Frutas para bebés, ¿cómo hacer para que las coma?

Frutas para bebés, ¿cómo hacer para que las coma?
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La fruta es el primer alimento con el que se encuentra el paladar de un bebé. El rechazo a comer fruta es menos habitual que el odio a las verduras o al pescado, dado que su sabor es más dulce y suele resultar agradable. Sin embargo, a algunos niños les desagrada su textura, otros solo comen un tipo de fruta y a otros les gustan los purés de frutas pero cuando se trata de masticar un gajo de manzana o de naranja, no le encuentran el mismo atractivo

A pesar de todo, tomar 2-3 piezas de fruta al día (y no siempre las mismas) es muy importante para la salud del niño, ya que cada una aporta una serie de nutrientes y vitaminas esenciales. Si no consigues que tu hijo coma fruta, sigue el plan de acción que te proponemos:
 

1- Comienza el día con frutas. Incluir fruta en el desayuno hace que éste sea más completo. Un zumo de naranja o unas rodajas de plátano o de pera darán un enérgico y delicioso comienzo al día, y le ofrecerán además una cantidad alta de fibra, más vitaminas y minerales y nada de grasa.


2- Ofrece a tu bebé trozos de fruta como alimento para comer con la mano tan pronto como pueda manejarlos (en torno a los 9 meses). Así se va acostumbrado a su tacto y a llevárselos él mismo a la boca.


3- Prueba con todo tipo de frutas para ver cuáles le gustan más. Valen tanto frescas como en conserva o secas.


4- La fruta no tiene que tomarse solo de postre y al final de la comida, cuando es posible que ya esté lleno y no le apetezca nada. Puedes servirla de acompañamiento con la carne en forma de compota de manzana, pechuga de pavo con piña, melón con jamón, etc. También es un excelente tentempié a media mañana o como parte de la merienda.


5- Si no se la toma ni en puré ni en trocitos, dale zumos de frutas o batidos. Puedes exprimir varias piezas o hacer un rico batido con leche, aportándole así además el calcio que necesita.


6- Cambia su presentación. Para que le resulte atractiva y divertida, preséntala en forma de brochetas, haz una cara en un plato (un plátano puede ser una sonrisa, dos uvas los ojos…), añade fruta cocida o machacada al yogur, bizcochos de manzana, pera o frutas secas, congela fruta machacada en cubitos y descongélala para cubrir helados, haz piruletas con zumo o puré de fruta, etc.


7- No permitas que el hecho de comer fruta se convierta en el centro de cada comida familiar. Si el niño se siente presionado, lo rechazará cada vez más. Réstale importancia al tema delante de él.


8- Si la guardas en la nevera, puede resultarle muy fría. Sácala un rato antes para que esté a temperatura ambiente. Además, hay bebés que la prefieren templada. Si es el caso de tu hijo, puedes sumergirla en un recipiente con agua caliente durante unos minutos para que se temple.


9- Deja que curiosee, toque las frutas, juegue con ellas… ¡Incluso podéis hacer malabares con naranjas con las que luego vayáis a hacer zumo!


10- Cuéntale cuentos e historias en los que las frutas sean las protagonistas. Háblale de la manzana de Blancanieves, recupera las historias de los Fruittis (hay libros y dibujos animados), explícale que Bob Esponja vive en una piña… Aún es muy pequeño para que le expliques los beneficios de la fruta, es mejor que la vea como algo divertido que forma parte de su mundo de fantasía y juegos.

 

 


Fuente:

González, Carlos (2012), Mi niño no me come, Ed. Temas de hoy.

Redacción: Irene García

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