Contracciones de parto, cómo distinguirlas y enfrentarse a ellas

Contracciones de parto, cómo distinguirlas y enfrentarse a ellas
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Hacia la mitad del embarazo, la mayoría de las mujeres comienzan a notar contracciones, que no son otra cosa que movimientos del útero para prepararse para el trabajo de parto. Estas primeras contracciones no son dolorosas ni regulares, y debes saber diferenciarlas de aquellas que anuncian que el momento del alumbramiento ha llegado.

¿Por qué se producen?

 

Una contracción es el endurecimiento del abdomen como consecuencia de la actividad del músculo uterino. Desde la sexta semana de embarazo el útero comienza a prepararse para cuando llegue el momento del parto. El útero, como todo músculo, debe tener un cierto entrenamiento para soportar el trabajo que significa el parto. Ese día deberá contraerse por un período de aproximadamente 9 horas y, si no tuviese un entrenamiento adecuado, se agotaría. Sin embargo, estas primeras contracciones son esporádicas y tú no podrás notarlas hasta la mitad de la gestación más o menos (incluso hay mujeres que no llegan a notarlas nunca).

 

Existen diferentes tipos de contracciones:

 

1- Contracciones focales: Se deben al estímulo de un solo sector del útero, generalmente consecutivas a un movimiento del bebé.

 

2- Contracciones generalizadas: Comienzan en una parte cualquiera del útero y se transmiten a todo el mismo. Pueden deberse a movimientos del bebé, cambios de posición (de acostada a sentada), irritación uterina por tener la vejiga ocupada o por congestión intestinal.

 

3- Contracciones de Braxton Hicks: Comienzan a partir del quinto o sexto mes del embarazo o incluso antes, y se caracterizan porque abarcan todo el útero, tienen un gradiente descendente (van del fondo del útero hacia la vagina), no son dolorosas y solo se siente que el abdomen se endurece y da una sensación de tensión abdominal cuando aparecen. Duran aproximadamente entre 30 y 60 segundos.

 

4- Contracciones de parto: Son diferentes de las de Braxton Hicks, y es muy importante que aprendas a diferenciarlas. Son muy regulares, suceden cada dos o tres minutos y llegan a tener una duración de aproximadamente 90 a 120 segundos cada una. No pasan desapercibidas porque la mayoría de las veces son dolorosas. Las contracciones duelen porque cuando se producen, los vasos que irrigan el útero quedan exangües, lo cual produce transitoriamente falta de oxígeno del tejido o anoxia. La anoxia determina el dolor. Cuando el músculo se relaja, sus vasos vuelven a irrigarse y el dolor desaparece.

 

Por lo general también van asociadas al resto de síntomas de parto, como la expulsión del tapón mucoso. Una característica típica del trabajo de parto es que entre contracción y contracción los dolores cesan, permitiéndote en esos momentos realizar ejercicios respiratorios profundos y relajar tus músculos para poder sobrellevar mejor la siguiente contracción.

 

En resumen:

 

Las contracciones de parto falso son:

 

- Irregulares 

 

- No ocurren una detrás de otra

 

- No se vuelven fuertes con el tiempo

 

- A veces se sienten en el bajo abdomen o en la ingle 

 

- El dolor para al cambiar de posición o andar

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Las contracciones de parto son:

 

- Regulares, duran de 30 a 70 segundos cada una

 

- Se suceden muy seguidas en el tiempo

 

- Se vuelven cada vez más fuertes

 

- Comienzan en la espalda y luego en el bajo abdomen

 

- El dolor no para al cambiar de posición o andar
 

Las tres fases de las contracciones

 

- La primera fasees la fase latente, cuando las contracciones empiezan a volverse más frecuentes (cada 5 a 20 minutos) y algo más intensas. No obstante, la molestia es mínima. El cuello uterino se dilata y se borra (adelgaza). Algunas mujeres pueden incluso no advertir que están empezando el trabajo de parto si sus contracciones son leves e irregulares.

 

La fase latente suele ser la más larga y menos intensa. Normalmente, ésta es la fase en que la futura madre ingresa en el hospital. Se efectúan exámenes pélvicos para determinar la dilatación del cuello uterino.

 

- La segunda fase es la fase activa, en la que el cuello uterino se dilata de 4 a 7 centímetros. Las contracciones se vuelven más prolongadas, intensas y frecuentes (por lo general, cada 3 o 4 minutos).

 

- La última fasese llama transición, y en ella, el cuello uterino pasa de 8 a 10 centímetros. Las contracciones suelen ser muy intensas, duran entre 60 y 90 segundos, y se presentan cada pocos minutos. Durante esta fase, la mayor parte de las mujeres sienten la necesidad urgente de pujar.
 

Metodos para aliviar las molestias de las contracciones

 

1- Anestesia. Existen varios tipos de anestesia, aunque la más frecuente es la epidural.

