía mucho de unas mujeres a otras. Así, para algunas pueden ser 10 semanas, de la semana 27 a la 37, y para otras 15, de la semana 27 a la 42.


Además de crecer y engordar, el bebé se preparar para nacer y sus pulmones y el resto de sus órganos acaban de madurar para poder empezar a funcionar fuera del útero de su madre una vez nazca.


En cuanto a posibles molestias, en el 7º mes es normal que hagan su entrada las famosas hemorroides, que se te hinchen las piernas y los pies o incluso que sientas calambres. También son habituales los problemas de ardor y las contracciones de Braxton Hicks se vuelven más molestas y frecuentes.


En estas semanas se realizan una serie de pruebas para comprobar que todo sigue bien y valorar el bienestar del feto o la posibilidad de que haya un parto prematuro. Las pruebas principales rutinarias de estas semanas son:


- Análisis de sangre. Se analizan los mismos valores que en trimestres anteriores: los glóbulos rojos, los glóbulos blancos, las plaquetas, la hemoglobina y el hematocrito. También se vuelve a comprobar la toxoplasmosis, la hepatitis B y C, los niveles de colesterol, triglicéridos, hierro y el test de Coombs. Además, te hacen una prueba de coagulación para el anestesista por si hay algún problema en el parto.


- Análisis de orina. Se controlan los mismos valores que en ocasiones anteriores: glucosuria, proteinuria, bacteriuria, leucocituria y/o nitritos y hematuria. Estos datos pueden alertar de un posible parto prematuro, además de la presencia de infecciones.


- Prueba del estreptococo. En la semana 35 te harán un frotis y cultivo vaginal para comprobar si tienes la bacteria estreptococo del grupo B (GBS), una bacteria que, si se transmite al bebé en el parto, puede tener graves consecuencias, como septicemia, meningitis, neumonía… Si la prueba da positiva, te administrarán antibióticos en el parto.


- Ecografía tercer trimestre. Esta ecografía Doppler se realiza entre las semanas 32 y la 36 y sirve para comprobar el peso y tamaño del bebé; si ya está colocado o no de cara al parto; el estado de la placenta y su posición; el funcionamiento y posición del cordón umbilical por si no está funcionando o bien o se ha enrollado alrededor del bebé; el nivel del líquido amniótico; el bienestar del bebé; y la longitud del cuello uterino por si ha empezado a borrarse de cara al parto.


- Monitores. A partir de la semana 37 en la seguridad privada, y de la 40 en la pública, te realizarán semanalmente una prueba que consiste en colocar unos sensores en la barriga para registrar el ritmo cardiaco del bebé y las contracciones del útero materno para ver si el parto está cerca, si el bebé se encuentra bien, etc. Estos sensores detectan los latidos del feto y las contracciones, obteniendo un resumen gráfico de los mismos que luego interpreta el obstetra.


¿Preparada para el parto?


Aunque lo habitual, sobre todo en primerizas, es que el parto no se produzca antes de la semana 40, debes estar lista desde la semana 36 por si acaso, lo que implica que debes preparar la maleta para llevar al hospital con todo lo necesario (tu ropa y la del bebé, el informe médico del embarazo, la tarjeta sanitaria y el DNI, artículos de aseo e higiene íntima, etc.). Debes tenerla lista y a mano para cuando llegue el momento del parto.


También es importante que tengas claros los síntomas que indican que el parto ha comenzado y debe sir al hospital:


1- Contracciones de parto, diferentes de las de Braxton Hicks que has estado teniendo desde la semana 20. Las contracciones de parto son cada vez más intensas, frecuentes y regulares, así como más dolorosas y no ceden al cambiar de postura. Cuando tengas 2 contracciones cada 10 minutos durante más de 1 hora, ha llegado el momento de ir al hospital.


2- Rotura de la bolsa amniótica. En cuanto notes que la bolsa de líquido amniótico se ha roto, tanto si es una fisura franca como pequeña, debes acudir al médico aunque no tengas contracciones ya que hay que controlar el bienestar del bebé y administrarte antibióticos si pasan más de 12 horas desde la rotura hasta que nace el bebé. Apunta la hora a la que lo has notado y fíjate en el color del líquido. Si es claro, no hay problema, puedes ir con calma al hospital. Si es oscuro o verdoso, ve rápido ya que puede indicar un problema.


Y, sobre todo, no te pongas nerviosa y confía en ti, seguro que lo haces genial y pronto tienes a tu bebé en tus brazos. 


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