Menú para madres lactantes

Menú para madres lactantes
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La lactancia materna es la mejor forma de alimentar y proteger al bebé de enfermedades ya que potencia el sistema inmunológico, por lo que es muy importante que durante esta etapa cuides tu alimentación para asegurar los nutrientes que necesita tu organismo para estar sana y producir una leche de gran calidad para tu bebé.

¿Puedo comer de todo dando el pecho? ¿Hay alimentos que puedan dañar al bebé? Tranquila, en general, puedes comer de todo, aunque sí es cierto que debes seguir una dieta equilibrada y sana para que tu leche sea lo más completa posible y la falta de nutrientes en tu dieta no afecten a tu salud.

Para que lleves una alimentación variada y sana, te proponemos un menú semanal con todos los nutrientes que tú y tu bebé necesitáis.

Lunes

Desayuno: una cuajada con cereales integrales y almendras. Zumo de naranja natural.

Almuerzo: dos piezas de frutas frescas, por ejemplo, kiwi y manzana.

Comida: ensalada de lechuga y escarola con vinagreta a la mostaza. Pechuga de pollo a la plancha con pimientos verdes fritos. Pan integral y una cuajada.

Merienda: un bocadillo de queso.

Cena: sopa de arroz. Brocheta de rape y brócoli, pan integral y fruta fresca.

Martes

Desayuno: un vaso de leche. Pan de cereales con mermelada de arándanos sin azúcar. Fruta fresca.

Ayudas para madres solteras, situación actual

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Uno de los principales problemas a los que tienen que enfrentarse las madres solteras es la cuestión económica. Con un solo sueldo, es mucho más difícil hacer frente a los gastos de un bebé: alimentación, guardería, educación... ¿Quieres conocer las principales ayudas económicas a las que tienes derecho como madre soltera?

Almuerzo: un puñado de nueces y una pieza de fruta fresca como una mandarina.

Comida: ensalada verde con germinados, zanahoria y remolacha rallada. Berenjenas rellenas de pechuga de pollo y albahaca. Pan integral. Piña natural.

Merienda: un yogur con cereales integrales.

Cena: un plato de lentejas con verduras y arroz integral. Una manzana.

Miércoles

Desayuno: un yogur con cereales integrales o muesli. Zumo de fruta.

Almuerzo: una pieza de fruta fresca, como plátano o mango.

Comida: una ensalada mixta. Guisantes con jamón y huevos escalfados. Pan integral y fruta.

Merienda: una cuajada con nueces.

Cena: ensaladilla rusa y pescado a la plancha. Pan integral y fruta fresca.

Jueves

Desayuno: un vaso de leche. Tostadas integrales con atún y alcaparras.

Almuerzo: una mandarina. Pan integral con queso fresco de cabra

Comida: sopa simple de ave con arroz y zanahorias. Pechugas de pavo al estragón. Pan integral y natillas caseras.

Merienda: fruta y frutos secos.

Cena: verduras salteadas con fideos de arroz. Sepia a la plancha. Pan integral y fruta fresca.

Viernes

Desayuno: un vaso de leche. Pan de frutos secos con jamón de bellota. Zumo de fruta natural.

Almuerzo: yogur con muesli y fruta.

Comida: ensalada de escarola, granada y nueces. Curry de verduras y tofu con arroz integral. Yogur.

Merienda: almendras y un plátano.

Cena: crema de espárragos. Mero al limón. Pan integral y fruta fresca.

Sábado

Desayuno: yogur con muesli integral. Zumo natural de naranja.

Almuerzo: pan integral con sardinas.

Comida: sopa de alubias blancas. Rape con salsa de setas. Pan integral y arroz con leche.

Merienda: una infusión y fruta fresca.

Cena: sopa de pescado. Cuscús con pisto de verduras. Pan integral y fruta fresca.

Domingo

Desayuno: un yogur con frutas. Pan con jamón y aceite de oliva.

Almuerzo: un yogur y un puñado de frutos secos.

Comida: ensalada verde y paella de verduras y sepia. Pan integral y helado.

Merienda: unas uvas.

Cena: ensalada mixta. Tortilla con pan integral. Un yogur natural. 

Puede que antes de irte a dormir vuelvas a tener hambre, en este caso se recomienda tomar un vaso de leche con galletas o cereales. Los panes y cereales siempre se recomiendan integrales, y las leches y yogures, desnatados. En principio, puedes comer todo tipo de frutas ya que ninguna es mala durante la lactancia, aunque sí es cierto que algunas frutas más ácidas o los cítricos pueden sentar mal al bebé y causarle gases o diarrea, aunque esto es algo bastante poco habitual.

También es posible que cambien el sabor de la leche y la note más fuerte, lo que haga que la rechace. Este tipo de frutas son la naranja, el pomelo, la piña, el kiwi o las manzanas ácidas. Pero, como decíamos, no es algo que les pase a todos los bebés. Si te gustan mucho estas frutas y las comes a menudo, no hace falta que las elimines de tu dieta, simplemente, prueba a ver si afectan a tu pequeño después de comerlas. Si le notas molesto, con gases o ves que rechaza la leche, deja de tomarlas mientras des el pecho. Si no hay ningún cambio en él, puedes tomarlas sin problemas.

Estos alimentos te ayudarán a tener las reservas necesarias de las vitaminas y minerales que requiere el bebé para su crecimiento y desarrollo, como vitaminas del complejo B, vitamina D, vitamina A, calcio, hierro o yodo. En algunos casos, el médico puede recomendarte tomar suplementos alimenticios si observa en tus análisis que tienes carencia de algún nutriente, como el hierro, pero normalmente con una dieta sana y variada es suficiente.

Las comidas siempre deben estar acompañadas de agua. Beber agua es beneficioso en general, pero la hidratación durante el embarazo y la lactancia es muy importante. También puedes ingeniártelas para tomar líquido a menudo sin que tenga que ser siempre un vaso de agua, que puede resultar aburrido. Para mantenerte hidratada, puedes tomar agua, zumos naturales (no los de brick que contienen más azúcar), limonada natural, infusiones o caldos.

 


Redacción: Cristina Rodríguez

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