Cómo disfrutar al máximo del nacimiento de un bebé

Cómo disfrutar al máximo del nacimiento de un bebé
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Existen infinitos motivos que llevan a una persona a tener un hijo, casi tantos como padres hay. Pero a menudo las expectativas que se crean antes no coinciden con las vivencias posteriores. Esperar demasiado de la crianza de los hijos tiene un peligro: cualquier acontecimiento imprevisto, y serán muchos, puede desmoronar nuestra idea preconcebida de la maternidad. Y esa frustración impedirnos disfrutar plenamente de la vida de nuestros hijos.

Cualquier mujer que haya sido madre sabe que la maternidad comienza antes de dar a luz. Quizás en el momento en el que una es consciente de estar embarazada, quizás en el instante en el que nota asomar su barriga, quizás cuando siente a su bebé dentro de ella por primera vez o quizás, incluso, desde el momento en el que desea y decide formar una familia.

 

Cualquiera que fuera este momento disfrutar de la maternidad puede ser más o menos sencillo, según nos la planteemos.
 

 

En el embarazo

 

Tendrás 9 meses por delante para hacerte a la idea de que pronto serás madre, pero aunque aún lo veas como un acontecimiento lejano, pronto descubrirás lo rápido que pasa el tiempo. Prever y adelantar algunas tareas te facilitará la vida cuando ya hayas dado a luz. Por eso te recomendamos:

 

-          Preparar todo lo que necesita el bebé durante sus primeros 6 meses con suficiente antelación. Esto te permitirá pedir prestado, comprar, probar, cambiar,… todo el material para el bebé. Hacerlo deprisa y corriendo, en el último momento, además de ser estresante, puede hacer que adquieras más o menos cosas de las necesarias.  Recuerda que los últimos meses de gestación estarás más pesada y más cansada, y este tipo de tareas pueden hacerse cuesta arriba.

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La llegada de un bebé a una casa... con mascotas

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A muchos padres les preocupa qué pasará cuando regresen a casa con el bebé tras el parto y éste se encuentre con la mascota (sobre todo si se tiene un perro, más apegado a sus dueños). Los celos de la mascota frente al nuevo miembro, los problemas de higiene, los posibles ataques… pueden hacer dudar a los padres de la conveniencia de seguir con el animal en casa. Pero a pesar de los problemas que pueden surgir, las mascotas también son beneficiosas para el desarrollo social del niño

 

-          Terminar todos los proyectos personales y laborales que puedas. No es un secreto que cuando tienes un hijo tu vida gira 180 grados. Habrá muchas cosas que con tu hijo en brazos te parezcan secundarias, pero otras no podrás dejarlas de lado, aunque no quieras o no tengas tiempo. Preverlas y concluirlas antes del día D, pueden evitar agobios posparto. Procura también dejar terminados los tratamientos médicos y otros planes que tuvieras pendientes.

 

-          Informarte, buscar, preguntar sobre todo lo que quieras saber acerca del embarazo y la maternidad. Muchos miedos desaparecen cuando conocemos lo que va a ocurrir. Tener información hace que nos enfrentemos a lo nuevo con menos inquietud. No está de más que empieces a localizar una red de apoyo (amigas o familiares madres, matronas, grupos de lactancia, centro de salud, foros de maternidad…) donde acudir cuando las dudas e incertidumbre se ciernan sobre ti.

 

-          Planificar tu vuelta laboral y las opciones para compaginar trabajo y maternidad. Cuanto antes empieces a plantearlo, más opciones encontrarás. Ten en cuenta que las guarderías y centros infantiles tienen unas plazas limitadas y las matrículas unos plazos concretos. Es recomendable, también, que comiences a informarte de todas las ayudas y prestaciones de las que puedes beneficiarte por ser madre.
 

 

¡Ya eres madre!

 

No vamos a ocultar que la vida durante los primeros meses de un bebé no es un camino de rosas. Algunos padres afortunados tienen la suerte de pasar el primer año con su hijo, tranquilos y sin sobresaltos. Pero reconozcámoslo, no es lo normal. Lo habitual es que los 12 meses iniciales la vida de los padres, sobre todo si hablamos de primerizos, sea, según sus propias palabras, caótica, estresante, dura, agobiante, desafiante, abrumadora, confusa,  etc.

 

No eres la primera, ni serás la única, que se ha llevado un chasco al imaginarse como una mamá resplandeciente llena de ilusión, energía y vitalidad dispuesta a cuidar de un bebé y lo que le echen, y al llegar a casa tras alta se da de frente con la realidad: una mamá confusa, fatigada, dolorida, abrumada, superada, desamparada…  y con un recién nacido (y otras tantas cosas más) que atender.

 

Aprender a desenvolverse con un bebé, si no has tenido experiencia previa, lleva su tiempo, pero pronto descubrirás que estos momentos forman parte necesariamente del crecimiento de todo ser. Disfrutar de ellos hará que vivas la maternidad de una forma plena.   

 

Aquí tienes 10 consejos para disfrutar al máximo de la maternidad:

 

1.       Asume que madre no hay más que una. Olvídate de la imagen de mamá perfecta que aparece en revistas y anuncios de publicidad. Hay tantos estilos de madres como mujeres. Y ninguno es mejor ni peor. Ni siquiera, por muchos libros y estudios que se publiquen, existe una verdad absoluta en lo que a crianza se refiere. Como todo, esto tampoco se libra del poder de las modas. Y mientras existan los niños seguirán apareciendo nuevas corrientes de crianza que nos descubran la mejor forma de alimentar, dormir, cuidar, hablar a los hijos, con tantos seguidores como detractores.

