• Buscar
Publicidad

¿Cómo saber si un niño tiene trauma?

¿Cómo saber si un niño tiene trauma?

La etapa infantil es delicada. El niño aún no comprende a la perfección los peligros y amenazas que le rodean y su manera de lidiar con el estrés está en su etapa inicial. Algunos eventos durante estos años pueden producirles problemas o un trauma que debe ser tratado.

Publicidad

Índice

 

Trauma infantil y posibles causas


El “trauma infantil” está relacionado con un evento aterrador, peligroso, violento o que pone en peligro la vida de un niño. Este trauma, además de perjudicar a la persona que lo sufre, puede influir también en los niños y adultos que lo rodean, ya que pueden verse afectados al escuchar sus experiencias o ver sus miedos.

Cuando suceden este tipo de experiencias, el niño puede sentirse muy abrumado, molesto o indefenso. Este tipo de experiencias pueden sucederle a cualquier persona en cualquier momento y a cualquier edad. No todos los eventos tienen un impacto traumático, ni influyen de igual manera en las personas.

No todas las experiencias abrumadoras o que amenazan la vida se consideran traumáticas. Los niños interpretan sus experiencias únicas de manera diferente, por lo que no todas las situaciones abrumadoras acabarán siendo traumáticas. Una experiencia de vida que es traumática para un niño puede no serlo para otro.

Un evento puede ser traumático cuando enfrentamos o presenciamos una amenaza inmediata para nosotros mismos o para un ser querido y, a menudo, va seguido de lesiones o daños graves. Cuando esto sucede, puede provocar emociones como miedo, pérdida o angustia. A veces, los niños experimentan este tipo de emociones negativas fuertes como reacción a la experiencia o porque es posible que el niño no tenga la capacidad de proteger o detener el evento. Las reacciones a un evento traumático también pueden tener efectos duraderos en el funcionamiento diario de la persona, incluidos posibles cambios en la salud mental, física, social, emocional o espiritual del niño.

Algunos eventos que pueden tener carácter traumático son:

- Abuso

- Discriminación o exclusión

- Violencia familiar

-  Bullying

- Situación de pobreza

- Catástrofes naturales e incendios

- Actos vandálicos, terrorismo o robos

Si bien muchos de los ejemplos enumerados anteriormente pueden identificarse más fácilmente como traumáticos, otros eventos pueden ser menos obvios cuando se piensa en el potencial de impacto traumático. Por ejemplo, muchas familias pueden necesitar reubicarse debido a cambios de trabajo, dificultades económicas… Estos son sucesos bastante comunes para algunas familias que podrían tener un impacto traumático duradero.
 

Signos para identificar el trauma infantil


Los signos o síntomas de un trauma infantil varían según la edad y el evento traumático que haya sucedido en cada caso.

El trauma puede afectar a los niños de distintas maneras y, para identificarlo, tendrás que prestar especial atención  a su comportamiento y evolución. Algunos signos de trauma pueden ser:

- Respecto a su cuerpo: incapacidad para controlar las respuestas al estrés, enfermedades cardiacas u obesidad

- Cerebro (pensamiento): dificultad para pensar, aprender y concentrarse, deterioro de la memoria, dificultad para cambiar de un pensamiento o actividad a otro

- Emociones (sentimiento): baja autoestima, sentirse inseguro, incapacidad para regular las emociones, dificultad para formar recuerdos, problemas con las amistades, problemas de confianza, depresión, ansiedad…

- Comportamiento: falta de control de los impulsos, peleas, agresiones, huidas, abuso de sustancias…
 

Factores que determinan el impacto de eventos traumáticos


- Edad. Los niños más pequeños son más vulnerables. Incluso los bebés y niños pequeños que todavía no hablan, son capaces de conservar lo sucedido en sus "recuerdos sensoriales”, por lo que estos eventos traumáticos pueden afectar su bienestar en edad adulta.

- Frecuencia. Experimentar el mismo tipo de varias veces, o múltiples tipos de traumatismos, es más dañino que un solo evento aislado.

- Relaciones. Los niños que guardan una relación positiva con su entorno (familia, amigos, profesores…) tienen más probabilidades de recuperarse.

- Habilidades de afrontamiento. La inteligencia, la salud física y la autoestima ayudan a los niños a afrontar la situación.
 

Traumas no tratados


Los niños tienen mucha energía y gran capacidad de resistencia. Algunas situaciones mínimamente estresantes como andar en bici por primera vez, o enfrentarse solo a alguna situación, ayudan a su cerebro a crecer y a desarrollar nuevas habilidades.

Sin embargo, por definición, el trauma ocurre cuando un estrés experiencia abruma la capacidad natural del niño para hacer frente a estos eventos.

La situación provoca una respuesta de "lucha, huida o congelación", lo que se traduce en el cuerpo como una frecuencia cardíaca más rápida y presión arterial más alta, así como cambios en la forma en que el cerebro percibe y responde al mundo.

En muchos casos, el cuerpo y el cerebro de un niño se recuperan rápidamente de una experiencia potencialmente traumática. Sin embargo, para otros niños, el trauma interfiere con su desarrollo normal y puede tener efectos duraderos.

Sin tratamiento de psicología, la exposición repetida durante la niñez a eventos traumáticos puede afectar al cerebro y al sistema nervioso y aumentar los comportamientos de riesgo para la salud  en un futuro: fumar, trastornos alimentarios, uso de sustancias y actividades de alto riesgo.


Fuentes:

The National Child Traumatic Stress Network

Fecha de actualización: 26-10-2020

Redacción: Laura Abad

Publicidad

TodoPapás es una web de divulgación e información. Como tal, todos los artículos son redactados y revisados concienzudamente pero es posible que puedan contener algún error o que no recojan todos los enfoques sobre una materia. Por ello, la web no sustituye una opinión o prescripción médica. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu familia es recomendable acudir a una consulta médica para que pueda evaluar la situación en particular y, eventualmente, prescribir el tratamiento que sea preciso. Señalar a todos los efectos legales que la información recogida en la web podría ser incompleta, errónea o incorrecta, y en ningún caso supone ninguna relación contractual ni de ninguna índole.

×