¿Cuándo se produce la implantación?

¿Cuándo se produce la implantación?
comparte

Tan importante y necesario para que se produzca un embarazo es la fecundación de un óvulo por un espermatozoide como la implantación del embrión en el endometrio. Pues a partir de entonces éste comenzará a desarrollarse.

Tras la unión del espermatozoide y el óvulo en la trompa de Falopio, se forma el cigoto, la primera célula del ser humano. Es el principio de la vida del futuro recién nacido. Pero todavía le queda un viaje que recorrer. El cigoto tendrá que descender lentamente hacia el útero, donde se alojará y se desarrollará durante los nueve meses posteriores.

 

¿Cuándo se produce la implantación?

 

El tiempo que tarda el cigoto en llegar hasta el útero es de aproximadamente 3 días. Una vez allí, no anida inmediatamente, sino que permanece suelto esperando a que la cavidad uterina se prepare.

 

Durante este tiempo, alrededor de 3 días, el folículo que liberó el óvulo fecundado se ha transformado en cuerpo lúteo y está fabricando hormonas, estrógenos y progesterona, que permiten que se forme un tejido que recubrirá las paredes internas del útero: el endometrio. Esta mucosa se irá transformando, aumentando de grosor, volviéndose más “pegajosa” y llenándose de vasos sanguíneos a medida que pasan los días, preparándose así para recibir y alimentar al cigoto.

No te puedes perder ...

 

¿Qué es la implantación?

 

Mientras esto sucede el cigoto se divide celularmente. A su llegada al útero está en una fase de multiplicación de 16 células, adoptando el aspecto de una mora, de ahí su denominación: mórula.

 

A partir de entonces, las células, además de dividirse, empiezan a diferenciarse y a cumplir diferentes funciones. Llegado a este punto el cigoto ya es capaz de anidar o implantarse en el endometrio, que ha estado preparándose para recibirlo a lo largo de este tiempo.

 

La implantación es el proceso por el cual el cigoto (que ya se llama blastocisto) se fija a la pared del útero para continuar su desarrollo como embrión.

 

Generalmente esto comienza al final de la primera semana, es decir a los 7 días tras la fecundación, hasta una semana después, esto es, finaliza 14 días después de que se haya fecundado el óvulo.

 

Durante estos 7 u 8 días, el blastocisto se coloca sobre la mucosa uterina para unirse a ella. Para ello tendrá que romper la membrana superficial hasta alcanzar las capas más profundas y socavar una especie de nido donde se alojará. Allí el tejido del endometrio le envolverá hasta dejarlo totalmente cubierto. En el interior del blastocisto hay una masa celular que será lo que forme el embrión.

 

Ahora el embrión necesitará alimentarse para seguir su crecimiento. Por ello, alrededor del 9º día, este proyecta unos filamentos que se hunden en la mucosa y le conectan a los vasos sanguíneos maternos. A través de ellos el embrión recibirá lo que necesita para desarrollarse.

 

En este momento se ha producido la anidación. El cigoto se ha adherido y ya es parte del cuerpo materno. Ahora seguirá su crecimiento vertiginoso durante 40 semanas.

 

Se dice por lo tanto que el embarazo no comienza hasta que se produce esta implantación.

 

¿Qué puede dificultar la implantación?

 

En ocasiones los mecanismos que permiten el proceso de implantación no funcionan y el cigoto es rechazado, produciéndose un aborto, que con frecuencia suele repetirse en siguientes concepciones.

 

Las causas que lo provocan todavía no son del todo conocidas, aunque algunos fallos de implantación pueden estar motivados por patologías en el útero, como pólipos, miomas, etc. O enfermedades en la madre relacionadas con el embarazo: preeclampsia, crecimiento intrauterino retardado, etc. Igualmente la calidad del embrión también influye en su implantación.

 

¿Cómo saber si el embrión se ha implantado?

 

Cuando el embrión ha anidado de forma segura en el endometrio se libera una hormona, la gonadotropina coriónica humana (GCH), fácilmente detectable con un análisis o una sencilla prueba casera de orina.

 

Esta hormona aumenta sus niveles en la orina tras la implantación, por ello se aconseja esperar al menos 4 semanas tras el primer periodo, antes de hacer la prueba.

 

La ausencia de menstruación también es un indicador de que el embarazo sigue su curso.

 

 


Fuente:

Goetzl, Laura (2006), Concepción y embarazo a partir de los 35, Pearson Educación.

Imagen: www.freedigitalphotos.net

Redacción: Lola García-Amado

0 Comentarios

Escribe tu comentario

iniciar sesión registrarte
×


×
×
×
*/?>