 

a) Intradural: Es una variante de la epidural que se utiliza cada vez con mayor frecuencia en algunos tipos de cesáreas. También se emplea en partos que requieren fórceps. Se aplica en el mismo punto que la epidural (entre dos vértebras), si bien la aguja sí atraviesa la duramadre, llegando al líquido cefalorraquídeo. El efecto analgésico es similar, pero se nota antes (a los cinco minutos de su aplicación). Además, a diferencia de la epidural, la paciente pierde totalmente la sensibilidad y el tono muscular de cintura para abajo, razón por la cual no se usa en partos normales (la mujer no podría empujar).

 

b) Epidural: Se aplica pinchando en la zona lumbar de la columna vertebral, previamente insensibilizada con un anestésico local. La aguja se inserta entre la segunda y tercera vértebra y penetra hasta el espacio epidural. Luego, se mete un catéter a través del cual se van aplicando las dosis de analgésico mediante una bomba de infusión (que la propia paciente regula según sus dolores sean más o menos intensos). En general se inyecta una vez que ha empezado el trabajo de parto, para aliviar los últimos dolores de las contracciones.

 

c) Anestesias locales. Se usan para insensibilizar una zona concreta del cuerpo. En un parto, se puede recurrir a la anestesia perianal (zona comprendida entre la vagina y el ano), antes de practicar y/o suturar la episiotomía. Otra opción es la de los nervios pudendos, se recurre a ella para anestesiar la vagina y el periné con el fin de aliviar la fase de expulsión y también para coser la herida de la episiotomía.
 

2- Métodos naturales

 

a) Posiciones útiles: Caminar, inclinarse sobre la cama, sentarse en una silla, arrodillarse sobre un almohadón… Para muchas mujeres la posición más natural es la vertical (en cuclillas o semicuclillas), ya que facilita la separación de las articulaciones entre los huesos pelvianos, lo cual aumenta el diámetro total de la pelvis.

 

1. Espalda apoyada: Siéntate con la espalda apoyada en la pared. Seguidamente flexiona las piernas y ábrelas. Así evitarás tensar y cargar la espalda.

 

2. De pie: Si te duelen los riñones, quédate de pie. Separa las piernas y anda cada poco para ayudar a tu bebé a posicionarse. Cuando te pares flexiona levemente las rodillas, estarás más cómoda.

 

3. Anda por la pared: Túmbate en el suelo y apoya los pies en la pared. A continuación mueve los pies como si caminaras. Te ayudará con la circulación de las piernas.

 

4. Sentada: Siéntate y flexiona las rodillas. Balancea tu cuerpo hacia delante y respira tranquilamente. También puedes sentarte mirando al respaldo de la silla y colocar los brazos sobre este, apoyando la cabeza, la espalda se curva.

 

5. De rodillas: Ponte de rodillas en el suelo, esto favorece el descenso del feto y te mantiene en una postura cómoda. Échate para delante y apoya las piernas en el suelo, así evitas que te duelan las piernas. Mirando al suelo arquea la espalda, coge aire y expúlsalo tranquilamente.

 

6. Con una pelota: Para no cargar excesivamente las piernas, siéntate sobre una pelota de gimnasia. Si no tienes pelota, hazlo en el borde del sofá y abre las piernas.

 

7. Tumbada: Túmbate en el suelo y flexiona las rodillas. Respira relajadamente.

 

c) Relajación:Las técnicas de relajación reducen la tensión muscular y alivian el dolor y el estrés del parto. Las más conocidas son la relajación progresiva de Jacobson o el  entrenamiento autógeno de Shultz.

 

d) Masajes. Un buen masaje relaja los músculos y alivia la tensión.Las zonas con mayor tensión sonla zona lumbar, la cara interna de los muslos (friccionando de arriba hacia abajo) y la zona del sacro (masaje circular con los dedos pulgares).

 

e) Hipnosis. Diferentes estudios científicos afirman que la hipnosis puede aliviar el dolor, aunque actualmente es una técnica poco usada en España.

 

f) Yoga. Practicar yoga durante el embarazo puede ser una preparación muy útil para dar a luz, gracias al conocimiento de diferentes técnicas específicas para ayudar en la respiración y en las contracciones durante el parto.

 

g) Técnicas de respiración. Ayudan a relajarse, y al tener los músculos relajados, el dolor se nota menos.

 

h) Calor y frío:Tomar una ducha de agua caliente, ponerse una bolsa de agua fría o una toalla caliente sobre el abdomen, aplicar una compresa caliente en el periné…

 

i) TENS: La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) es también otra forma de contraestimulación y se ha utilizado durante muchos años en el manejo del dolor. El equipo de TENS consiste en un pequeño generador de pulsos a pilas conectado a uno o a dos pares de electrodos, que se adhieren a la piel con cinta adhesiva. Al encenderse, el aparato causa un hormigueo debajo de los electrodos, cuya fuerza puede ajustarse desde los controles del generador.

 

 


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Fuentes:

Blott, Maggie (2015), Tu embarazo día a día, Barcelona, Ed. Planeta.

"Los consejos de tu matrona", Guía elaborada por la Asociación Española de Matronas.

Natalben, Cómo saber si las contracciones son de parto https://www.natalben.com/parto/exploraciones-vaginales-contracciones-parto

Fecha de actualización: 28-12-2010

Redacción: Irene García

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