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Cómo entretener a niños que lloran

Cómo entretener a niños que lloran

Sois padres primerizos y probablemente estéis ya al borde de un ataque de nervios. Vuestro bebé no para de llorar y vosotros ya no sabéis qué más hacer, pero tranquilos, en este artículo descubriréis algunos consejos para entretener a vuestro pequeño cuando llora.

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Sí, los bebés tienen que llorar. De hecho, es la forma que tienen de expresarse con el mundo. El hambre, el frío, el calor, una posible irritación en la zona del pañal y también el sueño son algunas de las razones por las que los bebés lloran. No tienen otra forma de expresar lo que sienten o cómo se encuentran. Sin embargo, a muchos adultos les cuesta aceptar esto, pues incluso algunos pueden llegar a sentir algo de ansiedad cuando escuchan llorar a un bebé, pero mucho peor si quienes oyen este llanto son sus padres.


¿Podemos calmar a los bebés que lloran mucho?


Sí, por supuesto. Cualquier padre o madre debe ser capaz de calmar a su bebé, pero hay algunas recomendaciones que os pueden servir de gran ayuda.


- Coger en brazos. Cuando una mamá coge a su bebé en brazos, le da cariño, le mece, etc., es más posible que este se calme. Además, el contacto con ella le hace recordar lo bien que se encontraba dentro del útero materno.

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Y tambien:


- Ir de paseo. Muchos padres reconocen que, al echar al bebé en el carrito y llevarle a pasear, para de llorar y se duerme. Resulta ser una de las mejores técnicas para calmar el llanto frecuente del bebé.


- Masajearle. Una manera de sosegar al bebé y calmar el llanto es masajeándole de forma habitual. Los ratitos antes del baño pueden ser ideales, aunque todo depende siempre del tiempo de cada padre o madre en función de sus horarios de trabajo.


- Ofrecer calor materno. Otra de las soluciones más efectivas es la de ponerse piel con piel con el pequeño. El calor de la madre y el latido de su corazón pueden resultar bastante tranquilizadores.


- Ponerle el arrullo. La mantita o toalla en forma de arrullo podría ser una buena forma de resguardar al bebé. Recordad que en el útero materno estaba apretadito y protegido cuando esa pared blandita ahí dentro le resguardaba.


Por suerte, la madre, que es quien pasa más tiempo con el bebé desde que este nace, es quien, a medida que van pasando las semanas, va siendo capaz de identificar el llanto de su bebé.  ¿Hay diferentes tipos de llanto? La respuesta es sí y, además, el llanto del bebé también tiene distinto significado dependiendo de la circunstancia. Los cuatro tipos más básicos de llanto que existen, según Peter H. Wolff, un profesor de psiquiatría de la Escuela de Medicina de Harvard, son:


- Llanto de hambre. El llanto de hambre (o básico) es regular y rítmico. Al principio es un llanto breve al que le sigue una pausa de duración más corta en la que se produce una inspiración. Después, los llantos y las inspiraciones se alternan.


- Llanto de enfado. Aunque se parece al llanto de hambre, en este caso son más abruptos e intensos porque la cantidad de aire que expulsa el bebé es mayor.


- Llanto de dolor. Es un tipo de llanto más súbito, que no viene precedido por quejas, y en este, el bebé contiene el aliento.


- Llanto de atención o frustración. Este, según Wolff, comienza después de las tres primeras semanas de vida, un llanto más limitado que los anteriores ya que está constituido por la aparición de dos o tres lloriqueos.


Los estudios han demostrado que, durante los tres primeros meses de vida del recién nacido, el llanto es mucho más frecuente, alcanzando su máxima hasta las siete semanas y, a partir de ahí, disminuirá hasta las doce. Durante estos tres meses cuando el llanto es más frecuente no tiene una explicación demasiado concreta, aunque en la mayoría de las ocasiones lo podemos interpretar si desarrollamos un poco de sensibilidad y prestamos atención.


Por norma general, el tono y la intensidad variarán según las necesidades del bebé. Y, por supuesto, lo que cualquier padre o madre debe tener claro es que cuando el bebé llora siempre hay que atenderle. ¿Por qué? Principalmente porque es algo básico y no, no está fingiendo. A tu pequeño le pasa algo y puedes ser capaz de saber qué es.


