Arrepentida de ser mamá

Arrepentida de ser mamá
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Aunque la maternidad se supone que es maravillosa para todo el mundo y que todas las mujeres que son madres son más felices desde el mismo momento que ven a sus hijos nacer, para algunas la crianza de los hijos es tan dura que se arrepienten de haber sido madres o, al menos, piensan que podrían haber sido más felices sin serlo.

Hasta hace un tiempo solo se hablaban maravillas de la maternidad y de la felicidad que traen los hijos a una persona. Sin embargo, cada vez más voces se alzan para decir que la maternidad no es tan maravillosa, que es más dura de lo que pensaban y que no se sienten más felices ahora que son madres que antes de serlo.


Y es que vivimos en un mundo muy egocéntrico y narcisista. Durante años nos dedicamos casi exclusivamente a buscar nuestra felicidad y a hacer lo que queremos. Atrás quedaron esas madres abnegadas de 20 años que tenían hijos porque había que tenerlos, sin plantearse otra posibilidad. Actualmente, las mujeres esperan a estar estabilizadas emocional y laboralmente antes de tener hijos, incluso hay muchas que disfrutan lo máximo posible antes de tomar esta decisión, viajando y saliendo todo lo posible porque saben que eso cambiará cuando lleguen los bebés.


Este cambio tan drástico en la mentalidad ha hecho que la maternidad resulte mucho más dura para las madres actuales. Hace unas décadas las mujeres no trabajaban fuera de casa, apenas salían ni se divertían. Solo se dedicaban a limpiar y educar a los hijos, por lo que no tenían que renunciar a nada ni su vida cambiaba tanto. Pero hoy es un cambio bestial que, para algunas, es difícil de aceptar. Pierden gran parte de su libertad, su día a día cambia y están totalmente atadas, al menos en los primeros años de vida, a ese bebé que ha irrumpido en su mundo.

El coste de ser mamá

El coste de ser mamá

Ser mamá en Estados Unidos tiene un coste muy elevado y no solo a nivel económico, sino también a nivel personal. Un estudio publicado en Octubre de 2007, facilitado por diversas agencias de las Naciones Unidas, apuntaba que Norte América es el país desarrollado que presenta mayor número de muertes entre mujeres embarazadas y de parto


Y es que precisamente estos primeros años suelen ser los más complicados ya que los niños, hasta los 10 años aproximadamente, apenas si pueden hacer nada sin sus padres. Especialmente en los primeros 3 años cuando hay que cuidarlos a todas horas, darles de comer, cambiarles el pañal, dormirlos, etc. Esto hace que el tiempo que queda para la mujer lejos de su papel de madre sea muy limitado, sobre todo si el padre trabaja mucho, los abuelos no están cerca o no hay dinero para una niñera. Por lo tanto, su nueva vida puede resultar tremendamente estresante y echar mucho de menos la antigua, tanto, que se planteen si merece la pena o si ser madre fue una buena decisión.


Eso no significa que estas mujeres sean egoístas o no quieran a sus hijos, simplemente que la vida de madre les resulta tan dura que no les compensa, al menos totalmente. Y, por eso, es posible que se arrepientan de haber sido mamás.


Obviamente no es el sentimiento de todas las mujeres. Algunas son totalmente felices y están muy satisfechas con su nueva vida. Otras comprenden que los primeros años son más duros y esperan a los siguientes para disfrutar plenamente de la maternidad. Y otras no se lo plantean.


Si tú estás en el primer grupo, el de las arrepentidas, intenta visualizar todo lo bueno de este nuevo papel de tu vida ya que los hijos son para siempre y la relación que creamos con ellos en la infancia marca la relación de adultos. Así, si en estos años tu hijo nota que estás estresada y agobiada, e incluso que no te gusta ser madre, es probable que vuestra relación futura no sea nada buena.


Además, aunque ahora no te lo parezca ya que estás en medio de toda esta vorágine, los años con los hijos pasan más rápido de lo que pensamos y conviene disfrutar al máximo de sus sonrisas y sus juegos ya que pronto no querrán saber nada de nosotros.


Intenta buscar más ayuda en tu pareja, amigos o familiares para que tengas más tiempo libre y así puedas seguir disfrutando de un poco de libertad para ti misma y tus hobbies. Otra opción es que incorpores a tus hijos a esos hobbies para disfrutar con ellos de todo aquello que te gusta.


Y recuerda que no hay una sola manera de ser madre. Quizá te vaya mejor siendo una madre menos apegada, dando más libertad a tus hijos o haciendo las cosas de otra manera. Busca tu felicidad para que se la puedas transmitir a tus hijos y no olvides mostrarle todos los días que, a pesar de las dificultades, los quieres. 


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