Terapia psicológica para niños sordos

Terapia psicológica para niños sordos
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La sordera es la incapacidad de escuchar los sonidos que puede ser completa o parcial, en cuyo caso se denomina hipoacusia. Los niños sordos pueden serlo de nacimiento o por algún problema o enfermedad que surja en la infancia y el no poder escuchar ni comunicarse con los demás de manera normal puede causarles muchos problemas psicológicos. Por eso, en algunos casos, necesitan acudir a terapia.

Los niños con discapacidad auditiva completa, es decir, sordos, no pueden oír ningún sonido, lo que dificulta su capacidad de comunicación al no poder escuchar lo que dicen las otras personas. La sordera puede ser un defecto de nacimiento, causado por una malformación producida durante el desarrollo fetal, o adquirido, provocada por infecciones, enfermedades como la meningitis, traumatismos, etc.


En el segundo caso, si el niño se queda sordo con más de 3 años, será capaz de hablar sin problemas puesto que ya aprendió a hacerlo, aunque es posible que lo haga de una manera más lenta o diferente al no poder oírse a sí mismo, lo que puede dificultar el habla. Los niños sordos de nacimiento, generalmente, tienen muchos problemas para aprender a hablar y lo hacen con dificultades, aunque es posible. Por eso, algunos se comunican mediante el lenguaje de signos exclusivamente y otros mezclan este lenguaje con el habla.


Por lo tanto, la ayuda de expertos especializados desde bebé es muy importante para conseguir que se comunique correctamente, sea de la forma que sea, puesto que la comunicación con los demás es fundamental para que no se aísle ni presente otros problemas que puede causar esta discapacidad, como baja autoestima, problemas escolares, depresión, inseguridad, ansiedad, etc.

Terapia psicológica para niños adoptados

Terapia psicológica para niños adoptados

Para los niños adoptados puede ser complicado aceptar que sus padres biológicos no quisieron o no pudieron cuidar de él y lo dieron en adopción para que formara parte de otra familia. Eso puede hacer que desarrollen ciertos problemas o conductas agresivas, sobre todo al llegar a la adolescencia, por lo que pueden necesitar terapia psicológica.


Para los niños sordos de nacimiento puede ser más sencillo aceptar su discapacidad, puesto que están acostumbrados a ella, aunque también puede llegar un momento que se rebelen contra su “mala suerte” y se pregunten el porqué les ha pasado a ellos, lo que puede conducirlos a actitudes negativas, desafío a la autoridad, rebeldía, mala conducta, comportamientos peligrosos, etc.


Y para los que se quedan sordos de repente, también puede ser complicado aceptar su nueva discapacidad y los cambios que eso producirá en su vida y en su futuro, por lo que ambos pueden necesitar ayuda psicológica para aceptarlo y darse cuenta de que pueden llevar una vida plena y feliz a pesar de no poder escuchar.


Terapia psicológica para niños sordos


A la hora de buscar psicólogo para tu hijo sordo, es importante que des con un profesional especializado en este campo, puesto que las limitaciones de tu hijo en lo que respecta a la comunicación pueden hacer que sea necesario que conozca, por ejemplo, el lenguaje de signos.


Lo primero que hará el psicólogo será una evaluación general del chico para comprobar qué problemas presenta o qué trastornos mentales hay que tratar, ya que no es lo mismo que el niño esté deprimido que no aceptar su discapacidad. Una vez confirmado el problema, el psicólogo buscará la mejor terapia para poder ayudarle.


Puede recurrir a la terapia de juegos si el niño es menor de 10 años, a la psicoterapia, a la terapia cognitivo-conductual, etc.


La musicoterapia, aunque parezca increíble, es muy beneficiosa para los niños sordos, puesto que, aunque no pueden escuchar la música, pueden sentir las vibraciones y las sensaciones que produce. Algunos de los beneficios que ofrece la musicoterapia a los niños sordos son favorecer la integración escolar y social, fomentar las interacciones sociales, ayudarle en su desarrollo psicomotor, sensorial y perceptivo, mejorar el lenguaje y la locución, aumentar su autoestima y su confianza, mejorar el equilibrio (órgano afectado por la sordera), etc.


Por otra parte, puede ser necesario que la familia también acuda a terapia a la vez que el niño o en sesiones individuales para que el psicólogo dé una serie de pautas a los padres para saber cómo ayudar al niño en su desarrollo, evitando los problemas antes comentados.


Además, la atención temprana evitará que el niño desarrolle problemas más serios que luego puede ser más complicado tratar, como trastornos alimentarios, depresión, ansiedad, fracaso escolar, mala conducta y comportamientos peligrosos como las adicciones al alcohol, las drogas, el sexo sin protección, etc.


Por eso, ante cualquier síntoma que notes en tu hijo que te preocupe, no dudes en consultar con el pediatra o con un profesional de la salud para evitar que vaya a más. Y recuerda buscar un psicólogo especializado en niños con discapacidades auditivas para que sepa cómo ayudar a tu hijo de manera efectiva.


Fuentes:

“Psicoterapia en Familias con Miembros Sordos: Un modelo Sistémico”, Marcelo Salamanca Salucci, Carolina Guadalupe Picón, 2008, http://www.cultura-sorda.org/wp-content/uploads/2015/03/Salamanca_Picon_Psicoterapia_sistemica_sordos_2008.pdf

SILVESTRE, N (1998): Sordera, comunicación y aprendizaje. Barcelona. Masson.

SUÁREZ, M. y TORRES, E. (1998): Educación familiar y desarrollo en niños sordos.

Foto: Freepik.com

Redacción: Irene García

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