Además, resulta de vital importancia estar ahí para solucionar su angustia. De hecho, de no hacerlo se generará en él un sentimiento de inseguridad muy grande, pues necesita el afecto de su progenitora. Desde edades muy pequeñas, si el bebé siente que su madre no está, esto puede acabar generando un estrés muy grande que afectará al desarrollo del pequeño en diferentes aspectos. El tacto es fundamental, ya que es la principal fuente de afecto de los bebés. Todas las caricias que su mamá le ofrezca lo harán sentir a salvo, querido y totalmente protegido y, además, estas caricias son un elemento imprescindible para la construcción del apego que a la larga le permitirá forjar su personalidad.


Como decíamos, a medida que el bebé va creciendo, su llanto irá disminuyendo. Sin embargo, una vez el bebé entre en la guardería acabaremos oyendo su llanto de nuevo cada día. Si es su primer año es normal que le asuste o no quiera estar sin alguno de los dos progenitores con los que siempre ha estado desde que nació. Es un periodo de adaptación que requiere tiempo y algo de paciencia. Los padres deben entender que para sus hijos es algo nuevo y su primera reacción posiblemente no sea la de entrar felices y contentos, es más, la gran mayoría de los niños entran llorando porque su mamá o su papá “les ha abandonado”.


Y a pesar de que no existe una solución exacta para que no lloren siempre que un papá o una mamá les deja en la puerta de su clase con el resto de los niños, sí hay una serie de pautas y recomendaciones que podrían ayudar al niño en este complicado proceso. Por norma general, el niño no va a pedir ir a la guardería, ya que, de hecho, si fuera por él, se quedaría en casa jugando con sus padres. Por eso es importante antes de que comencéis a llevarle, seguir algunos consejos:


1- Anticipar al niño lo que va a pasar. Es decir, si el padre o la madre antes de dejar al niño en la guardería le avisa de que va a llegar un día (más pronto que tarde) en el que tendrá que ir a la guardería, pero lo hace de forma agradable y a través de, por ejemplo, el juego simbólico, estará ayudándole a hacerlo mucho más llevadero. ¿Cómo? El papá o la mamá debe “montar un escenario” con los juguetes favoritos de su hijo y representar de alguna manera la escuela a la que él va a ir con el resto de los niños. A través de esto se pueden ir creando diálogos de situaciones cotidianas que se van a dar cuando el niño llegue por primera vez a la escuela.


2- Darle el tiempo que necesite. Tiene que adaptarse y para ello se necesita tiempo. La finalidad del periodo de adaptación es que el niño conozca su propio entorno para que sienta que está en un sitio seguro y no pueda alarmarse. Se trata principalmente de encontrar el equilibrio justo para que el niño no lo pase mal y acabe acostumbrándose de que ir a la guardería es algo que pertenece a su rutina diaria, al menos hasta que comience el colegio, otra fase que también requerirá su adaptación (aunque esta será mucho más llevadera si antes fue a la guardería).


3- Despedirse siempre al separarse. Lo cierto es que muchos padres prefieren la técnica de desaparecer cuando el niño está entretenido, pero en realidad no es la mejor forma de hacer que este no llore. De hecho, es muy probable que llore mucho más si cuando se da la vuelta de nuevo ve que sus padres ya no están. Por eso es importante despedirse siempre del niño, explicándole que te vas a marchar, que no vas a estar durante un rato, pero que volverás.


Y, ante todo, paciencia, tranquilidad y mucha calma, los bebés deben y tienen que llorar. No os alarméis, consultad información de calidad, pero, sobre todo, disfrutad de vuestro pequeño que luego crecen muy deprisa.


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Los percentiles de bebés por meses son una medida que utilizan los pediatras para comprobar si un bebé se está desarrollando adecuadamente.

Fuentes:

AEP EnFamilia ¿Cuándo dormirá mi bebé de un tirón? El sueño en bebés menores de 12 meses https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/cuando-dormira-mi-bebe-un-tiron-sueno-en-bebes-menores-12

AEP EnFamilia Llanto en los bebés https://enfamilia.aeped.es/edades-etapas/llanto-en-bebes

Fecha de actualización: 09-01-2019

Redacción: Ana Ruiz

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