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Consejos para que tu bebé deje el pecho

Consejos para que tu bebé deje el pecho

Llega un momento en el que hay que destetar al bebé, ya sea por causas naturales (que empiece con la alimentación complementaria) o por diversos problemas que obliguen a eliminar las tomas de lactancia materna, como la vuelta al trabajo de la mamá. Para que el destete sea exitoso y respetuoso, es conveniente que sigas una serie de consejos.

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Índice

 

¿Por qué destetar al bebé?

Existen diversas causas para destetar al bebé parcial o totalmente. Una de las más habituales si hablamos de destete parcial, es decir, de continuar con alguna toma pero quitarle otras, es la vuelta al trabajo de la madre tras la baja de maternidad. Para muchas mujeres, continuar con la lactancia materna exclusiva al volver al trabajo es muy complicado porque no cuentan con las condiciones adecuadas para extraer y conservar la leche. Y aunque pudieran hacer esto, en las horas que están en el trabajo habría que dar el biberón al niño, aunque fuera de leche materna, por lo que ya no podría seguir mamando de la misma manera y habría que acostumbrarle al biberón.

Otro motivo habitual de destete parcial es la introducción, en torno a los 6 meses, de la alimentación complementaria. El niño con esta edad necesita nuevos nutrientes y alimentos y, al ir dándole otras cosas de comer, empieza a dejar algunas tomas de lado.

En cuanto al destete total, se suele hacer cuando la madre ya no puede o no quiere seguir dando el pecho por diversos motivos o cuando el niño es mayor, ya solo hace una o dos tomas de leche materna al día y las abandona porque ya no las necesita.

Sea como sea, es conveniente seguir una serie de consejos al dejar de dar el pecho al bebé para evitar problemas tanto en el peque (rechazo del biberón, irritabilidad, disminución de peso), como en la mamá (mastitis, obstrucción, etc.).

Consejos para dejar el pecho de forma respetuosa

No se debe dejar de dar el pecho de forma brusca ni de un día para otro, debe ser algo gradual para que no afecte ni al bebé ni a la mamá. Por eso, el consejo principal es que vayas eliminando las tomas gradualmente. Si estás dejando el pecho porque vuelves al trabajo, deberás empezar un par de semanas antes de la fecha de vuelta para poder ir quitando las tomas del horario laboral poco a poco. Elimina primero la toma central del día, la que no puedes darle porque estás en el trabajo. Deja pasar unos días y, si no hay problemas, elimina otra más. Así hasta que quites las 2 o 3 tomas que sean incompatibles con tu nuevo horario.

Si le quitas el pecho no porque vuelves al trabajo sino porque empieza a comer, por ejemplo, a mediodía puré, solo tendrás que quitarle esa toma por el momento.

Si quieres ir quitando todas pero no tienes fecha concreta para dejarlo, igualmente debes ir quitando gradualmente las tomas pero, en este caso, puedes elegir primero las que le cueste más o en las que menos coma para que sea menos cambio para el pequeño.

El proceso completo, por tanto, dependerá de los motivos y la edad del bebé pero puede durar meses.

Recuerda que no debes extraerte la leche ya que lo que quieres es dejar de producir tanta leche. Es posible que notes unos días las mamas más hinchadas en la toma que le has quitado, pero pronto la producción se acostumbrará al cambio y no producirá leche en esa toma que has eliminado. Por eso debe ser un cambio gradual, para que tus pechos y la producción se estabilicen poco a poco y no sufras mastitis u obstrucciones por la acumulación de leche.

No retires más de una toma de pecho cada cinco días para permitir que ambas partes se adapten sin problemas a la nueva situación.

Si le cuesta coger el biberón ya que no se lo habías dado hasta entonces, puedes probar a darle el biberón como si fuera pecho o que se lo dé tu pareja para que no se ponga nervioso al tener tu pecho cerca y no poder mamar de él.

No se recomienda tomar medicamentos para cortar la producción de leche a no ser que haya algún motivo de salud para dejar el pecho. Es mejor que sea un proceso natural y respetuoso con todos.

Si tu hijo es mayor puedes explicarle por qué le vas a quitar alguna o todas las tomas. Cuando te pida pecho, si no puedes dárselo, dile que tiene que esperar un poco a que llegue el momento para evitar que tus pechos sufran daños. En compensación, aumenta las muestras de cariño y los momentos de intimidad con él para que no note que le falta ese amor y seguridad que le aporta la lactancia materna.
 

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¿Necesito dejar de dar el pecho?

En bastantes ocasiones las madres piensan que deben dejar de dar el pecho cuando no es así. Por ejemplo, si vuelves a tu trabajo, dar el pecho a tu bebé será la forma perfecta para mantener la intimidad durante este gran cambio en la rutina del bebé. Puedes extraer leche para tu bebé en el trabajo y continuar con las sesiones al pecho como un tiempo especial que pasáis juntos al inicio y al final de cada día.

Si te pones enferma no siempre significa que tengas que dejar de dar el pecho a tu bebé. Tendrás que consultar con tu médico si tu dolencia es compatible con la lactancia.

¿Qué pasa si tengo que detener la lactancia de forma rápida?

Aunque lo mejor no es detener la lactancia de forma repentina, muchas veces es necesario. Si tu bebé ha tomado pecho hasta ese momento, lo más seguro es que tengas que extraerte leche para evitar la congestión de las mamas. Puedes hacerlo con un sacaleches o de manera manual.

Al principio notarás los pechos doloridos e hinchados, pero se acabarán adaptando. El ibuprofeno o el paracetamol puede ayudarte con el dolor que puedas tener.


Fuente:

Guía de lactancia materna, Asociación Española de Pediatría. http://www.aeped.es/sites/default/files/7-guia_baleares_esp.pdf

Fecha de actualización: 03-02-2020

Redacción: Irene García

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