Introducción de la alimentación sólida

Introducción de la alimentación sólida
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A partir de los 6 meses tu bebé da un paso más en su desarrollo al empezar a comer alimentos semisólidos. Lo primero que se recomienda dar son las papillas de cereales sin gluten, y gradualmente se van introduciendo frutas, verduras, carne, etc. A veces, este paso a la cuchara trae serias complicaciones

La introducción de la alimentación complementaria

La introducción de la alimentación complementaria

La alimentación adecuada durante la infancia y niñez temprana es fundamental para el desarrollo completo de cada niño. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que el periodo entre el nacimiento y los dos años de edad es una “ventana de tiempo crítica” para la promoción del crecimiento, la salud y el desarrollo óptimos. Después que un niño alcanza los dos años de edad, es muy difícil revertir la falla de crecimiento ocurrida anteriormente.

¿Por qué a los 6 meses?

A partir de esta edad se produce la maduración de órganos y sistemas, con una mejoría de la secreción gástrica y pancreática –aumentando su capacidad de digestión y absorción de alimentos más complejos-, así como la movilidad intestinal y la respuesta inmunológica.

Alrededor de los 5 meses, desaparece el reflejo de extrusión, por lo que el bebé tiene capacidad de transportar y tragar alimentos semisólidos puestos en la parte inferior de la boca. Controla la musculatura labial para cerrar la boca, tiene movimientos de lengua hacia atrás y adelante y mueve hacia dentro el labio inferior cuando se retira la cuchara.

Además, en los casos de lactancia artificial probablemente necesitará un aporte extra de calorías, vitaminas y minerales en forma de alimento sólido. Razón por la que, en estos casos, se adelanta este momento a los 4 o 5 meses.

Lo primero que se les suele dar a los niños son las papillas de cereales sin gluten. Sobre todo en aquellos que toman leche artificial.Sobre los 6 meses se introducen las papillas de frutas y otros alimentos como el pollo, patatas, zanahorias, tomates, acelgas, cereales con gluten… todo ello en forma de purés, triturados, desmenuzados o trocitos blandos, hasta el final del primer año de vida, cuando ya debería ser capaz de tomar prácticamente todos los alimentos que toman sus padres, salvo algunas excepciones.

Entre la introducción de un alimento y otro se recomienda que pase al menos una semana, para comprobar si es alérgico a alguno de ellos.


Trucos y consejos

Después de 5 meses succionando para comer, es un gran cambio darle la comida con una cuchara, ya que el bebé comenzará a mover otros músculos distintos de los que utilizaba hasta ahora para succionar. De repente, aparecen las caritas sucias, comida en el suelo y los baberos completamente manchados. Pero con paciencia y tranquilidad, todo se logra.

- Al principio sentirá cierto rechazo; ponle la cuchara en la boca para que chupe la comida y se acostumbre a las nuevas texturas y sabores.

- Para introducir sus primeros sólidos, elige una toma en la que el bebé suela estar despierto y alerta –por ejemplo al mediodía- entre dos tomas de leche.

- Cuando vayas a introducir un nuevo alimento, dale primero la papilla en líquido con el biberón, para que se acostumbre al sabor.

- Aprovecha la oportunidad y déjale que coja la comida cuando muestre interés.
 
- En el mercado existen cucharas de aprendizaje para facilitar esta transición, más flexibles y suaves. Mejor si son de colores atractivos que llamen su atención.

- Hasta que sea más grande y se siente a la mesa con vosotros, la hora de la comida puede tener un componente lúdico. Cántale mientras come o cuéntale cosas, aunque no te entienda, oír tu voz le animará y tranquilizará.    

- Dale su propia cuchara y comida espesa. No importa que se manche o trague poco, se divertirá un montón. Ten a mano otra para ir dándole tú de comer.

- Sé flexible. Si no sale bien con un alimento, prueba otro.

- Mientras que las comidas sean relajadas y con un buen ambiente, no te preocupes, y no dejes que se convierta en un campo de batalla. No podrás ganar, tu bebé se negará a comer y habrás perdido. Así aprenderá que la comida es un arma para manipularte, no le sigas el juego.



Fuente:

Ajram, Dr. Jamil, Tarés, Dra. Rosa María (2005), El primer año de tu hijo, Barcelona, Ed. Planeta.

Redacción: Irene García

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