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¿En qué momento ocurre la implantación?

¿En qué momento ocurre la implantación?

Para que el embarazo pueda producirse no solo hace falta la fecundación del óvulo por el espermatozoide, también es necesario que se produzca la implantación del embrión humano en el endometrio para que pueda comenzar a desarrollarse.

 

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Índice

 

La ventana de implantación

Si la implantación fracasa no hay gestación posible. Aunque el organismo materno sea capaz de liberar un óvulo maduro y se produzca la fecundación, y después el embrión viaje sin problemas por la trompa de Falopio hasta el endometrio, no hay nada que hacer si el embrión no anida en la pared uterina. En cada fase fértil de la mujer solo se implantan de forma natural un tercio de los embriones.

El tiempo que tarda el embrión en llegar hasta el útero es de aproximadamente 3 días. Una vez allí, no anida inmediatamente, sino que permanece suelto esperando a que la cavidad uterina se prepare.

Generalmente, la implantación comienza cuando el embrión tiene 6 días de desarrollo, es decir, unos 6 días después de la fecundación del óvulo. Para que el embrión pueda adherirse al endometrio, es fundamental que exista una adecuada comunicación entre ambos, la cual solo es posible durante la llamada ventana de implantación, que abarca más o menos desde el día 20 del ciclo femenino hasta el 24-25.

La ventana de implantación no es más que el periodo en el que el útero tiene las cualidades necesarias para permitir la implantación de la blástula. Es lo que conocemos como útero receptivo, es decir, tenga el aspecto y el grosor adecuados para la anidación embrionaria. Estos cambios endometriales se conocen como decidualización.

Las cualidades principales del endometrio receptivo son:

- Aspecto trilaminar: en una ecografía se pueden apreciar tres líneas paralelas, debido a la creación de nuevos vasos sanguíneos.

Grosor: debe ser de entre 6 y 10 mm aproximadamente.

Además de esto, también es necesario que se expresen ciertas moléculas en el útero, como las citoquinas, integrinas, moléculas de adhesión y factores de crecimiento, que son las encargadas de mediar un estrecho diálogo con el embrión. Y para que el embrión pueda unirse al endometrio es necesario que se encuentre en estadio de blastocisto.

 

¿Qué es la implantación?

La implantación es el proceso por el cual el embrión se fija a la pared del útero para continuar su desarrollo. Para que el embrión anide en la pared uterina tiene que estar en fase de blastocisto, lo que supone que cuenta con unas 200 células.

A su llegada al útero, el embrión está en una fase de multiplicación de 16 células. A partir de entonces, estas además de dividirse, empiezan a diferenciarse y a cumplir diferentes funciones, convirtiéndose luego en cigoto. Llegado a este punto el embrión ya es capaz de anidar o implantarse en el endometrio, que ha estado preparándose para recibirlo a lo largo de este tiempo.

Generalmente esto comienza al final de la primera semana, es decir a los 7 días tras la fecundación, unos 21 días de la menstruación, y finaliza 14 días después de que se haya fecundado el óvulo.

Durante estos 7 u 8 días, el blastocisto se coloca sobre la mucosa uterina para unirse a ella. Para ello tendrá que romper la membrana superficial hasta alcanzar las capas más profundas y socavar una especie de nido donde se alojará. Allí el tejido del endometrio le envolverá hasta dejarlo totalmente cubierto.

Ahora el embrión necesitará alimentarse para seguir su crecimiento. Por ello, alrededor del 9º día, este proyecta unos filamentos que se hunden en la mucosa y le conectan a los vasos sanguíneos maternos. A través de ellos el embrión recibirá lo que necesita para desarrollarse.

En este momento se ha producido la anidación. El embrión se ha adherido y ya es parte del cuerpo materno y seguirá su crecimiento durante 40 semanas que dura la gestación. 

Es por esta razón que se dice que el embarazo no comienza hasta que se produce la implantación.


Fases de la implantación

Una vez establecido el diálogo entre el embrión y el endometrio materno, da comienzo la implantación, que tiene lugar en varias fases:

1- Eclosión y precontacto. En torno al quinto día de desarrollo, el embrión comienza a eclosionar hasta que se desprende de su zona pelúcida, la membrana externa proteica que lo protege en sus primeros días tras la fecundación.

