Cómo enseñar a comer solo a un niño

Cómo enseñar a comer solo a un niño
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Comer solo es un paso más en el camino a la independencia del niño. Es un proceso largo que se inicia cuando comienza a comer otros alimentos distintos a la leche e incluye no solo saber utilizar los cubiertos sino emplearlos correctamente, comer con modales, abrir recipientes, beber en vaso, servirse comida y bebida, usar la servilleta, pelar fruta, mantener la postura adecuada en la mesa, etc.

Empezar este aprendizaje corresponde al niño. A lo largo de su desarrollo nos mostrará que está capacitado para adquirir nuevas habilidades. Debemos estar alerta y aprovechar la oportunidad evitando hacerlo por ellos por temor a que no sepa, manche o no coma lo suficiente.

 

Aunque eso sí, no negaremos que es un aprendizaje sucio, en el que se va a manchar él y lo que le rodea, pero si le impedimos probar y experimentar, se corre el riesgo de frenar su desarrollo, de que se acostumbre a que lo hagan todo por él, y a que, en consecuencia, desista de aprender.

 

Si sacamos partido del momento, desde que muestre los primeros deseos de hacerlo, ayudándole y facilitándole las herramientas necesarias, el pequeño experimentará la satisfacción de hacerlo solo, se sentirá bien por ser autónomo y querrá aprender más.

 

Es lo que los expertos llaman ventanas de oportunidad: tiempos concretos en el desarrollo del niño en el que está preparado para realizar de forma óptima un determinado aprendizaje. Pasado ese momento, si no lo ha aprendido, le resultará más difícil hacerlo.

 

Generalmente un niño va alcanzando hitos a lo largo de su desarrollo evolutivo, si permaneces atenta puedes aprovechar las señales que indican que está preparado para ayudarle a emprender el aprendizaje de manera activa.

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· Aprender a comer sentado. Cuando decidamos que es el momento de empezar con la alimentación complementaria, el pequeño debería de ser capaz de mantenerse erguido o sentarse con ayuda. Al principio le daremos de comer sujetándolo, luego podrá utilizar una silla adaptada o una trona. Deberíamos, en este instante, ponerle a la mesa como uno más de la familia, de modo que empiece a imitar conductas y a aprender, poco a poco, a comportarse correctamente durante las comidas. Si no es posible, al menos facilítale una mesa a su altura. Con el tiempo, especialmente cuando sepa andar, será capaz de sentarse y levantarse él mismo de la silla, para, posteriormente arrimarse solo a la mesa.

 

¿Cuándo? Alrededor de los 4 o 5 meses podrá mantener erguida la espalda y sentarse en el regazo de sus padres, siempre con sujeción. A partir de los 7 o los 9 meses, dependiendo del niño, podrá hacerlo sin ayuda.
 

 

· Aprender a beber del vaso. Si el niño es alimentado con lactancia materna exclusiva, no hay necesidad de darle de beber en biberón nunca. Cuando empiece a tomar otros líquidos distintos de la leche, alrededor de los 6 u 8 meses, coincidiendo con la introducción de la alimentación complementaria, podemos ofrecérselos directamente en un vaso o una taza adaptada con asas y boquilla. Este momento significa un paso más en su desarrollo, pues deja de succionar para empezar a beber, como los adultos. Al principio la mayor parte del líquido, si no todo, se derramará por su cara. Dale de beber en pequeños sorbos y proporciónale un vaso de material resistente a caídas. Pronto, con entrenamiento, adquirirá la destreza necesaria para hacerlo solo sin que se le caiga ni una gota.

 

¿Cuándo? Cumplidos los 6 meses o algo más tarde, a los 9, el niño tratará de coger el vaso cuando se lo ofrecemos. Algunos a esta edad pueden sostenerlo e incluso llevárselo a la boca. Si toma biberón, a partir del primer año debería beber todo, incluida la leche en vaso.
 

 

· Aprender a usar los cubiertos. Este proceso suele seguir este orden: Cuchara, tenedor y cuchillo. Se recomienda estar pendientes de su conducta para comenzar el aprendizaje. Será el propio niño el que intente coger la comida con sus manos y los cubiertos después. Permítele experimentar.

 

1.       Cuchara: Si al darle de comer observas que mete la mano en la comida, ofrécele una cuchara, dejándole que coja los alimentos con ella y trate de comer solo. Del mismo modo en el momento que muestre interés por coger alimentos del plato con sus dedos, deberíamos dejarle. Le facilitaremos la tarea troceando la comida. Lo ideal es proporcionarle a él una cuchara mientras tú le das de comer con otra. Como podrás intuir, al principio, la comida que intente coger irá a parar a cualquier sitio menos a su boca. No te preocupes y tenlo previsto. Dale de comer en un lugar de fácil limpieza, ponle y ponte ropa que no importe manchar y coloca un mantel o hule de plástico a modo de alfombra en el suelo, para recoger la comida más cómodamente y evitar manchas indeseadas.

 

¿Cuándo? Generalmente a partir de los 8 meses el niño anuncia, cogiendo la comida o intentando quitarte la cuchara, que quiere comer solo. Aprender  a usar la cuchara con eficacia le llevará un tiempo. Entre los 2 y 3 años es el momento idóneo para enseñarle cómo se cogen correctamente los cubiertos.

 

2.       Tenedor: Una vez que haya conseguido comer con la cuchara y a localizar su boca con ella, le ofreceremos un tenedor y le enseñaremos a pinchar. Al principio los niños suelen coger un trozo de comida y colocarlo en el tenedor para luego llevárselos a la boca. Con la práctica aprenderán a pinchar adecuadamente. No frenes su aprendizaje prohibiéndole hacerlo.

 

¿Cuándo? Antes del año ya estará capacitado para agarrar el tenedor. Otra cosa es que pueda comer con él. Ayúdale cogiendo su mano y guiándole.

 

3.       Cuchillo: Más adelante, cuando se desenvuelva con el tenedor, será el momento de introducir el cuchillo, dejándole que corte alimentos blandos primero y más duros después. No temas que se corte. El cuchillo es peligroso, pero por esa misma razón necesita aprender a usarlo correctamente.

 

¿Cuándo? Esta lección no llegará hasta los 3 años aproximadamente y será aprendida, como con los demás cubiertos, de forma gradual y con mucha práctica.
 

 

· Usar la servilleta.Tanto si usa babero, al principio, como servilleta más adelante, lo ideal es que le enseñes a limpiarse solo lo antes posible. En vez de hacerlo tú, ofrécele la servilleta o el babero y cuando lo coja, lleva su mano a la boca para que sepa cómo proceder. Del mismo modo, si se ensucia las manos muéstraselas para que sepa que ha de limpiárselas. En vez de limpiarle cuando se manche adviértele de que está sucio.
 

Posteriormente y según vaya cumpliendo meses, si se lo permitís, será más colaborador. Si favorecéis que adopte una postura activa cada vez tomará más la iniciativa. Una iniciativa que vosotros, como padres podréis aprovechar para incorporar progresivamente otras tareas, respondiendo a sus necesidades. De forma que poco a poco vaya asimilando las normas de convivencia de las comidas (comer sin levantarse, masticar con la boca cerrada, no jugar con la comida, esperar a todos antes de empezar, limpiarse antes de beber, etc.).


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