¿Nuestro consejo? Infórmate sobre todo y elige, de cada una, lo que mejor se adapte a tu forma de vida.

 

2.       Desiste de tener una casa impecable. Cuanto antes sepas que es una batalla perdida, mejor. Durante los primeros meses el pequeño demandará dedicación exclusiva casi las 24 horas del día, después, cuando crezca, descubrirás que la capacidad de desordenar de un niño es inversamente proporcional a su tamaño. Renunciar por un tiempo al orden y a tener todo impoluto te evitará trabajos y agobios innecesarios. Tus allegados lo entenderán perfectamente.

 

3.       ¿Problemas posparto o de lactancia? ¡Tienen solución! La experiencia de los meses anteriores, del embarazo y especialmente del parto, influirán en la forma en la que afrontes los primeros días y por lo tanto en tu relación con el recién nacido. Tu estado de ánimo, entre otras cosas, contribuirá a crear el vínculo con tu bebé de una manera u otra. Si te sientes dolorida, has tenido un parto complicado, o el embarazo ha hecho mella en tu salud física o mental, háblalo. Contacta con matronas o grupos de apoyo, que sin dudarlo te ayudarán a solventar esos problemas. La lactancia también puede suponer un reto para muchas mamás novatas. Aunque te digan lo contrario amamantar no tiene que ser un sacrificio, ni siquiera doloroso. Si no disfrutas con ello, nadie te obliga a hacerlo. Afortunadamente hoy hay alternativas artificiales para alimentar al bebé. Si por el contrario quieres ofrecerle tu leche a tu pequeño, pero el dolor, el desconocimiento o la inexperiencia  te lo impiden, debes saber que se puede. Contacta con matronas, grupos o expertos en lactancia que te asesoren.

 

4.       Disfruta de todas las etapas de tu hijo. Cada pequeña parte del desarrollo de un niño tiene su magia. En menos de lo que piensas habrá pasado el tiempo y tu hijo se habrá hecho mayor. Uno de los momentos más gratificantes de la maternidad es observar cómo crecen los niños y disfrutar con cada instante, porque es algo que no se repetirá jamás. No te impacientes por que crezcan, por que alcancen etapas, ni te obsesiones tratando de que adquieran habilidades pronto. Permíteles que se desarrollen a su propio ritmo y disfruta del camino.

 

5.       Infórmate sobre la maternidad. El acceso a la información con la que contamos en la actualidad, rápido y sencillo, ha cambiado la forma en que ejercemos la maternidad. Los consejos de madres y abuelas, prácticamente la única fuente de sabiduría de anteriores generaciones, han dado paso a bibliografía casi infinita sobre crianza, pediatría, nutrición infantil, etc. Gracias a las redes sociales, las web especializadas, la comunicación instantánea con especialistas, etc. cualquier duda puede tener una respuesta inmediata y librarnos de más de una preocupación o equivocación. Haz uso las comunicaciones, consulta, pregunta y despeja todas tus dudas en cuanto asome la mínima inquietud.  

 

6.       No renuncies a tu vida social. El cambio de costumbres cuando uno se convierte en padre es innegable, pero ese cambio no tiene por qué ser radical. No dejes de lado tus proyectos personales, trata de adaptarlos a tu nueva rutina. Tampoco abandones tu vida social y te entregues en exclusiva al niño. Tener un hijo puede ser una prioridad, un proyecto personal importantísimo, si no el que más, pero no debe ser el único. Limitar tu vida al cuidado de los hijos puede ser perjudicial incluso para cumplir esa tarea. Quedar con amigos, familiares, mantener el contacto con tu círculo anterior te ayudará a ver más allá de los pañales, los llantos, las regurgitaciones, o los percentiles. Ser madre o padre también te dará la oportunidad de conocer a otras mamás que te darán distintas visiones de la maternidad.

 

7.       No olvides a tu pareja. Parece que cuando una tiene un hijo el rol de madre lo invade todo y las demás facetas quedan relegadas a un segundo o tercer plano. Recuerda que también eres mujer. Dedicar algún día o parte de él a vosotros dos solos como pareja, será beneficioso. No dejes tampoco de implicar al padre desde el principio en el cuidado del niño. Es obvio que un bebé recién nacido, especialmente si toma el pecho, depende de su madre casi al 100 por ciento. Pero papá, menos amamantarle, puede hacer exactamente lo mismo que mamá.

 

8.       Dedica tiempo para ti. Cuidar de una misma también es necesario para ser capaz de cuidar a los demás. No te sientas mal por ello.

 

9.       Concilia. Maternidad y trabajo son compatibles. Es verdad que en nuestro país las facilidades o ayudas en materia de conciliación son escasas, pero cada vez son más las empresas que emprenden políticas para favorecer la vida familiar de sus empleadas. Entérate y busca las soluciones que mejor se adapten a ti.

 

10.   Mira la vida desde los ojos de un niño.Tener hijos te brinda la oportunidad de volver a ver la vida desde el punto de vista un niño. Juega con ellos, involúcrate en sus fiestas, participa en sus actividades, arrodíllate, ponte a su altura y redescubre el mundo con ellos. Te sorprenderás.


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Las tomas de biberón de un recién nacido deben ser definidas por el propio bebé tal y como se hace con la lactancia materna, que es a demanda. De esta manera, el bebé se regula en función de las necesidades de cada momento.


Fecha de actualización: 24-04-2013

Redacción: Irene García

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