2- Aposición. Durante esta fase, el embrión busca su posición sobre el tejido endometrial y permanece inmóvil mientras se orienta, de manera que su masa celular interna apunte hacia el endometrio para permitir más adelante la adecuada formación de la placenta. Aquí juegan un papel muy importante los llamados pinópodos: unas proyecciones citoplasmáticas de las células epiteliales endometriales que ayudan al blastocisto a entrar en contacto.

3- Adhesión. El trofoectodermo del blastocisto se adhiere al epitelio endometrial y queda unido gracias a la acción de las moléculas de adhesión. Esto sucede unos 7 días tras la fecundación, cuando el blastocisto ya tiene un diámetro de 300-400 µm.

4- Invasión. El trofoblasto se introduce en el endometrio, desplaza a las células epiteliales y finalmente invade el estroma endometrial, haciendo contacto con la sangre materna. Todo este mecanismo de invasión está controlado por las citoquinas. En respuesta a este diálogo, el blastocisto se activa e inicia la diferenciación del trofoblasto en citotrofoblasto y sincitiotrofoblasto.

Esta destrucción del endometrio durante la penetración del sincitiotrofoblasto es la causante del ligero sangrado vaginal conocido como sangrado o hemorragia de implantación.
 

Síntomas de implantación

La implantación del óvulo fecundado no siempre da lugar a síntomas determinados por los que podamos confirmar que los embriones han implantado en el útero. No obstante, hay mujeres que experimentan ciertos síntomas o signos en los días de la anidación que pueden hacernos sospechar que la implantación ha ocurrido. Algunos de los más comunes son:

- Sangrado de implantación (ligero sangrado de color suave y poca intensidad)

- Dolor abdominal

- Hinchazón de los pechos

- Aumento de las ganas de orinar

- Desórdenes gastrointestinales como diarrea o extreñimiento

- Náuseas o vómitos

- Calambres

- Aborrecimiento a ciertos olores o alimentos

Estos síntomas son consecuencia del cambio hormonal característico del embarazo, que es especialmente fuerte en las primeras semanas tras la implantación. Por tanto podemos decir que, a excepción del sangrado de implantación y los calambres, no son síntomas de la anidación en sí, sino del desarrollo embrionario temprano que es posterior a la implantación.
 

¿Cómo saber si el embrión se ha implantado?

Cuando el embrión ha anidado de forma segura en el endometrio se libera una hormona, la gonadotropina coriónica humana (GCH), fácilmente detectable con un análisis o una sencilla prueba casera de orina.

Esta hormona aumenta sus niveles en la orina tras la implantación, por ello se aconseja esperar al menos 4 semanas tras el primer periodo antes de hacer la prueba.

La ausencia de menstruación también es un indicador de que el embarazo sigue su curso.

 

¿Qué puede dificultar la implantación?

En ocasiones los mecanismos que permiten el proceso de implantación no funcionan y el embrión es rechazado, produciéndose un aborto, que con frecuencia suele repetirse en siguientes concepciones.

Las causas que lo provocan todavía no son del todo conocidas, aunque algunos fallos de implantación pueden estar motivados por patologías en el útero, como pólipos, miomas o enfermedades en la madre relacionadas con el embarazo como la preeclampsia o el crecimiento intrauterino retardado. Igualmente la calidad del embrión también influye en su implantación.
 

 


Te puede interesar:

No todas las mujeres experimentan síntomas de la implantación. De hecho son sólo una minoría y en muchas ocasiones sólo se puede averiguar si se ha conseguido el embarazo mediante un test o bien esperando a la falta de la siguiente menstruación.

Glosario

Pólipo

Definición:

Pequeña masa tumoral sobreelevada sobre una superficie mucosa de un órgano hueco. Pueden corresponder a lesiones benignas o a cáncer según el tipo de célula que lo forman. Muy común en los órganos reproductores femeninos.

Síntomas:

Puede ser asintomática o provocar dolor y hemorragias.

Tratamiento:

Extracción quirúrgica.

Fuentes:

¿Qué es la implantación del embrión y cuándo se produce? Por Dr. Manuel Muñoz (ginecólogo), Sara Salgado (embrióloga), Dra. Silvia Jiménez Bravo (embrióloga clínica senior) y Zaira Salvador (embrióloga). 03/10/2018

https://www.reproduccionasistida.org/implantacion-embrionaria/

Norberto López Serna. Biología del desarrollo. Cuaderno de trabajo. Capítulo 9: Implantación. McGraw-Hill 2012; ISBN: 978-607-15-0657-3

Fecha de actualización: 25-02-2021

Redacción: Cristina Rodríguez

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